En los últimos años, las carreteras españolas han visto un cambio notable en su señalización: la aparición de señales de tráfico en árabe. El fenómeno ha desconcertado a muchos ciudadanos, que se preguntan por qué se prioriza la inclusión de otro idioma en las indicaciones mientras un gran porcentaje de las señales existentes en castellano se encuentran en mal estado. A continuación, te explicamos a qué responde este cambio y qué problemas evidencia en la gestión de la señalización vial española.
1La señalización de tráfico: una normativa en evolución
El Reglamento General de Circulación incluye alrededor de 400 señales, esenciales para la regulación del tráfico y la seguridad vial. El conjunto está regulado por la Dirección General de Tráfico (DGT). Pero algunas señales adicionales nacen de autoridades locales u organismos responsables de ciertas vías y no siempre quedan recogidas en la normativa oficial, lo que provoca una evolución constante del sistema de señalización.
En referencia al idioma, todas las señales en España deben estar escritas en español, independientemente de la región o el uso de lenguas cooficiales, como el catalán, el gallego o el euskera. Si una señal no incluye el español como idioma principal, los ciudadanos tienen derecho a presentar un recurso de nulidad en caso de recibir una multa por incumplimiento de dicha señal.


