Land Rover admite que los fallos de fiabilidad le costaron 105 millones en costes de garantía

El incremento de 105 millones de libras en garantías, sumado al impacto arancelario y a los problemas de producción tras un ciberataque, lastra las cuentas de JLR en su último año fiscal. Ahora la compañía británica busca ahorrar 1.700 millones de libras en dos años

Jaguar Land Rover ha puesto cifras a su historial de averías: 105 millones de libras en costes de garantía extra solo en el último trimestre fiscal. La marca británica cerró su ejercicio con pérdidas de 244 millones de libras y un plan de ajuste que no se entiende sin este agujero de fiabilidad.

105 millones que revelan un problema estructural de calidad

El director financiero de Jaguar Land Rover, Richard Molyneux, lo reconoció sin ambages: los costes de garantía se resisten a bajar pese a nuestros esfuerzos. La subida fue de 105 millones de libras respecto al mismo trimestre del año anterior, un incremento que, sumado al impacto de los aranceles estadounidenses (114 millones) y al ciberataque que paralizó su producción, explica casi por sí solo las pérdidas después de impuestos. La facturación anual cayó un 20,9% y el volumen de ventas un 15,4%.

El origen del sobrecoste apunta sobre todo a Norteamérica. En abril, la compañía británica emitió la mayor llamada a revisión de su historia: 170.169 vehículos microhíbridos afectados por un posible fallo en el convertidor DC-DC. Si el conductor ignoraba el aviso, podía perder potencia e incluso la iluminación exterior. Pero esa campaña por sí sola no justifica ni de lejos los 105 millones extra. Hay más fallos.

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El impacto en Norteamérica y la sombra de los Defender y Range Rover

El grueso de las ventas de Jaguar Land Rover—el 84%— son Defender y Range Rover, modelos de márgenes generosos. Esa combinación debería blindar la cuenta de resultados, pero el EBIT ajustado se desplomó del 8,5% al 0,7% anual. El flujo de caja libre fue negativo en 2.200 millones de libras. La respuesta de la dirección ha sido un plan de ahorro de 1.700 millones de libras hasta 2028, centrado en costes fijos, materiales y, por supuesto, garantías.

Mientras tanto, la inversión prevista de 18.000 millones en cinco años sigue en pie. Incluye el Range Rover Electric, la plataforma EMA y el renacer de Jaguar como firma eléctrica. Pero cualquier lanzamiento de alto perfil queda empañado si los clientes asocian el lujo con talleres. Y los datos del cuarto trimestre fiscal, con un EBIT del 9,2% aún por debajo del 10,7% anterior, muestran que la recuperación es frágil.

Análisis de Impacto

  • Dato de mercado: El coste de garantía como porcentaje de ingresos de JLR está muy por encima de la media del sector premium. El mercado no perdona: en bolsa, la acción ha corregido cerca de un 30% en el año.
  • El rumor: Ingenieros consultados apuntan a que los problemas se concentran en los bloques microhíbridos Ingenium de 6 cilindros montados en Defender y Range Rover Sport. La complejidad del sistema eléctrico auxiliar multiplica las incidencias.
  • Veredicto: Si JLR no controla esta hemorragia antes de que el Range Rover Electric llegue a los concesionarios, la credibilidad que necesita para vender electrificación de alta gama se habrá diluido. Los 1.700 millones de libras de ahorro no bastarán si la reputación sigue por los suelos.