La factura de carga de coche eléctrico más absurda que he visto en meses tiene un nombre: 22.308 dólares canadienses, unos 16.000 euros al cambio. El motivo no fue una avería del coche ni un precio disparatado por kWh. Fue una sesión que se quedó abierta durante 15 meses después de enchufar su automóvil y añadir solo 4,91 kWh.
Qué pasó con la factura
La historia la publicó en Reddit el usuario IntelliDev, tal y como recoge Carscoops. La factura corresponde a un punto de carga de Hypercharge Networks en Canadá. Lo que tendría que haber costado menos de tres dólares canadienses se convirtió en una broma pesada de cinco cifras.
Los datos del ticket son lo bastante locos como para revisarlos dos veces. La recarga empezó el 17 de mayo de 2025 a las 18:57. Según el sistema, la sesión no terminó hasta el 25 de agosto de 2026 a las 13:09. En total, más de 15 meses de supuesta carga para meter 4,91 kWh.
Por qué el sistema facturó 15 meses de carga
Hagamos las cuentas. El vehículo en concreto es uno de los coches eléctricos que mejor cargan del mercado: aguanta picos de hasta 235 kW. Si de verdad hubiese tardado 15 meses en asimilar 4,91 kWh, su velocidad media de carga habría sido de menos de medio vatio por hora. Vamos, que una pila AAA tendría más gracia. En realidad, esa recarga dura menos de cinco minutos en un cargador rápido.
El fallo tiene una explicación bastante clara. La propia factura reconoce que la recarga ‘tuvo lugar en el pasado en un terminal que se quedó fuera de comunicación. Dicho en cristiano: el cargador no recibió el mensaje de fin de sesión y dejó el contador corriendo.
Aquí viene el segundo error. El sistema factura por tiempo y no por energía, a razón de unos 2 dólares canadienses por hora (alrededor de 1,4 dólares estadounidenses). Y no es lo único que no cuadra: el justificante indica que la sesión duró solo 7 días, 18 horas, 12 minutos y 40 segundos, omitiendo de un plumazo el año y tres meses anteriores que sí se han colado en el total.
El problema no es solo la cifra: es que la factura se contradice a sí misma y aun así siguió adelante.
Cómo evitar sustos en la recarga pública
IntelliDev envió un correo a Hypercharge para reclamar la factura. Hasta el momento de su última actualización, no había recibido respuesta. Tampoco hay constancia de que la compañía haya dado una explicación pública. Cosas que pasan en 2026.
Este caso es canadiense, pero la lección vale para cualquier electrolinera. Antes de enchufar conviene mirar si el punto tarifica por tiempo o por kWh. Si cobra por tiempo, un fallo de comunicación convierte una recarga barata en un agujero financiero. Y si la sesión no se cierra, el reloj no perdona.
Los cargadores públicos en España suelen tarificar por kWh, pero cada vez más redes urbanas aplican precios por tiempo o combinados (potencia más energía). Un error de arranque o una sesión que no se cierra en la app puede volverse en tu contra si no vigilas el resumen.
Lo que debes hacer es de cajón. Guarda el justificante de cada recarga, revisa el importe antes de salir del cargador y comprueba en la app que la sesión figura cerrada. Si algo no cuadra, reclama por escrito. Y si la tarifa por tiempo es alta, busca otro punto. La carga pública en España ya tiene bastante con los precios como para sumar errores de facturación.
Si ya tienes una factura disparatada, no pagues sin reclamar. Guarda capturas, exige el historial de la sesión y deja constancia por escrito. En Europa tienes derecho a una hoja de reclamaciones y a iniciar una devolución bancaria si el cargo es indebido.
Información útil para el conductor
- Importe reclamado: 22.308 dólares canadienses (unos 16.000 euros) por 4,91 kWh.
- Origen del fallo: sesión que no se cerró durante 15 meses por un terminal fuera de comunicación.
- Prueba clave: la factura indica una duración de 7 días y 18 horas, lo que contradice el cobro final.
- Consejo de Motor16.com: guarda el justificante y comprueba la tarifa por tiempo antes de enchufar.
- Curiosidad: el vehículoadmite hasta 235 kW; cargar 4,91 kWh lleva menos de cinco minutos.


