Furgonetas eléctricas chinas: cinco grupos esquivan aranceles y blindan el suministro para flotas en España

SAIC, Chery, Leapmotor, Geely y BAIC consolidan una red de ensamblaje en la península. El objetivo es evitar las tasas comunitarias y dar estabilidad de precio y entrega a las flotas profesionales.

El suministro de furgonetas eléctricas chinas para flotas profesionales en España se está blindando con una estrategia industrial: ensamblar en el país para esquivar los aranceles de la Unión Europea a los eléctricos fabricados en China. Cinco grupos —SAIC, Chery, Leapmotor, Geely y BAIC— ya han dado pasos concretos, con la planta de SAIC en Galicia como principal proyecto logístico y otros emplazamientos que van de Barcelona a Linares.

La ficha rápida para el profesional

  • Por qué es importante: Cinco grupos chinos ensamblarán o ya ensamblan en España para esquivar los aranceles comunitarios, lo que protege el suministro y el precio de las furgonetas eléctricas de flota.
  • Ventajas e inconvenientes: A favor: la producción local reduce la exposición al arancel, mejora la previsibilidad de entrega y genera un polo industrial y logístico con empleo. En contra: solo Chery ensambla hoy en volumen; los grandes proyectos de SAIC no producen hasta 2028 y hay acuerdos pendientes de financiación, homologación y calendario.
  • Datos técnicos clave: SAIC invertirá 200 millones de euros en Ferrol con 120.000 vehículos anuales previstos desde 2028; Chery ensambla 30.000 unidades de Ebro este año y proyecta 50.000; Leapmotor prepara eléctricos en Zaragoza y estudia Villaverde; Geely fabricará cinco vehículos en Almussafes; BAIC sumará cinco modelos en Linares.

Dónde se blindará el suministro

El proyecto de SAIC en el Puerto Exterior de Ferrol concentra la mayor apuesta logística. El grupo chino, propietario de MG y de la firma comercial Maxus, invertirá 200 millones de euros en los antiguos terrenos del Grupo Amper, con una superficie de 70.000 metros cuadrados. La previsión de producción es de 120.000 vehículos anuales a partir de 2028, con 2.000 empleos directos e indirectos previstos y un centro industrial y logístico en As Pontes de García Rodríguez que sumará otros 300 puestos de trabajo.

En Barcelona, el grupo Chery ya ensambla cuatro modelos de la marca Ebro —s400, s700, s800 y s900— en las antiguas instalaciones de Nissan en la Zona Franca. La previsión para este año es de 30.000 unidades, con capacidad de 50.000 unidades anuales a medio plazo. Ebro y Chery están implantando una línea de montaje para triplicar la capacidad actual y preparar la fabricación de eléctricos de Ebro y Omoda & Jaecoo.

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Geely ha cerrado un acuerdo con Ford para ocupar una tercera parte de Almussafes y fabricar cinco vehículos, uno de ellos eléctrico de Ford con tecnología de Geely. Leapmotor, a través de la empresa conjunta con Stellantis, ensamblará eléctricos en Figueruelas, y Stellantis estudia transferir Villaverde a la filial española de Leapmotor International con al menos dos nuevos vehículos desde 2028. En Linares, el acuerdo entre Santana Motors y BAIC contempla cinco nuevos modelos, que se suman a la pick-up Santana 400 y al próximo Santana Cajal.

El grupo BYD, mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, estudia instalar en España su segundo centro de producción europeo. Con una planta ya en Hungría, la compañía sondea la mejor localización en el sur de Europa, lo que ampliaría la competencia por el mercado de flota español.

Para el gestor de flotas, la producción local convierte la furgoneta eléctrica china en una opción con mejor horizonte de entrega y menor exposición al arancel.

Qué cambia para el gestor de flotas de furgonetas eléctricas chinas

La decisión industrial tiene una lectura directa en costes y plazos. Los aranceles de la Unión Europea encarecen el vehículo importado desde China; ensamblar en España permite esquivar esas tasas compensatorias y deja el precio final más alineado con el de un producto europeo. Para un autónomo de reparto o una pyme con flota contratando renting, el efecto se nota en la estabilidad de la cuota y en la disponibilidad de configuraciones comerciales.

El caso de SAIC es el más relevante para el segmento comercial, porque la estructura local debería dar soporte a la red de venta y distribución de Maxus en Europa. La planta gallega no está orientada en exclusiva a turismos: la lógica del Puerto Exterior de Ferrol es asegurar una cadena logística con acceso marítimo a Reino Unido y al resto de Europa, y eso beneficia la entrega de furgonetas eléctricas de flota. Con 120.000 unidades anuales previstas desde 2028, el proyecto adquiere escala para modelos comerciales, híbridos y eléctricos.

El resto del mapa industrial amplía la oferta futura. Chery, Geely, Leapmotor y BAIC están creando capacidad para modelos eléctricos que, una vez en producción, pueden trasladarse al canal profesional. BYD, con su planta en Hungría ya en marcha, sondea además una segunda ubicación en el sur de Europa, lo que eleva la competencia entre fabricantes chinos por el mercado de flota español.

Análisis profesional: lo que conviene vigilar antes de decidir

El criterio profesional es claro: el anuncio industrial no es el vehículo. Hoy solo Chery ensambla en volumen a través de Ebro; SAIC no producirá hasta 2028 y Leapmotor, Geely y BAIC tienen acuerdos en desarrollo con distintos plazos de concreción. Para un gestor de flotas que debe renovar vehículos en 2026, la furgoneta eléctrica china ya disponible sigue llegando, en gran parte, por importación o por redes logísticas europeas; el beneficio pleno de esta relocalización se verá en el medio plazo.

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Dicho beneficio, sin embargo, es estratégico: menos aranceles, más volumen de producción dentro de la Unión y una red de suministro que protege la continuidad de flotas eléctricas. El riesgo está en la ejecución. Los proyectos industriales con socios chinos en España han avanzado, pero financiación, homologación y rampa de producción pueden retrasar calendarios. La planta de SAIC, ubicada junto a una base naval, ha generado debate sobre su idoneidad, y la transferencia de Villaverde a Leapmotor International está todavía en estudio.

En este contexto, el profesional debería pedir dos cosas antes de adjudicar pedidos de furgonetas eléctricas chinas: plazos de entrega con penalizaciones y disponibilidad de piezas y red posventa. La producción local puede mejorar el precio, pero el TCO de una flota se decide en la posventa y en la logística de recambios, no solo en el precio de compra.

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El próximo hito será la confirmación del calendario de producción de SAIC en Ferrol y de los modelos eléctricos de Leapmotor en Zaragoza. Si esas decisiones se cierran, España consolidará un polo europeo de vehículos comerciales chinos asequibles para flotas profesionales.