La electrificación ha dejado de ser una propuesta limitada a determinados segmentos para convertirse en uno de los pilares de la estrategia de producto de Kia. Su gama eléctrica abarca desde vehículos compactos concebidos para desenvolverse en la ciudad hasta SUV de gran tamaño y modelos comerciales preparados para afrontar jornadas de trabajo sin emisiones locales. Del segmento B al D, la gama eléctrica de Kia es una de las más completas del mercado.
La marca coreana comenzó su aventura eléctrica en 2014 con el Soul. Desde entonces ha vendido más de un millón de vehículos con esta tecnología, 25.000 de ellos en España. La oferta actual se estructura alrededor de diez modelos, que ofrecen 50 versiones y hasta 400 combinaciones posibles teniendo en cuenta el tipo de carrocería, batería, acabado y configuración interior. Una diversidad que permite plantear la compra de un coche eléctrico desde perspectivas muy distintas: el precio de acceso, la autonomía para viajar, las prestaciones, el espacio disponible o las exigencias de una actividad profesional.
Puerta de entrada

En el segmento B-SUV, el EV2 (aquí la prueba) representa la puerta de entrada a esta familia, acompañado por el EV3. Ambos se dirigen a quienes buscan un vehículo eléctrico compacto capaz de asumir también las funciones de coche principal del hogar. Su planteamiento pretende acercar esta tecnología a un público amplio sin renunciar a la versatilidad necesaria para el uso cotidiano.
El siguiente escalón lo ocupa el EV5, un SUV del segmento C que comparte protagonismo con el EV4. Este último amplía las posibilidades de elección mediante dos carrocerías: una berlina de cinco puertas y una variante Fastback. La gama continúa con los EV6 y EV9, dos propuestas del segmento D que elevan el listón en espacio y prestaciones, con formatos crossover y SUV.
La electrificación también alcanza al ámbito profesional con el PV5, disponible como Cargo, Chassis Cab y Passenger. Las variantes Cargo y Chassis Cab se orientan a las actividades comerciales y de reparto, mientras que el Passenger contempla distintas configuraciones de plazas para el transporte de personas, tanto en el ámbito particular como en el profesional.
50 versiones y 400 combinaciones posibles

La amplitud de la oferta no depende únicamente del número de modelos. Kia suma 50 versiones mediante la combinación de niveles de acabado, capacidades de batería y configuraciones de asientos. Al incorporar los colores disponibles, las posibilidades de elección ascienden a 400 combinaciones.
La gama dispone de nueve capacidades de batería, comprendidas entre 42,2 y 99,8 kWh, y contempla sistemas de tracción delantera, trasera y total AWD. De este modo, las distintas configuraciones responden a prioridades tan diferentes como contener el presupuesto, maximizar la autonomía o disponer de mayores prestaciones y capacidad de tracción.
El EV2 y el PV5 Passenger sobresalen por la amplitud de su oferta cromática y de configuraciones, con 90 combinaciones posibles cada uno. En el extremo más práctico, las alternativas de varios asientos permiten adaptar el vehículo a familias numerosas o necesidades de transporte, mientras que las versiones comerciales se dirigen a empresas que buscan electrificar su operativa.
Hasta 632 kilómetros de autonomía y consumos desde 14,3 kWh

La autonomía constituye uno de los argumentos centrales de la gama eléctrica de Kia. Tomando como referencia las variantes de mayor alcance de cada modelo, la marca coreana sitúa en 534 kilómetros la autonomía media de su oferta. Una cifra que refleja la amplitud de la gama y su orientación tanto al desplazamiento diario como a los viajes de larga distancia.
El EV2 anuncia hasta 444 kilómetros, mientras que el EV3 alcanza los 605 kilómetros. En el caso del EV4, la carrocería berlina llega a 625 kilómetros y el Fastback eleva el registro hasta los 632 kilómetros, el máximo declarado entre los modelos citados. El EV5 ofrece hasta 530 kilómetros, el EV6 alcanza los 582 y el EV9 llega a 563 kilómetros.
Las alternativas profesionales también presentan cifras competitivas dentro de sus respectivos planteamientos. El PV5 Passenger homologa una autonomía de hasta 412 kilómetros, mientras que el PV5 Cargo alcanza los 416 kilómetros.
A estas cifras se suma la eficiencia energética. El EV4 registra un consumo de 14,3 kWh/100 km y el EV3 se sitúa en 14,9 kWh/100 km, dos ejemplos de cómo la gestión de la energía resulta determinante para aprovechar la capacidad de las baterías y ampliar la distancia recorrida entre recargas.
Carga rápida: del 10 al 80% en tan solo 18 minutos

Reducir el tiempo de parada es otro de los objetivos de la tecnología eléctrica de Kia. Los EV2, EV3 y EV4 emplean sistemas de carga rápida de 400 voltios. En las versiones con baterías de menor capacidad, el paso del 10 al 80% requiere 29 minutos, mientras que las variantes de autonomía extendida necesitan 31 minutos. El EV2 y el EV5 cuentan con registros de 30 minutos en las configuraciones indicadas por la marca.
Los EV6 y EV9 incorporan una arquitectura de 800 voltios y admiten una potencia máxima de carga de hasta 240 kW. Esta tecnología permite completar la recarga del 10 al 80% en 18 minutos en el EV6 y en 24 minutos en el EV9. Por su parte, los PV5 alcanzan una potencia máxima de carga de 150 kW y necesitan 30 minutos para pasar del 10 al 80%.
Diseño aerodinámico y espacio interior

La filosofía de diseño Opposites United define la personalidad visual de los eléctricos de Kia, pero su planteamiento va más allá de la estética. La integración entre forma y función se traduce en habitáculos amplios, soluciones prácticas y carrocerías trabajadas para reducir la resistencia al aire.
El espacio interior constituye una de las prioridades de la gama. Los EV9 y PV5 Passenger pueden ofrecer hasta siete plazas, mientras que la capacidad de carga varía considerablemente según el modelo y su configuración. El EV2 dispone de un maletero de 362 litros; el EV9 alcanza los 828 litros con cinco plazas, y el PV5 Passenger de cinco plazas ofrece hasta 1.330 litros.
La aerodinámica también contribuye a mejorar la eficiencia. El EV4 Fastback presenta un coeficiente de resistencia aerodinámica Cx de 0,23, mientras que el PV5 registra un valor de 0,28. Estas cifras ilustran la importancia de reducir la resistencia al avance para limitar el consumo energético.
Plataforma E-GMP y un ecosistema digital conectado

La base técnica de la gama es la plataforma E-GMP, adaptada a las exigencias de los vehículos eléctricos. Para los PV5, Kia utiliza la variante E-GMP.S, optimizada para aplicaciones comerciales. Esta arquitectura sirve de soporte a los sistemas de propulsión, las baterías, la gestión térmica y las soluciones de recarga.
El conjunto tecnológico incluye un sistema de gestión de baterías BMS con supervisión individual de las celdas, frenada regenerativa i-Pedal 3.0 y Regeneración Inteligente 3.0, además de funciones de carga bidireccional V2L, V2B/V2H y V2G. Estas últimas contemplan diferentes posibilidades de transferencia de energía entre el vehículo, los dispositivos eléctricos, los edificios y la red, según la tecnología disponible en cada configuración.
La experiencia de uso se completa con Kia App, que reúne las aplicaciones de la marca, y Kia Charge, un servicio que integra la búsqueda de puntos de recarga, la planificación de rutas, la identificación y el pago. La red asociada alcanza cerca de 1,2 millones de puntos en 28 países, con casi 33.000 en España.
El planificador inteligente de rutas ayuda a organizar los desplazamientos en función de las estaciones disponibles, mientras que Plug & Charge permite iniciar la recarga en puntos públicos compatibles sin pasos adicionales de identificación. En los PV5, las herramientas digitales también se orientan a la gestión empresarial y a la integración de la recarga con la operativa de cada compañía.
Con diez modelos, múltiples configuraciones y una combinación de autonomía, eficiencia y conectividad, Kia plantea una estrategia eléctrica que abarca tanto el mercado particular como el profesional. La clave de esta oferta reside en adaptar la tecnología a usos muy diferentes, desde los desplazamientos urbanos hasta los viajes largos y el transporte comercial.























