Vendían un Ferrari falso en Italia: era un Toyota disfrazado

La Guardia di Finanza italiana incautó en Catanzaro un Toyota transformado para parecer una Ferrari F355GTS. El concesionario lo vendía como original con logotipos y piezas falsificadas. El propietario ha sido procesado por falsificación.

La Guardia di Finanza incautó en Catanzaro una falsa Ferrari F355 GTS que en realidad era una Toyota transformada para imitarla. El propietario, dueño de un concesionario, ha sido procesado por falsificación, según informa la prensa italiana.

El caso lo destapó la sección provincial de Catanzaro de las llamadas Fiamme Gialle, el cuerpo italiano de policía financiera, con apoyo técnico de especialistas enviados por la propia Ferrari SpA para certificar la falsificación de los componentes. El Tribunal de Catanzaro ordenó el desmontaje y la destrucción de las piezas contrafactas instaladas en el vehículo, según la cobertura publicada por el diario italiano Il Messaggero.

Una Toyota convertida en F355 GTS para venderla como tal

El coche original era un Toyota cuya carrocería, accesorios exteriores e interiores habían sido modificados a fondo para imitar al modelo deportivo de Maranello. La transformación llegó al detalle: llantas, volante, escarpines, pasos de rueda y capós delantero y trasero habían sido sustituidos por piezas aparentemente idénticas a las del coche italiano. También se montaron escudos y logotipos del Cavallino rampante, sustituyendo los emblemas originales del fabricante japonés.

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El resultado se ofrecía en un concesionario de Catanzaro como Ferrari F355 GTS legítima, anunciada también en internet, aunque sin precio publicado. La F355GTS, recordemos, es un deportivo producido entre 1994 y 1999 con diseño de Pininfarina, hoy muy cotizado en el mercado de clásicos. Esa cotización es, precisamente, lo que justifica el esfuerzo de la falsificación.

Tras las comprobaciones de rigor, los agentes de la Guardia di Finanza incautaron el vehículo. El propietario fue denunciado ante la Fiscalía de Catanzaro por delitos de falsificación y posteriormente llevado a juicio por la autoridad judicial italiana. La cobertura italiana subraya, conforme exige la legislación procesal del país, que los procedimientos en fase de instrucción no implican responsabilidad firme hasta sentencia.

Qué ordenó el tribunal y cómo termina la historia

Concluida la investigación, el órgano judicial italiano dispuso la destrucción de los componentes falsificados y la devolución del vehículo a su propietario una vez retiradas las piezas. Es decir, la Toyota volverá a ser una Toyota, despojada de los elementos que la convertían en una réplica visual del deportivo de Maranello.

El operativo contó con el apoyo de personal técnico enviado directamente por Ferrari, lo que resulta clave en este tipo de casos: solo el fabricante puede certificar con autoridad qué piezas son originales y cuáles imitaciones, especialmente cuando la copia llega a niveles tan minuciosos como los descritos por la fuente italiana. Más contexto sobre el modelo replicado en la entrada del Ferrari F355 en Wikipedia.

La cobertura original no detalla el precio al que se ofrecía el coche ni cuánto tiempo llevaba publicado en el concesionario antes de la intervención. Tampoco precisa qué modelo concreto de Toyota se utilizó como base para la transformación.

Lo que esto significa para España

El fenómeno de los replicar o réplicas visuales de coches de lujo no es exclusivo de Italia: en España existe un mercado legal de réplicas siempre que se identifiquen como tales y no se intente hacerlas pasar por originales. El delito, igual que en el caso italiano, aparece cuando se usan logotipos y emblemas registrados sin autorización y se vende el resultado como un coche auténtico. La cobertura italiana no entra en cómo se aplicaría esto en España, pero la figura penal de falsificación de marca tiene equivalente claro en el Código Penal español.

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Información útil para el conductor

  • Origen del caso: Catanzaro, sur de Italia. Operativo de la Guardia di Finanza con apoyo de Ferrari SpA.
  • Coche incautado: un Toyota transformado para parecer una Ferrari F355 GTS.
  • Piezas falsificadas: llantas, volante, escarpines, pasos de rueda, capós delantero y trasero, además de escudos y logotipos del Cavallino.
  • Resolución judicial: destrucción de los componentes contrafactos y devolución del vehículo al propietario sin esos elementos.
  • Estado procesal: el dueño del concesionario fue denunciado por falsificación y llevado a juicio; pendiente de sentencia firme según la fuente italiana.