Acura acaba de desvelar en la Monterey Car Week un prototipo con faros que desaparecen en el coche cuando se apagan: el concept Acura Nexera Vision.
El debut público en The Quail, dentro de la cita californiana, tiene lugar el 15 de agosto. El Nexera Vision adelanta el nuevo lenguaje de diseño de Acura con una iluminación fantasma que permite a faros y pilotos traseros fundirse con la carrocería al apagarse. Al encender las luces, las superficies se iluminan desde dentro y el coche recupera una firma luminosa nítida.
El Nexera Vision es un coupé de líneas muy bajas, pintura mate titanio y paneles de fibra de carbono forjada en paragolpes y taloneras. Puertas de apertura tipo mariposa, alerón trasero activo y llantas centerlock de 22 pulgadas completan una puesta en escena de prototipo de alto rendimiento. No se ha detallado un sistema de propulsión concreto para el concept, aunque se mueve con energía eléctrica en las demostraciones estáticas.
El verdadero protagonista, eso sí, es el tratamiento luminoso. Con las luces apagadas no queda ni un contorno, ni una línea, ni una sombra que delate la posición de los faros. La carrocería parece completamente lisa. Al activarlas, la luz atraviesa el panel y dibuja dos líneas LED que apuntan hacia el centro en forma de flecha, un grafismo que emula la A inspirada en las pinzas de freno de Acura. En la zaga, una espina LED en dos piezas ejerce también de luz de freno.
Esa firma lumínica es la noticia con fecha. La desaparición total de los faros en la carrocería tardará años en llegar a la calle, si es que llega. La flecha luminosa, en cambio, ya tiene destino de serie: Acura anticipa que el primer modelo de producción con este lenguaje será el RDX Hybrid de 2028.
El faro deja de ser una pieza visible para convertirse en una función que aparece solo cuando el conductor la necesita: la carrocería manda y la luz se adapta.
Qué es la iluminación fantasma del Nexera Vision
El fenómeno se percibe como un truco de magia, pero responde a una idea de diseño clara: ocultar los componentes de iluminación tras una superficie que, al apagarse, no revela costuras ni juntas. Al encenderse, los LED (diodos emisores de luz) atraviesan un material con el nivel justo de translucidez para que el haz aparezca nítido. En estático, el efecto es sorprendente: no hay manera de adivinar dónde están los faros una vez apagados.
En el Nexera Vision, cada grupo óptico delantero está compuesto por dos líneas LED que convergen hacia el centro. El patrón crea una punta de flecha, pensada para recordar el logotipo de Acura y sus pinzas de freno. Detrás, la firma repite el motivo y añade una espina luminosa dividida en dos segmentos que hace las veces de luz de freno. No se trata solo de faros ocultos: es una identidad visual que puede activarse y desaparecer.
No hay un dato oficial de consumo o de intensidad lumínica, pero la solución plantea un reto evidente: la carrocería debe mantener un acabado uniforme cuando el sistema está inactivo y, al mismo tiempo, permitir el paso de la luz cuando se conecta. Esa dualidad es la que separa al prototipo de una simple cubierta móvil como la que usaban los faros escamoteables clásicos; hay más contexto sobre aquella evolución en la historia de los faros ocultos.
La firma luminosa que sí llegará a la calle
La desaparición total de los faros es todavía material de salón. Lo que sí veremos antes es la firma en flecha, que Acura ya mostró sobre un prototipo de SUV híbrido a comienzos de año. Ese anticipo apunta al próximo RDX Hybrid, previsto para el año de modelo 2028.
En cabina, el concept reduce el salpicadero a una única pantalla curvada frente al conductor. Los asientos van integrados en el suelo, fijos, y son el volante y los pedales los que se ajustan a la posición de conducción. Mandos físicos mínimos, solo algunos botones en el volante y la consola central. Materiales reciclados, aluminio, Alcántara y detalles rosas completan un interior de enfoque muy deportivo.

De concepto a la calle: lo que el conductor puede esperar
Lo que Acura ensaya en Monterey no se limita a un ejercicio de estilo: define cómo se encenderá un coche por la noche dentro de dos años. La firma de flecha se convertirá en el rasgo visible de la próxima generación de modelos, empezando por el RDX Hybrid. Para el conductor, esto tiene una lectura directa: la identidad luminosa del coche no estará en una carcasa, sino en el patrón de luz.
El alumbrado fantasma completo, en cambio, todavía plantea incógnitas de homologación, resistencia a impactos, reparación tras un golpe y coste. No es descartable que una versión simplificada acabe llegando a la producción, pero hablar de fechas sería especular. La base tecnológica existe y el efecto ya se puede ver en vivo: la dificultad está en convertirlo en algo viable para el uso diario.
La tecnología de iluminación LED ha pasado de bombillas halógenas a LED y de ahí a iluminación adaptativa. Lo que propone el Nexera Vision va un paso más allá: que el diseño de la carrocería no tenga que reservar espacio fijo para los faros. Es una idea de posibilidades enormes, aunque por ahora quede en el territorio de los conceptos. El primer ensayo de producción no será un faro invisible, sino una luz que se reconoce al instante.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: 2028 es la fecha prevista para que la firma luminosa en forma de A del Nexera Vision llegue al RDX Hybrid de producción.
- Lo que equipa: iluminación fantasma delantera y trasera con dos líneas LED por grupo óptico, superficie de carrocería que oculta los faros al apagarse, pantalla curvada única, llantas centerlock de 22 pulgadas y fibra de carbono forjada.
- Así te afecta como conductor: la futura firma LED hará reconocible al coche por la noche sin cambiar el diseño diurno; el faro invisible completo, si llega, eliminará juntas y contornos y simplificará la limpieza visual de la carrocería.

