Viajar a estos lugares a los que el coche te puede llevar, si vas a disponer de mas de tres dias libres durante la festividad mas importante del próximo mes de noviembre.
España ofrece la diversidad, belleza y facilidad de acceso suficiente, como para planificar una salida o escapada y viajar durante la fiesta de Todos los Santos. Si no sabes donde aventurarte, te ofrecemos cinco destinos magníficos, sin salir del territorio nacional y en coche.
La riqueza turística de España es incuestionable

Tener la oportunidad de viajar por algunas de las playas mas elogiadas del mundo, y que puedes encontrar en mas 8.000 kilómetros de costa, o desaparecer en alguno de los rincones de interior, donde no faltan opciones de disfrutar de la naturaleza y los paisajes evocadores, convierten a nuestro pais, en la primera alternativa cuando puedes disponer de unos dias libres.
En el puente de Todos los Santos, para viajar el catalogo se ve revalorizado por los legados históricos y culturales de las civilizaciones que poblaron la península. Una herencia que salpica a los pueblos más bonitos de España y que ha hecho que nuestro país sea uno de los que más Patrimonio de la Humanidad atesora.
Ya sea en grandes ciudades o en remotos rincones, estas pueden ser unas escapadas por España, muy apetecibles e interesantes.
La influencia americana de Asturias

Esta excursión por el litoral oriental de Asturias nos llevará a dos de las villas marineras más populares y bonitas de la región, Llanes y Ribadesella. En nuestro recorrido nos encontraremos con numerosas casas de indianos de los siglos XIX y XX.
En Llanes recomendamos pasear por su casco antiguo, con la basílica de Sta. María del Conceyu, el puerto pesquero, con los Cubos de la Memoria, por la calle Mayor y el paseo-mirador de San Pedro.
De Llanes a Ribadesella podemos ir por la AS-263, desde la que es fácil desviarnos para ver alguna de las playas (Torimbia, Cuevas de Mar o Gulpiyuri) o los bufones de Pría. En esta ruta nos encanta la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro.
En Ribadesella se deben visitar sus dos partes: la zona del puerto pesquero y, al otro lado del río, la zona de la playa de Santa Marina. En Ribadesella está la Cueva de Tito Bustillo (UNESCO Patrimonio de la Humanidad), que se puede visitar pero hay que reservar con antelación ya que, para ayudar a la conservación de sus pinturas rupestres, sólo se permite la entrada a 15 personas en cada visita guiada.
Artesanía ancestral y gastronomía tradicional

La comarca de Las Villuercas, un dédalo de pequeños valles al sudeste de Cáceres, es una de las áreas naturales más valiosas de Extremadura. En este rincón donde las serranías se tapizan de castaños, robles, rebollos, alcornoques y encinas, miles de aves migratorias encuentran su hogar cada invierno.
Las Villuercas son pródigas en pinturas rupestres, ermitas e iglesias mudéjares (Humilladero, Santa Catalina), pueblos famosos por su artesanía o sus alimentos (Alía, Cañamero) o sus necrópolis, castros y fortalezas (Berzocana, Cabañas del Castillo).
El enclave más famoso y emblema de la comarca es Guadalupe, con su monasterio fortificado del siglo XIV y su virgen negra, que daría nombre a una isla del Caribe y a la virgen más venerada de México.
Viajar a la prehistoria en coche

En la Boca del Infierno, la garganta que forma el río Aragón Subordán al norte del pueblo de Siresa (Huesca), hay espacio para el río y poco más. Las hayas, abetos y pinos que se encaraman por el desfiladero son la antesala de uno de los bosques más notables de Aragón.
Al ensancharse el valle se llega al refugio y la zona de acampada de la Selva de Oza. De aquí parten dos excursiones memorables: la que lleva al ibón de Acherito (un lago a 1870 m) y la de Aguas Tuertas. Esta última puede acortarse remontando en autómovil el valle de Guarrinza por una pista. Luego el sendero trepa hasta un inmenso circo glaciar, donde el Aragón Subordán traza fantasiosos meandros en una pradera a 1615 m.
Un dolmen añade más trascendencia al paraje, por si su belleza no bastara. Estamos en el lugar con más monumentos megalíticos del Pirineo, como se explica en el Centro de Interpretación del Megalitismo Pirenaico y de la Val d’Echo, junto al cámping de Oza.
Río Duero, rio Duero, nadie a acompañarte baja

Al oeste de Salamanca y Zamora, las dehesas de la penillanura que se despliega hasta la frontera con Portugal se ven cortadas súbitamente por los amplios cañones que el Duero y sus afluentes (Águeda, Esla, Huebra, Tormes, Uces) han excavado en el zócalo de rocas graníticas.
El desnivel puede alcanzar los 400 m y en ocasiones el agua se precipita bramando por saltos extraordinarios, como el del río Uces en el Pozo de los Humos. Navegar por el Duero en esta zona o recorrer sus orillas por el sendero GR-14 es la mejor forma de apreciar estos paisajes primigenios del “Far West” peninsular.
A poca distancia del agua hay aldeas donde el tiempo parece detenido, ideales para el turismo rural
Besando el camino de Santiago

El Sil es un río terco y caprichoso, de ahí que haya sido capaz de excavar dos de las comarcas más asombrosas del país y unirlas con una ribera rica y espectacular.
Un viaje que comienza en Ponferrada, que se pierde entre los peregrinos que aún tienen fuerzas para encarar el Poio y que se desvía para descubrir las impresionantes Médulas.
Y que continúa a través de los cañones profundos de este río y del Miño donde la viticultura heroica aseguró la prosperidad a decenas de monasterios silenciosos y remotos que hoy están más atractivos que nunca.




















































































