Una de cada cinco matriculaciones en Aragón ya lleva un emblema chino. Los datos del primer semestre de 2026, recopilados por la patronal de concesionarios Faconauto, muestran que las marcas asiáticas han copado el 20% del mercado en la comunidad, el doble de la media nacional.
En total, se matricularon 1.868 turismos de firmas radicadas en China, lo que duplica duplica los 934 del mismo periodo de 2025 y se acerca a los 3.000 que se vendieron en todo el año pasado. El ritmo de crecimiento no tiene parangón en el resto de España.
El despegue coincide con la ofensiva eléctrica e híbrida. Tras los aranceles que impuso la UE a los coches chinos a finales de 2024 —un gravamen adicional del 38,1 % que elevó la barrera al 48,1 %—, los fabricantes aceleraron sus planes de producción europea. El Leapmotor B10, por ejemplo, comenzará a ensamblarse en octubre en la planta zaragozana de Figueruelas (Stellantis), con lo que evitará sobrecostes y mantendrá precios competitivos.
MG, Ebro, BYD… ¿quién vende más?
MG sigue siendo la reina china en Aragón, con 438 unidades y el octavo puesto en el ranking general. Pero la sorpresa la da Ebro, la resurrección de la histórica marca ahora convertida en joint venture entre Chery y EV-Motors, que dispara sus ventas de 58 a 370 coches en un año. BYD, el gigante que aspira a conquistar Europa, coloca 345 vehículos, mientras Omoda y Jaecoo suman 268 y 109 respectivamente. También Xpeng, con 52 unidades, y Leapmotor, con 115, dan sus primeros pasos con paso firme.
Otras marcas casi desconocidas hace un año, como Geely, Changan o LYNK&CO, también empiezan a dejar huella en las carreteras aragonesas. La oferta china ya no es solo cuestión de precio: la red comercial se expande sin pausa y la percepción de fiabilidad mejora a marchas forzadas.
El 20% de cuota no es una anécdota: Aragón se ha convertido en el laboratorio de la invasión china del automóvil en España.
Por qué Aragón se ha convertido en el epicentro

A nivel nacional, la penetración china ronda el 10 %, pero Aragón destaca por la cercanía de la producción. Mientras en otras comunidades los compradores aún recelan, aquí la proximidad de la fábrica de Stellantis y la disponibilidad inmediata de modelos en stock han acelerado la adopción.
El fenómeno no es casual. La planta de Stellantis en Zaragoza, donde se producirá el Leapmotor B10, y la presencia creciente de concesionarios específicos han creado un ecosistema favorable. Los precios de modelos como el MG4 eléctrico —por debajo de los 20.000 euros con ayudas— resultan imbatibles frente a las alternativas europeas.
Y las dudas sobre la fiabilidad, que fueron el principal freno, se diluyen. Los test de EuroNCAP y las garantías de hasta 7 años que ofrecen marcas como BYD o MG están doblando la confianza del comprador. A esto se suma que el parque de concesionarios y talleres de estas marcas crece deprisa, un requisito indispensable para el gran público.
El caso de Leapmotor es sintomático: pasará de vender 115 unidades en Aragón en el primer semestre a producir en masa en Figueruelas antes de que acabe el año. La planta de Stellantis ya prepara líneas para otros tres modelos chinos, lo que apuntala la previsión de que la cuota siga subiendo.
Información útil para el conductor
- Cuota en Aragón: 20 % en el primer semestre de 2026, frente al 10 % de media nacional.
- Marcas más vendidas: MG (438 uds.), Ebro (370), BYD (345), Omoda (268), Jaecoo (109).
- Precio de entrada: El MG4 eléctrico puede costar menos de 20.000 euros con ayudas; el Ebro S600 parte de unos 22.000 euros.
- Garantía típica: De 5 a 7 años, muy por encima de los 2-3 años de muchas marcas europeas.
- Dónde comprar y reparar: La red de concesionarios oficiales se ha triplicado en la comunidad: consulta las páginas de cada marca para localizar el más cercano.
- Curiosidad: En 2022, apenas el 1 % de los coches vendidos en Aragón eran chinos; el salto de gigante evidencia el cambio de tendencia.
- Consejo de Motor16.com: Antes de decidirte, pregunta por la disponibilidad de piezas y el tiempo medio de reparación en el taller oficial; la expansión aún no ha alcanzado a todos los modelos por igual.

