La DGT instala un nuevo radar fijo en la A-92G, entre Santa Fe y Granada, en un tramo limitado a 80 km/h.
El cinemómetro está en fase de montaje y no empezará a formular denuncias hasta que esté calibrado y correctamente señalizado, pero la placa con el límite ya está colocada. Y el aviso va en serio: circular por encima de esos 80 km/h se traduce en sanciones de 100 a 600 euros y hasta 6 puntos menos en el carnet. Es el cuadro que aplica la Ley sobre Tráfico cada vez que se estrena un control.
El jefe provincial de Tráfico de Granada, Juan Diego Ramírez, ha explicado que esta vía preocupa especialmente y que el objetivo del nuevo equipo es ganar seguridad en ese punto concreto. Su razonamiento es el de siempre, y no por repetido deja de ser exacto: la mayor parte de las sanciones y también de los accidentes se producen por una velocidad inadecuada. De ahí el empeño en multiplicar los controles.
Este radar tampoco llega aislado. La DGT está desplegando cinemómetros de nueva generación capaces de medir con precisión varios carriles a 200 metros de distancia. Traducido a la carretera: ya no sirve refugiarse en el carril derecho ni confiar en que el coche de al lado tape la matrícula.
Frenar al ver la caja gris ya no sirve: los equipos nuevos leen varios carriles a 200 metros y te miden antes de que los veas.
Ahora bien, lo que de verdad te afecta no es la tecnología. Es la señal de 80 y lo que cuesta ignorarla.
Qué se vigila y dónde: la A-92G, entre Santa Fe y la capital
El punto elegido está en la A-92G, en la salida que une Santa Fe con el área metropolitana de Granada. Es una de esas vías que la Administración mira con lupa porque conecta un núcleo de población importante con la capital y absorbe tráfico diario en ambos sentidos. El límite queda fijado en 80 km/h, una velocidad que en un acceso de estas características se rebasa con demasiada facilidad.
No es el primer control de este tipo en la provincia. En 2025 la DGT ya instaló otro radar fijo en el kilómetro 425 de la N-432, a la altura de Sierra Elvira, junto a Atarfe, en la carretera de Córdoba. La secuencia se repite siempre: primero la señalización, después la calibración y, al final, las denuncias.
Cuánto cuesta en euros y cuántos puntos pierdes
El importe no es una cifra única. Depende del exceso detectado, y la diferencia entre un descuido y un pie pesado es enorme. Este es el cuadro que se aplica, con la sanción ya en euros y los puntos que se restan del carnet:
- Hasta 20 km/h por encima del límite: 100 euros y sin detracción de puntos.
- Entre 21 y 30 km/h: 300 euros y 2 puntos.
- Entre 31 y 40 km/h: 400 euros y 4 puntos.
- Entre 41 y 50 km/h: 500 euros y 6 puntos.
- Entre 51 y 60 km/h: 600 euros y 6 puntos.
- Más de 60 km/h de exceso: 600 euros y 6 puntos, con calificación de muy grave.
Con el límite a 80, la cuenta sale rápida: por encima de 140 km/h ya estarías en el tramo más castigado. Y ojo con el pronto pago, porque ahí hay una decisión que conviene pensar. En las infracciones leves y graves, abonar la multa en los 20 días naturales siguientes a la notificación la deja a la mitad, pero renuncias a presentar alegaciones.
Los 6 puntos son la otra cara de la moneda. Recuperarlos no es automático: hay que esperar y, en muchos casos, pasar por un curso de sensibilización de pago. Y si eres novel, el margen es aún más corto, porque arrancas con 8 puntos en lugar de 12.
Por qué este tramo y qué ha cambiado en Granada
Los números explican la prisa. En 2025 las multas de tráfico se triplicaron en la provincia respecto al ejercicio anterior y, solo contando radares fijos, se registraron 39.586 denuncias por exceso de velocidad frente a las 6.021 de 2024. Son cifras que marean, y conviene leerlas con calma: no hablan solo de más infracciones, sino de una red de control mucho más densa.
La lógica de la DGT es sencilla y no es nueva: concentrar los controles donde se acumulan los accidentes. El problema es que el conductor medio percibe el radar como una trampa de recaudación y no como un aviso, y ese malentendido se paga caro. El riesgo real no está en el temerario que va a 180; está en el despiste de veinte o treinta kilómetros por hora, el que no salta a la vista y sí salta en el cinemómetro.
El contexto europeo tampoco invita a relajarse: menos margen, más controles automáticos y límites a la baja en los accesos a las ciudades. España no va por libre en esa tendencia.
Lo que todavía no ha confirmado la DGT es la fecha exacta en la que este equipo empezará a multar. Mientras llega, lo útil es lo de siempre: mira la señal, no el GPS, y ajusta la velocidad antes de entrar en el tramo.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: a cualquier conductor que circule por la A-92G a la altura de la salida entre Santa Fe y Granada, sobre todo en los accesos diarios al área metropolitana.
- Cifras a tener en cuenta: límite de 80 km/h; multas de 100 a 600 euros según el exceso y hasta 6 puntos del carnet; 50 % de descuento por pronto pago en 20 días en las infracciones leves y graves.
- Consejo para evitarlo: fija la velocidad antes de llegar al tramo y no confíes en frenar al ver el equipo, porque los nuevos cinemómetros miden varios carriles a 200 metros.

