La patente Ford de coche autónomo: tu vehículo aparcado se mueve solo para evitar un robo

La solicitud, publicada ante la oficina de patentes de EE.UU., describe un coche que detecta merodeadores y se recoloca. Incluye trucos físicos contra el robo de ruedas, como aparcar entre muros o bajarse al suelo con la suspensión.

Volver al aparcamiento y no encontrar tu coche suele arruinar el día. Ford acaba de patentar la forma de que esa ausencia sea una buena noticia: el vehículo se ha movido solo, a una plaza que considera más segura, para que nadie se lo lleve.

La solicitud está presentada ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) y se ha publicado estos días, según recoge Car and Driver. No hablamos de un coche fantasma: hablamos de un coche que vigila, interpreta y, llegado el caso, se muda de sitio.

Qué hace exactamente el sistema que Ford ha patentado

El mecanismo se apoya en la detección de lo que el documento llama ‘actividad sospechosa’. Traducido a la vida real: alguien que se queda mirando por las ventanillas más tiempo del razonable o otro vehículo dando vueltas alrededor del tuyo. Cuando el sistema lo considera necesario, el coche arranca y se recoloca en una zona más tranquila.

Publicidad

Hay un detalle que me interesa más que el desplazamiento en sí: el coche también se mueve si se encuentra solo. Si el aparcamiento estaba lleno cuando llegaste y veinte minutos después no queda un alma, el sistema lo lee como señal de alarma. Suena a chiste, pero es lógica de patente pura: contexto y comparación con lo que había antes.

Existe una versión mucho más sencilla y, sinceramente, más probable en un coche de calle. El vehículo no se mueve: le recomienda al conductor dónde aparcar y en qué orientación. Tú giras el volante; el sistema pone el criterio.

Un coche que cambia de plaza para que no se lo lleven es la primera vez que la palabra autónomo tiene una utilidad que se entiende sin manual.

El robo de ruedas: el objetivo que más duele

El documento se recrea en lo que llama autopreservación, y ahí las ruedas se llevan la parte principal. No es paranoia: un probador de Car and Driver encontró su coche, aparcado en la cochera de su casa, sin las cuatro ruedas y apoyado sobre bloques de jardín.

¿Y cómo se protege una llanta con software? Con física. El coche puede colocarse entre dos obstáculos fijos —muros paralelos o dos vehículos muy juntos— para que no quepa el gato hidráulico, el útil con el que se levanta el coche. También puede buscar una cuesta o un firme blando que haga la maniobra lenta e incómoda.

coche aparcado se mueve solo

En coches con suspensión neumática (la que regula la altura con aire en lugar de muelles), la jugada es otra: bajar la carrocería al mínimo. Con el coche pegado al suelo, meter el gato debajo se vuelve un ejercicio de paciencia. Y no solo por las ruedas: también protege el catalizador, la pieza del escape que guarda metales preciosos y que en algunos robos es el botín real.

El sistema añade un tercer frente: el contenido. Tras aparcar, el coche puede buscar una pared y arrimarse hasta que el portón o el maletero no se puedan abrir. La misma maniobra sirve para dificultar el desmontaje de faros y pilotos, piezas caras y fáciles de revender.

Publicidad

Antes de bajarte, el usuario puede elegir qué quiere blindar: la carga del maletero, o las ruedas. Porque protegerlo todo a la vez exige un aparcamiento con dos paredes perfectamente alineadas, y eso no lo hay en la puerta de casa.

Patente no significa que lo vayas a ver en un concesionario

Aquí toca frenar. Esto es una solicitud de patente, no un comunicado de producto. Ford registra cientos de ideas al año y solo una parte mínima acaba en en un coche de serie; muchas se protegen precisamente para que no las registre otro. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.

Publicidad

Hay dos obstáculos que la patente no resuelve. El primero, la homologación: para que un coche se mueva solo por un aparcamiento público tiene que encajar en las reglas de conducción automatizada que se aprueban en el marco de la UNECE, y toda maniobra automática fuera de lo previsto acaba en responsabilidad del titular del vehículo. El segundo, la práctica: una plaza estrecha entre dos coches y un sistema que decide recolocarse solo es una receta para el parte de daños.

La idea, eso sí, apunta a algo que ya existe. Los coches nuevos llevan cámaras, radares y sensores que saben más del entorno que muchos conductores. Convertir ese conocimiento en decisiones propias, y no solo en pitidos, es el paso siguiente.

Si algún día ves un coche cambiando de plaza sin nadie al volante, ya sabes: puede que esté huyendo de alguien. Y si aparcas al lado, échale un ojo a tus ruedas.

Información útil para el conductor

  • Qué describe la patente: un vehículo que detecta actividad sospechosa mientras está aparcado y se reubica por su cuenta, más un modo simple que solo recomienda plaza y orientación al conductor.
  • Estado: solicitud publicada ante la USPTO. No hay confirmación de que Ford vaya a llevarla a un coche de producción.
  • Piezas en el punto de mira: ruedas, catalizador, faros y pilotos, además de la carga del maletero o de la caja de una pick-up.
  • Qué puedes hacer hoy: ningún fabricante ofrece esto todavía, así que la protección sigue siendo física: tornillos antirrobo, aparcar en zonas iluminadas y transitadas, y no dejar objetos a la vista.
  • Curiosidad: estas patentes van en dirección contraria a la que suele contarse. Antes de mover el coche con el conductor dentro, se está diseñando para moverlo con el conductor fuera.