Un Ferrari y un Mercedes C63 AMG, ambos con matrícula noruega, convirtieron la autopista A5 a la altura de Reiskirchen en un circuito improvisado la madrugada del sábado 23 de mayo. Según informa el diario alemán Gießener Allgemeine, la policía logró detener al conductor del Ferrari, un noruego de 22 años, mientras que el ocupante del Mercedes logró darse a la fuga y sigue en paradero desconocido.
La carrera ilegal en la A5
Los hechos se produjeron sobre las 22.30 horas del viernes 22 de mayo, cuando varios testigos alertaron de la presencia de dos vehículos deportivos circulando a velocidad excesiva y adelantando de forma temeraria en dirección sur. El Ferrari, de color blanco, y el Mercedes C63 AMG, de un llamativo tono turquesa, llevaban matrículas noruegas, un detalle que llamó inmediatamente la atención de otros conductores y de los agentes de la autobahnpolizei (policía de autopistas).
Las maniobras descritas por la policía incluyen el uso continuo de las luces largas a modo de aviso y múltiples cambios de carril sin señalización, poniendo en riesgo al resto de usuarios de la vía. La A5, pese a carecer de límite de velocidad en algunos tramos, está sometida a una estricta vigilancia cuando se detectan conductas que puedan calificarse como carreras ilegales, tipificadas como delito en Alemania desde 2017.
Dos deportivos con matrícula noruega protagonizaron un duelo de aceleración que terminó con uno de los pilotos detenido y el otro en busca y captura.
Ferrari detenido, Mercedes huye
Agentes de la comisaría de autopistas de Mittelhessen consiguieron interceptar el Ferrari blanco. En su interior viajaban dos jóvenes noruegos de 22 años, conductor y acompañante. Según el comunicado policial, se procedió a la incautación tanto del vehículo como de los teléfonos móviles de ambos ocupantes, una medida habitual para preservar posibles pruebas del delito.
Al conductor del Ferrari se le ha abierto un procedimiento penal por su presunta participación en una carrera ilegal de vehículos a motor. En Alemania, este delito conlleva penas que pueden incluir prisión, multas elevadas e incluso la confiscación definitiva del coche, si se demuestra la intencionalidad de competir en la vía pública.

La situación fue distinta para el Mercedes turquesa. Su conductor logró escapar antes de que las patrullas pudieran cerrarle el paso. La policía no ha facilitado detalles sobre la dirección que tomó ni sobre la identidad del fugado, quien sigue en busca y captura al cierre de esta información.
La policía busca testigos
La autobahnpolizei de Mittelhessen ha hecho un llamamiento a cualquier persona que presenciara el incidente o que pueda aportar datos sobre el Mercedes C63 AMG y su conductor. Los testigos pueden contactar con la comisaría en el número de teléfono 06033 / 7043 – 5010. Las autoridades confían en que las imágenes de las cámaras de tráfico y los testimonios ayuden a localizar al segundo implicado.
Lo que cuenta esta noticia europea
El suceso, aunque localizado en la red viaria alemana, pone el foco en un problema que trasciende fronteras: las carreras clandestinas de alta velocidad con vehículos de lujo. La presencia de matrículas noruegas añade una capa de curiosidad, ya que plantea si los implicados viajaron expresamente para aprovechar los tramos sin límite de la autobahn. Tanto en Alemania como en España, estas conductas se persiguen como delito cuando se demuestra la voluntad de competir, y los jueces pueden imponer sanciones que van más allá de la mera multa administrativa.
El dato en contexto
- Origen del dato: Alemania, según el diario Gießener Allgemeine.
- Cifra clave: Un detenido y un fugado. Ambos vehículos, un Ferrari blanco y un Mercedes C63 AMG turquesa, con placas noruegas.
- Por qué se ha hecho viral: La mezcla de superdeportivos, matrícula extranjera y conducción temeraria en una autopista alemana capta la atención mediática.
- Equivalencia europea: Aunque España carece de tramos sin límite de velocidad, las carreras ilegales también son delito cuando se demuestra la participación en competiciones no autorizadas.

