El 1 de octubre de 2026 desaparece la coincidencia entre el ámbar intermitente para vehículos y el verde peatonal, según el Real Decreto 518/2026.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: la combinación actual del ámbar intermitente para coches con el verde para peatones genera confusión y atropellos en cruces urbanos.
- Cómo te afecta: si conduces, en los pasos regulados por semáforo tendrás una luz roja fija cuando el peatón cruza; no podrás continuar con precaución como hasta ahora.
- Puntos clave y plazos: la medida entra en vigor el 1 de octubre de 2026, con adaptación progresiva por los ayuntamientos. Saltarse un semáforo en rojo sigue costando 200 euros y 4 puntos.
Qué cambia exactamente en los semáforos
Hasta ahora, en muchos cruces un conductor podía encontrarse con el ámbar intermitente para vehículos mientras el peatón tenía luz verde. La norma obligaba a extremar la precaución y ceder el paso, pero la interpretación quedaba abierta. El riesgo crecía en giros, salidas de intersección o vías con varios carriles, donde un vehículo grande podía ocultar a un peatón que ya había empezado a cruzar.
Con la nueva regulación, esa combinación deja de estar permitida. En los pasos de peatones regulados mediante semáforos, la luz ámbar intermitente para los vehículos no podrá coincidir con el verde fijo para peatones. Será sustituida por una luz roja fija, de modo que la prioridad queda definida y se reduce el conflicto en los puntos con visibilidad limitada.
La coincidencia entre ambas señales era especialmente problemática en pasos situados justo después de un giro. Un conductor que dobla no siempre ve al peatón que ya ha iniciado el cruce; si además el semáforo del vehículo parpadea en ámbar, puede interpretar que la preferencia es suya y acelerar. Con el rojo fijo, la maniobra se detiene antes del paso.
La prioridad en el paso de peatones deja de interpretarse: los vehículos tendrán luz roja fija y los peatones, verde.
El origen del cambio no es nuevo. Hace cuatro años, la DGT tuvo que negar que fuera a eliminar la luz ámbar de los semáforos, pero ya advirtió del riesgo que suponía aquella combinación concreta. Aquella advertencia se ha convertido ahora en obligación legal.
La reforma no elimina el ámbar intermitente. Esa señal seguirá utilizándose en otros contextos y continuará obligando al conductor a circular con especial precaución y a ceder el paso cuando corresponda. Solo se prohíbe su coincidencia simultánea con el verde peatonal en pasos regulados.
A quién protege y qué sanción se mantiene
El objetivo es proteger a los usuarios vulnerables. Según los datos recogidos en la norma, ese colectivo —peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de patinetes— representa algo menos de la mitad de los fallecidos en accidente de tráfico en España. En el entorno urbano, sin embargo, concentra más del 80% de las víctimas. Los peatones, en concreto, son uno de cada dos muertos.
La nueva secuencia busca eliminar la ambigüedad: cuando el peatón tiene luz verde, el conductor no podrá pensar que puede continuar con precaución. Verá rojo fijo y tendrá que detenerse antes del paso. Esto es especialmente relevante después de un giro o cuando hay varios carriles, porque la detención protege a quien cruza y evita que un coche tape la trayectoria del peatón.
El cambio no toca el castigo por rebasar un semáforo en rojo. La sanción sigue siendo de 200 euros y 4 puntos menos en el permiso de conducir. Es un dato práctico: al sustituir el ámbar intermitente por rojo fijo en los pasos con peatones, habrá más situaciones en las que saltarse la señal se considere infracción de semáforo rojo.
El Real Decreto 518/2026 incluye otras medidas de protección a los usuarios vulnerables, aunque el cambio de semáforos es el más visible para el conductor urbano. La reforma busca reducir una siniestralidad que se concentra en ciudad y en la que el peatón casi nunca tiene margen de error.
Cómo se aplicará en cada ciudad
La medida nace del Real Decreto 518/2026, aprobado a finales de junio. Según recoge El Mundo, la entrada en vigor es el 1 de octubre, pero la implementación no será inmediata en todos los semáforos. Cada ayuntamiento dispondrá de un tiempo para adaptar la programación de forma progresiva.
Esa transición asimétrica obliga a prestar más atención. Durante un tiempo, un conductor podrá ver la secuencia antigua en una ciudad y la nueva en la localidad vecina. La regla práctica es sencilla: si un peatón cruza con luz verde, detente aunque el ámbar intermitente del coche siga activo. No basta con confiar en la costumbre.
La adaptación dependerá de los presupuestos y de la capacidad técnica de cada municipio, pero la norma general ya está fijada. A partir del 1 de octubre, en los pasos regulados por semáforo la combinación de ámbar intermitente y verde peatonal deja de estar permitida. El resto de usos del ámbar intermitente siguen vigentes y mantienen la exigencia de ceder el paso.
Conviene consultar los canales oficiales del ayuntamiento en las primeras semanas de octubre, sobre todo si circulas por varias ciudades, porque cada municipio comunicará su propio calendario de adaptación. La DGT no ha establecido un registro único que permita consultar cruce a cruce la programación.
En la práctica, el conductor debe asumir que el margen de interpretación se reduce. Lo que antes era una recomendación de prudencia se convierte en una señal inequívoca de detención. Y quien no la respete se enfrenta a la misma multa de 200 euros y a la detracción de 4 puntos.

