España ya es la segunda red de carga pública más potente de la Unión Europea por vehículo eléctrico: 3,7 kW por coche. Y, al mismo tiempo, uno de cada cuatro cargadores instalados no funciona.
La fotografía la firma el Global EV Outlook 2026 de la Agencia Internacional de la Energía, que el bróker TradingPlatforms ha desglosado para comparar la potencia pública disponible por cada vehículo enchufable en Europa. España sale con esos 3,7 kW. Solo Austria, con 4 kW, está por delante. Francia se queda en 3,1; Alemania e Italia, en 2,9; el Reino Unido, en 1,6.
Traducido a la vida real: si repartes toda la potencia pública instalada entre el parque eléctrico, a cada conductor español le toca una porción mayor que a un alemán o a un francés. Menos peleas por el mismo poste.
Qué dice el informe: 3,7 kW por coche y segundo puesto europeo
La propia AIE relaciona directamente más potencia disponible con menos competencia entre conductores en la red pública. Y ahí España juega con ventaja. Los cargadores rápidos, los de más de 22 kW, representaban el 31% de la red española a finales de 2025, la cuarta proporción más alta del continente, con 2,5 equipos rápidos por cada 100 vehículos en circulación.
El problema no es el nivel, es el ritmo. Durante 2025, los turismos y furgonetas eléctricos e híbridos enchufables crecieron un 39,1% hasta las 658.400 unidades. Alemania subió la mitad (16,5%) y Francia, un 17,3%. La red pública, mientras, sumó 12.700 puntos nuevos, un 31,1% más.
El resultado es que la ratio empeoró: de 11,6 a 12,3 vehículos por punto de recarga. Cada poste tiene que atender ahora a más coches que hace un año.
Instalar 12.700 puntos en un año sirve de poco si una cuarta parte de los que ya están en pie sigue esperando la conexión a la red.
El agujero: casi 18.000 cargadores instalados y sin servicio

Aquí está la letra pequeña del liderazgo. Cerca de un 25% de los puntos públicos permanece inactivo, unos por avería y otros porque siguen aguardando la conexión a la red eléctrica. En números redondos, 18.000 equipos parados.
Las asociaciones del sector llevan meses repitiendo la misma cuenta: activar lo que ya está instalado equivaldría a sumar a la red el crecimiento de todo un año sin clavar un solo poste nuevo. Sin obra, sin licencia y sin zanja.
Dónde está la red que sí funciona
Los datos de AEDIVE hasta septiembre de 2026 confirman que la potencia alta no se ha frenado: crecimientos superiores al 10% en cargadores de más de 350 kW y del 22,5% en la franja de 150 a 350 kW. La red no solo crece, también se hace más rápida.
La concentración, eso sí, es enorme. Cataluña, la Comunidad de Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana agrupan casi el 59% de la infraestructura nacional. Fuera de ese eje, la densidad cae y el viaje hay que planificarlo con más cuidado.
Parte de los ajustes en las cifras globales responden a procesos de depuración: equipos obsoletos que se dan de baja y una red que se adapta a las exigencias europeas de interoperabilidad y pago. Menos puntos contabilizados, pero más útiles.
Qué significa esto cuando sales a la carretera
Para quien ya conduce eléctrico, el margen existe. Los híbridos enchufables son casi el 49% del parque electrificado español y tiran menos de la red pública que un coche a batería pura, lo que deja más potencia libre para quien de verdad la necesita. Ese colchón, sumado a la potencia instalada, es la ventaja competitiva del país.
Pero el liderazgo se sostiene sobre una condición incómoda: mantener vivo lo que ya está montado. Si ese cuarto de red inactivo no se resuelve, la ventaja se diluye a medida que el parque eléctrico siga creciendo a doble dígito.
Lo práctico, cuando prepares un viaje largo: no te fíes del mapa a primera vista. Comprueba en la aplicación del operador si el punto está operativo y con qué potencia real, y lleva siempre una segunda opción a medio camino. Los cargadores de 150 kW en adelante son los que más crecen, pero también los que más se saturan en puente y en agosto.
Y una advertencia de taller: un cargador averiado en el mapa no se arregla solo. Muchos operadores tardan semanas en dar parte al titular del punto, y buena parte de las incidencias se resuelven cuando el usuario avisa. Tú también eres parte del mantenimiento.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: España ofrece 3,7 kW de potencia pública por vehículo eléctrico, la segunda cifra más alta de la Unión Europea.
- Comparativa: solo Austria supera a España (4 kW); Francia (3,1 kW), Alemania e Italia (2,9 kW) y el Reino Unido (1,6 kW) van por detrás.
- Ganadores y perdedores: suben los cargadores de 150 a 350 kW (+22,5% hasta septiembre de 2026) y los de más de 350 kW (+10%); la asignatura pendiente son los 18.000 puntos que siguen sin servicio.
- Consejo práctico: verifica la operatividad real del punto en la aplicación del operador antes de salir y guarda una alternativa a mitad de trayecto.
- Curiosidad: la ratio ha pasado de 11,6 a 12,3 vehículos por punto en un solo año, pese a sumar 12.700 cargadores nuevos.

