Los V8 parecían sentenciados por la normativa de emisiones, pero Stellantis, Mercedes y Lotus los están trayendo de vuelta. La presión de los compradores de alto poder adquisitivo y la relajación de las reglas en Estados Unidos están devolviendo el rugido a los concesionarios. Te cuento qué está pasando y por qué el motor de ocho cilindros, ese motor V8 que tantos dan por muerto, está más vivo que nunca.
Por qué vuelve el motor V8
La historia reciente decía que los V8 estaban condenados. Las sanciones por CO₂ en Europa y Estados Unidos empujaban a los fabricantes hacia lo eléctrico y los híbridos. Sin embargo, el cliente del segmento de lujo ha puesto el pie en el freno. Según Feng Qingfeng, CEO de Lotus, «en el segmento de lujo los clientes simplemente disfrutan de la emoción de conducir un coche con grandes motores, y de alguna manera no les gusta la suavidad de los eléctricos».
Esa preferencia ha encontrado un aliado en los cambios regulatorios al otro lado del Atlántico. La administración Trump eliminó las penalizaciones por no cumplir los objetivos de emisiones, lo que ha facilitado que las marcas reconsideren sus planes. El analista de Bernstein, Stephen Reitman, lo resume: «Stellantis ya no tiene que comprar créditos de gases de efecto invernadero para compensar la huella de carbono del Hemi V8. Las matemáticas para devolver el Hemi son favorables».
Stellantis, Mercedes y Lotus encabezan la carga
Stellantis ha recuperado el Hemi V8 para sus pick-ups Ram, una decisión que en en el primer trimestre ya representaba el 40% de los pedidos. El nuevo CEO, Antonio Filosa, lo tiene claro: «Tener el motor Hemi V8 acelerando será muy bueno para el volumen, muy bueno para la mezcla y, sobre todo, muy bueno para el beneficio». La jugada pasa también por potenciar los muscle cars bajo la insignia SRT.
Mercedes-Benz ha reaccionado tras la tibia acogida del C63 con cuatro cilindros híbrido enchufable, que pese a sus 671 CV no convenció. Ahora AMG vuelve a instalar un V8 de bajas emisiones en nuevos modelos como el GLE y el GLS. La marca se apoya más que nunca en el mercado estadounidense, donde tener un V8 es casi obligado para mantener el estatus.
Lotus se aprovecha de los recursos de su dueño, Geely, que está invirtiendo en bloques V8 y V6 a través de su participación en el fabricante de motores Horse. Ese V8 alimentará un futuro superdeportivo con el nombre en clave Esprit y también un todoterreno de una marca de Geely aún por confirmar.

Más que una cifra de potencia, lo que pesa es la experiencia. El cliente de alto standing quiere emoción, no suavidad.
Lo que esto significa para el mercado (y para ti)
El regreso del V8 no es solo cosa de tres marcas. BMW ha reafirmado su apuesta por este motor, destacando su variedad de trenes motrices frente a la «monocultura» de sus rivales chinos. Ford y General Motors también invierten en nuevos desarrollos, y los fabricantes chinos, como Great Wall Motor, están presentando sus primeros V8 turbo de 4.0 litros. Buscan prestigio, un billete a las carreras y, tal vez, una puerta de entrada al mercado estadounidense.
Para ti, como conductor, la noticia tiene una lectura práctica: los grandes motores atmosféricos o sobrealimentados seguirán disponibles en los concesionarios de gama alta y muscle cars. Eso sí, a un precio premium y con facturas de combustible que, según admite Filosa, pueden ser un 40% más altas que las de un motor de seis cilindros. Aunque la guerra de Irán está disparando el precio del crudo, el directivo sostiene que «en Estados Unidos la presión del precio del petróleo es menor que en Europa».
Información útil para el conductor
- ¿Afecta a la oferta en España?: Sí, aunque con matices. Los V8 de Stellantis y Lotus llegarán principalmente a EE.UU. y Asia, pero Mercedes AMG sí venderá sus modelos V8 en Europa, España incluida, con tecnologías de bajas emisiones.
- Precio estimado: Un modelo con motor V8 suele encarecer la factura entre un 15% y un 25% respecto a un seis cilindros equivalente. Cuenta con un sobreprecio que va de los 15.000 a los 30.000 euros, según la marca.
- Consumo real: Un V8 moderno puede gastar entre 13 y 18 litros cada 100 km en ciclo combinado. Si haces 20.000 km al año, prepara unos 3.500-4.500 euros solo en gasolina.
- Consejo: Si te seduce el rugido, pregunta en el concesionario por el historial de revisiones del motor y los plazos de garantía. Los V8 suelen ser robustos, pero un mal mantenimiento dispara las averías más que en un cuatro cilindros.
- Curiosidad histórica: El V8 de cilindros en V existe desde 1902 y se popularizó en Europa con el Ford V8 de 1932. Irónicamente, su primera gran amenaza vino con la crisis del petróleo de los 70, no con el coche eléctrico.

