El interior del Volkswagen Arteon convence por otras muchas razones. Por ejemplo, un buen número de espacios donde guardar cosas y un puesto de conducción bien estudiado, ya que los asientos ergoComfort son cómodos y sujetan lo suficiente, la visibilidad es buena en todas direcciones -salvo hacia atrás cuando llueve, pues no hay limpialuneta- y el diseño del salpicadero responde a criterios lógicos y funcionales, que es tanto como decir que todo está a mano, que hay los botones que tiene que haber -ni más ni menos- y que el manejo general de los mandos es intuitivo. Es decir, rápido. Es decir, seguro.