Desde el legendario 2 CV hasta el Citroën más aventurero, el Méhari, pasando por históricos como el Traction Avant, o imprescindibles como el ZX, el BX, o el Saxo. La marca del doble chevrón reunió en París a algunos de sus coches más emblemáticos en la primera edición de su Classic Tour, un evento de homenaje a su historia y a los modelos que han definido su identidad a lo largo de 107 años.
El plato fuerte de la jornada fue un desfile por las calles de la capital francesa organizado en colaboración con L’Aventure Citroën —la entidad encargada de custodiar el patrimonio de la marca—, en el que participaron cerca de treinta coleccionistas privados con sus propios vehículos.
Xavier Chardon, director general de Citroën, resumió el espíritu del evento destacando que celebrar el legado de la marca supone rendir homenaje a los modelos y las innovaciones que han construido su identidad a lo largo de generaciones, y subrayó el papel de los coleccionistas a la hora de mantener viva esa memoria colectiva.
Nueve coches, nueve aniversarios: veinte años de historia

La elección de 2026 no es casual. Este año se cumplen aniversarios redondos —de 30 a 50 años— de nueve modelos que, juntos, resumen dos décadas clave para Citroën, entre 1976 y 1996. Este es el repaso, década a década, de los protagonistas del evento.
1976: los primeros pasos de una nueva era (50 aniversario)

El 2 CV Spot inauguró un formato que Citroën repetiría muchas veces después: la serie limitada. Con solo 1.800 unidades fabricadas y su característica carrocería bicolor en naranja Ténéré y blanco Meije, diseñada por el ilustrador Serge Gevin, se convirtió en un símbolo de estilo veraniego dentro del catálogo de la marca.
Ese mismo año llegó el LN, un utilitario urbano nacido en pleno contexto de crisis energética y justo cuando Peugeot tomaba el control de Citroën. Compartía carrocería con el Peugeot 104 y montaba el motor bicilíndrico de 602 cc y 32 CV heredado del 2 CV. Se fabricaron unas 130.000 unidades entre 1976 y 1978.
1981: cuando Citroën se cruzó con James Bond (45 aniversario)

El 2 CV 007 sigue siendo una de las colaboraciones más curiosas entre el cine y el automóvil. La serie especial de 1981 rindió homenaje a la película «Solo para tus ojos», donde el agente secreto conducía un 2 CV amarillo en una persecución memorable. Con carrocería en tono amarillo Helios, adhesivos negros simulando impactos de bala y el logotipo «007» en las puertas, se fabricaron algo más de 700 unidades sobre la base del 2 CV 6 y el chasis del Ami Super.
1986: tres coches, tres formas de entender Citroën (40 aniversario)
Ningún año está tan representado en este primer Classic Tour como 1986, con tres modelos muy distintos entre sí.
El 2 CV Cocorico, lanzado coincidiendo con el Mundial de fútbol, lucía las franjas azul y roja de la bandera francesa sobre carrocería blanca. Con 1.000 unidades fabricadas, fue una de las últimas grandes series limitadas del histórico 2 CV en Francia.

El BX GTI, por su parte, mostró una cara completamente distinta de la marca: líneas angulosas, guardabarros ensanchados, alerón y un motor de gasolina de 1,9 litros que, con poco más de una tonelada de peso, le permitía acercarse a los 200 km/h.
Y el AX apostó por una filosofía opuesta a la del BX: ligereza y eficiencia. Algunas versiones no superaban los 670 kg, con motores de gasolina y diésel de entre 45 y 100 CV. Su éxito comercial lo mantuvo en catálogo hasta 1998.
1991: el ZX Volcane y la tecnología al servicio de la conducción (35 aniversario)

El ZX Volcane llegó en la primavera de 1991 para cubrir el hueco entre el AX y el BX. Su gran baza fue el eje trasero autodireccional, que giraba en la misma dirección que las ruedas delanteras para mejorar la estabilidad en curva, y fue el primer coche europeo en montar una banqueta trasera deslizante con respaldos reclinables.
La versión Volcane, con motores de hasta 130 CV de origen —y evoluciones posteriores de 155 y 167 CV—, se ganó rápidamente el favor de la prensa especializada.
1996: el Saxo VTS y el Berlingo, dos formas de mirar al futuro (30 aniversario)

El Saxo VTS encarnó el espíritu deportivo y asequible heredado del AX: 120 CV, 935 kg de peso y una velocidad máxima de 205 km/h que lo convirtieron en uno de los deportivos de acceso más deseados de los años noventa. Se fabricó hasta 2003 en la planta de Aulnay-sous-Bois.
El Berlingo, en cambio, inventó un segmento completamente nuevo: el del vehículo polivalente, a caballo entre la furgoneta profesional y el coche familiar. Más de 4,2 millones de unidades fabricadas desde entonces avalan una fórmula que, tres décadas después, sigue vigente en el catálogo de Citroën.
Un evento llamado a repetirse

Más allá de los nueve modelos de la marca francesa que se pasearon por las calles de París, los verdaderos protagonistas del día fueron los propios coleccionistas: cerca de treinta propietarios que acercaron sus vehículos a la capital y los hicieron desfilar ante el público, entre aficionados y curiosos que se acercaron a redescubrir estas piezas de la historia del automóvil.
Con esta primera edición, Citroën y L’Aventure Citroën aspiran a convertir el Classic Tour en una cita anual fija para los amantes de la marca, un espacio de encuentro donde generaciones distintas de conductores puedan reconocerse en los mismos coches que marcaron a sus padres o abuelos.
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Fotos: Citroën





















