Seis errores de seguridad al parar el coche en el arcén este verano: multa de 200 euros y riesgo fatal

Señalizar mal, no usar el chaleco reflectante o cambiar una rueda junto a la calzada son errores que se pagan caro. La DGT insiste en un protocolo que salva vidas.

Con más de 104 millones de desplazamientos previstos para los meses de julio y agosto, detenerse en el arcén de una carretera se convierte en una maniobra peligrosa. La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte que cometer errores como señalizar mal, no usar el chaleco reflectante o intentar cambiar un neumático junto a la calzada puede traducirse en una multa de 200 euros y, lo más grave, en un riesgo fatal de atropello.

El arcén, un foco de riesgo multiplicado en verano

Las altas temperaturas y el uso intensivo del coche disparan las averías mecánicas. Un pinchazo, un sobrecalentamiento del motor o un fallo electrónico puede obligarte a apartar el vehículo a un lado. Según los datos de la DGT, solo en la primera operación salida de este año ya se contabilizaron cerca de 4,83 millones de desplazamientos, con el consiguiente aumento de incidencias y paradas de emergencia.

El arcén es el espacio destinado a detenciones por avería, pero su anchura reducida y la proximidad de vehículos que circulan a alta velocidad convierten cualquier descuido en un escenario de alto riesgo. “No es un lugar donde quedarse a arreglar nada”, recuerdan los expertos; es una zona de tránsito hacia un lugar seguro.

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Seis errores que convierten una avería en una trampa mortal

Muchos conductores reaccionan de forma impulsiva ante un problema mecánico. Las prisas y el desconocimiento llevan a cometer fallos que aumentan el peligro de manera exponencial. Estos son los más habituales:

  • Maniobras bruscas para salir de la vía: frenazos y volantazos pueden provocar una colisión por alcance. Lo correcto es reducir velocidad progresivamente y activar las luces de emergencia.
  • Detenerse en curvas o cambios de rasante: el coche queda oculto hasta el último momento. Siempre hay que avanzar hasta un punto donde sea visible con la máxima antelación posible.
  • No encender las luces de emergencia ni colocar los triángulos: sin señalización, el resto de conductores no percibe el peligro hasta que es demasiado tarde. Es obligatorio y su omisión conlleva una multa de hasta 200 euros.
  • Salir del vehículo por la puerta más cercana al tráfico: la normativa exige bajar siempre por la puerta de la derecha, una vez colocado el chaleco reflectante. Hacerlo de otra forma incumple el Reglamento General de Circulación y supone otra sanxión económica.
  • Apoyarse en la carrocería o inspeccionar la avería: permanecer junto al coche en el arcén multiplica el riesgo de ser atropellado. La recomendación es abandonar la calzada y situarse detrás de las barreras de seguridad o en un lugar alejado del flujo de tráfico.
  • Intentar cambiar una rueda o abrir el capó: manipular elementos mecánicos junto a una vía con circulación activa te expone directamente al peligro. Salvo que la intervención pueda ejecutarse en condiciones de total seguridad, lo único sensato es pedir asistencia profesional y esperar resguardado.
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El protocolo que te protege: qué hacer desde el primer segundo

Cuando el coche empieza a fallar, la prioridad ya no es la avería, sino la seguridad de las personas. Seguir un orden riguroso reduce el riesgo de forma drástica. Estos son los pasos marcados por la DGT y el sector asegurador:

  1. Activa las luces de emergencia y reduce la velocidad de manera progresiva, sin volantazos. Busca una zona recta y despejada del arcén.
  2. Una vez detenido, ponte el chaleco reflectante antes de salir del vehículo. Es obligatorio y debe estar homologado.
  3. Coloca los triángulos de preseñalización (o la baliza V-16 homologada si tu coche dispone de ella) a la distancia reglamentaria para advertir al resto de conductores.
  4. Sal por la puerta derecha y ayuda a los demás ocupantes a hacer lo mismo. Todos deben abandonar la calzada y situarse detrás de la barrera de protección o en un lugar alejado del tráfico.
  5. No intentes reparar la avería. Llama a la asistencia en carretera de tu seguro o a los servicios de emergencia (112). Permanece a resguardo hasta que llegue la ayuda profesional.

El protocolo de seguridad en el arcén no es una recomendación: seguirlo al pie de la letra marca la diferencia entre un susto y una tragedia, y evita multas de hasta 200 euros.

El coste de saltarse las normas: 200 euros y un peligro que no se ve

Circular sin el chaleco reflectante, no llevarlo puesto al salir del vehículo o no señalizar una parada de emergencia son infracciones contempladas en el Reglamento General de Circulación. Las multas por estos fallos alcanzan los 200 euros (100 euros si se abonan en los primeros 20 días), pero la factura más alta la puede pasar un atropello. En un año con más de 104 millones de desplazamientos, la DGT insiste en que la prevención es la única herramienta efectiva.

Más allá de la sanción económica, las consecuencias de un error en el arcén pueden ser devastadoras. Una parada incorrecta convierte el coche en un obstáculo invisible durante los preciosos segundos que un conductor tarda en reaccionar. Por eso, los expertos recuerdan que la mejor avería es la que no ocurre: revisar los neumáticos, los niveles y la refrigeración antes de salir de viaje puede evitar que tengas que detenerte en una vía de alta velocidad.

En resumen, ante cualquier incidencia en carretera este verano, recuerda: señaliza, ponte el chaleco, sal por la derecha y aléjate del tráfico. Esperar a la grúa protegiendo la vida no tiene precio y te ahorra 200 euros de multa.

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