Volvo ha colocado el EX60 2027 en Estados Unidos con un precio de partida de 58.400 dólares, una cifra que no es casual: se sitúa 3.100 dólares por debajo del BMW iX3, el rival al que apunta directamente con el dedo. La jugada comercial reinterpreta el tablero del SUV eléctrico premium y demuestra que la compañía de Gotemburgo está dispuesta a librar la batalla de precios sin esperar al enésimo ciclo de actualización de la competencia.
El golpe de precio: 58.400 dólares y 3.100 menos que el BMW iX3
El EX60 aterriza en Norteamérica con una estrategia en dos frentes: precio de acceso que deja atrás al iX3 y un escalado de motorizaciones que cubre desde los 369 CV hasta los 670 CV. El acabado de entrada, denominado P6 Plus, cuesta 58.400 dólares sin incluir los 1.395 dólares de gastos de destino. Frente a él, el BMW iX3 —con un enfoque más conservador en diseño y prestaciones— exige al menos 61.500 dólares. La diferencia de 3.100 dólares no es baladí en un segmento donde cada millar cuenta en la decisión de compra corporativa y particular.
Pero el impacto real va más allá: el EX60 es casi 20.000 dólares más barato que el EX90, el buque insignia de siete plazas. Volvo ha colocado al EX60 justo en el punto de volumen del mercado estadounidense, donde la batalla de los eléctricos se libra en la franja de los 50.000-65.000 dólares. Si la marca consigue mantener los plazos de entrega y la disponibilidad de concesionario, tiene argumentos para robar protagonismo al iX3 y, de paso, plantar cara al Tesla Model Y.

Gama mecánica: del P6 de tracción trasera al futuro P12 de 670 CV
La arquitectura de 800 voltios del EX60 soporta cuatro configuraciones de batería y potencia. La tabla de precios y prestaciones dibuja una oferta escalonada con lógica comercial: el comprador puede elegir entre un P6 de 369 CV y batería de 83 kWh (autonomía EPA de 307 millas) o dar el salto al P10 AWD de 503 CV y 95 kWh (322 millas). Los acabados Plus y Ultra añaden equipamiento sin tocar la mecánica, y el techo llega con el futuro P12 AWD: 670 CV, batería de 117 kWh y hasta 400 millas de alcance.
Las cifras de aceleración reflejan el salto tecnológico: 5,7 segundos en el 0-60 del P6, 4,4 en el P10 AWD y 3,8 en el P12. La velocidad máxima, limitada electrónicamente a 112 mph para todas las versiones menos el P12, no es un punto de venta en este segmento —Volvo lo sabe— pero sí lo es la recarga ultrarrápida.
Carga rápida y el comodín del conector NACS de Tesla
Los dos modelos iniciales disfrutan de una velocidad de carga en corriente continua que marca distancias con la competencia. El P6 alcanza los 320 kW y el P10 llega a 370 kW, lo que se traduce en recuperar 155 y 165 millas de alcance, respectivamente, en apenas 10 minutos. El paso del 10 al 80% se completa en unos 16 minutos en ambos casos, un dato que elimina buena parte de la ansiedad en viajes largos.
Además, el EX60 equipa de serie el puerto NACS nativo, el estándar de Tesla para Norteamérica. Acceder a la red de Supercargadores sin adaptador es una ventaja competitiva que ni el iX3 ni muchos rivales alemanes pueden ofrecer hoy. En la práctica, Volvo ha convertido la infraestructura de recarga en un argumento de venta tan relevante como la autonomía.
Análisis de Impacto
- Dato de mercado. El precio medio de transacción de un SUV eléctrico premium en Estados Unidos ronda los 65.000 dólares en el primer trimestre de 2026. El EX60 se sitúa casi 7.000 dólares por debajo con un producto que en cifras de autonomía y potencia iguala o supera a sus rivales más directos.
- El rumor del sector. En los foros de concesionarios y en las mesas de los analistas se comenta que Volvo necesita recuperar impulso en el canal eléctrico tras un arranque de año más frío de lo esperado. La estrategia de precios agresiva, acompañada de una red de servicio ya consolidada, podría ser la palanca para recuperar cuota frente a Tesla, cuyos Model Y parten de 47.000 dólares pero carecen del refinamiento interior y de la imagen de seguridad de Volvo.
- Veredicto. Con esta agresividad tarifaria, Volvo no solo busca arañar cuota a BMW sino también despejar el camino hacia un EX60 que, si mantiene la fiabilidad mecánica de la plataforma SPA2, puede convertirse en la espina dorsal de su electrificación en Norteamérica. La versión P12 de 670 CV y 400 millas de autonomía será la verdadera prueba de fuego: si Volvo logra contener el sobreprecio y entregar las primeras unidades antes de que el iX3 reciba su actualización, la jugada le saldrá redonda.

