He de admitir que cuando me encontré por primera vez con la Ultraviolette F77 Mach 2 Recon, sentí un gran respeto. Ya conocía su llegada a España, aunque cuando me propusieron probarla, mi experiencia con motos eléctricas era (y sigue siendo) bastante reducida. Además, todos los reportajes que había leído sobre ella destacaban sus grandes prestaciones. Para qué omitir a verdad: estaba un tanto intranquilo por lo que me iba a exigir.
Seguramente te estarás preguntando de dónde ha salido esta marca. Fundada y afincada en India, Ultraviolette comenzó sus operaciones, de la mano de Rhino Electric Motors, en verano del pasado año 2025, con dos modelos: la F77 Mach 2 Recon que nos ocupa en esta prueba y la F77 Superstreet Recon, que es esencialmente lo mismo pero con el manillar más alto, de modo que la postura es menos deportiva.
La F77 Mach 2 Recon apuesta por líneas angulosas y un carenado afilado con vocación claramente deportiva, incluso un tanto futurista. Eso sumado al llamativo color amarillo (Afterburner Yellow) hace que no pases desapercibido… y no precisamente por hacer ruido.

La posición de conducción es más volcada hacia el depósito que en la variante SuperStreet, con el manillar más bajo y una ergonomía pensada para quien busca un perfil más deportivo en cada trayecto. He de admitir que no he realizado muchos kilómetros del tirón, aunque no me ha parecido especialmente incómoda. La altura del asiento es accesible para una estatura media y el falso depósito invita a apretarlo con los muslos en las curvas, algo que los moteros habituales agradecerán.
En cuanto a la construcción, la impresión de laF77 Mach 2 es positiva: ensamblajes sólidos, sin piezas sueltas y un acabado a la altura de cualquier moto europea que se precie. Tiene una pantalla multimedia de 5 pulgadas con muchísima información, tanta que requiere tomarse unos minutos antes de ponerse en marcha para familiarizarse, al menos, con lo más básico.

Especialmente hay que hacerse a sus tres modos de conducción, pues marcan (y mucho) el carácter de la moto. Por defecto está activado el Glide, que limita la velocidad máxima a 80 km/h y otorga una respuesta suave al acelerador. El intermedio, y el más equilibrado para cualquier terreno, es el intermedio Combat, que ya te deja alcanzar los 120 kilómetros por hora.
No obstante, el que realmente marca la diferencia es el tercero, denominado Ballistic, que libera toda la energía disponible en la batería. Dado a que dicha entrega es inmediata, el primer momento es el que más impresiona, aunque lo más positivo es comprobar cómo la moto digiere ese torrente de potencia tan instantáneo. Lo cierto es que las sensaciones que te puede aportar, sobre todo, en una carretera muy revirada, es incluso superior al de algunas naked de media cilindrada.

El control de tracción, ajustable en modos Sport, Street y Rain, aporta la red de seguridad necesaria para adaptarse a cualquier tipo de asfalto o condición meteorológica. Probé la moto con el piso bastante mojado (no me quedó otra, por desgracia) y puedo afirmar que el tercer modo funciona muy bien.
Carnet y autonomía: dos puntos clave de la Ultraviolette F77 Mach 2 Recon
Ahora vamos con dos puntos clave: qué carnet requiere y cuánta autonomía tiene la F77 Mach 2 Recon. Aquí se tiene en cuenta la potencia nominal, que en este caso es de 9,5 kW (unos 13 CV), lo que permite conducirla con carné A1 o incluso con el permiso de coche B con más de tres años de antigüedad. Es decir, que a efectos legales equivale a una 125 cc, aunque en la realidad, su rendimiento general es equivalente a una moto de unos 400 cc.

Respecto a la autonomía, con 10,3 kWh de capacidad de batería anuncia 231 kilómetros de autonomía en uso urbano. Esa era aproximadamente la cifra que marcaba antes de empezar la prueba, con la batería cargada al máximo. Aunque también es cierto que al activar el modo Ballistic puede llega a reducirse a la mitad. Si la usamos esencialmente en modo urbano y aprovechamos el sistema de regeneración de energía, es más que factible alcanzar esa cifra.
Hablando de este sistema, es uno de los aspectos más elaborados de la F77. Ajustable en 10 niveles sobre la marcha, permite elegir desde una retención mínima hasta una frenada regenerativa intensa. El ajuste se realiza desde los botones de la piña izquierda; no está muy escondido, pero dada su utilidad, no estaría de más contar con un acceso más directo (unos gatillos, por ejemplo).

Sea como fuere, hay que tener en cuenta un detalle si nos planteamos rutas largas, pues por debajo del 25 % de batería se limita la velocidad a 80 km/h (modo Glide), por lo que mejor que no te pille en autovía. En lo que respecta a la recarga, en el mejor de los casos, con el cargador rápido incluido de serie, se puede pasar del 20 al 80 % en unas 2 horas y media. Pero claro, esto no es válido si sales de ruta, porque todo el conjunto de cable, transformador y demás es muy pesado y voluminoso.
Precio y conclusión
La Ultraviolette F77 Mach 2 Recon tiene un precio de salida de 9.990 euros en el mercado español. Barata no es, pero tampoco hay mucho con la que compararla y vale cada euro que pagas por ella. Además, con el programa de subvenciones Auto+ , puede bajar de los 9.000 euros en el momento de la compra.
En resumen, la Ultraviolette F77 Mach 2 Recon es, a día de hoy, la moto eléctrica que más se parece a una naked de gasolina en sensaciones de conducción. Con una homologación que abre la puerta a muchos conductores, unas prestaciones que van mucho más allá de lo que su categoría legal sugiere y una tecnología bien implementada, se presenta como una alternativa seria en un segmento que empieza a despertar.

