Broad Arrow ha declarado la guerra a las grandes casas de subastas de coches. Si RM Sotheby’s sufría el primer ataque de la casa norteamericana en el Concurso de Elegancia de Villa d’Este, en Italia, ahora es Bonhams quien recibe un duro zarpazo por parte de la casa de subastas de la aseguradora Hagerty al ceder su histórica alianza con The Quail.
El tradicional evento de la Semana del Motor de Monterrey (California, EE. UU.) vivirá una transformación histórica los próximos 13 y 14 de agosto. Broad Arrow Auctions debutará como socio oficial del evento con una colección de 175 automóviles excepcionales que abarca desde las joyas clásicas de la era dorada hasta los iconos modernos de máximo rendimiento para abarcar a todo tipo de coleccionistas. El equipo global de especialistas de Broad Arrow ha seleccionado meticulosamente cada lote, consolidando así lo que promete convertirse en uno de los eventos más significativos del calendario de coleccionismo de coches en Norteamérica.
“Nuestro equipo ya ha reunido un grupo emocionante de automóviles para nuestra primera venta en The Quail, y estamos añadiendo vehículos diariamente”, explica Barney Ruprecht, vicepresidente de Subastas de Broad Arrow. La casa de subastas de coches llegó a esta oportunidad después de establecer ocho récords mundiales en su venta de Monterey Car Week de 2025. Ese historial le proporciona la credibilidad necesaria para gestionar una subasta de esta envergadura en uno de los eventos de lujo más influyentes del mundo.
Modernos iconos de altas prestaciones y tecnología híbrida
Los vehículos de la subasta de coches de The Quail reflejan las múltiples facetas del coleccionismo contemporáneo. El catálogo abre con un Lamborghini Sián FKP 37 de 2020 de un único propietario que representa un hito tecnológico en la historia de la marca italiana. El ejemplar, presentado en Bianco Asopo y Grigio Liqueo con toques de Verde Lampros, ha recorrido apenas 457 kilómetros desde su fabricación. Equipado con un motor V12 híbrido de 6,5 litros que desarrolla una potencia combinada de 797 CV, este Sián es uno de solo 63 unidades producidas y se estima su valor entre 2.375.000 y 2.850.000 euros.

La selección contemporánea de la subasta de coches incluye también ejemplares más especializados. Entre ellos destaca un Ford Bronco DR de 2023, uno de apenas 50 ejemplares del modelo Desert Racer, prácticamente nuevo con solo 31 kilómetros en el cuentakilómetros. El vehículo —prácticamente una máquina de raids del más alto nivel matriculable para circular legalmente— combina la capacidad off-road desarrollada por Ford Performance con la ingeniería de Multimatic Motorsports, luciendo una decoración inspirada en el legendario Big Oly, el icónico Bronco que arrasaba en las carreras tipo Baja de la época de los setenta.
Un Dodge Viper GTC de 2016 completa el podio de destacados de esta sección de máquinas brutales. Con menos de 16.000 kilómetros recorridos, este titán con un histórico de dos propietarios alberga un motor V10 de 8,4 litros que produce 636 CV, entregados a través de una transmisión manual de seis velocidades. Su estimación oscila entre 190.000 y 237.500 euros, y se ofrece sin reserva, lo que lo convierte en una oportunidad interesante para quien busque un muscle car puro y duro.
Leyendas de la competición y la época dorada en la subasta de The Quail
La subasta de coches de The Quail alcanza su máximo interés cuando aborda los automóviles de competición históricos. Una joya absoluta es el Porsche-Sauter 356 Pre-A Sportwagen Roadster by Klenk de 1951, tasado entre 1.710.000 y 2.090.000 euros. Este ejemplar representa el eslabón evolutivo entre el primer Porsche, el America Roadster y el icónico 356 Speedster que nacería posteriormente.
Construido por Hans Klenk Karosserie —el mismo artesano que ganaría la Carrera Panamericana con un Mercedes 300 SL—, el vehículo participó en competición en escenarios como Nürburgring (Alemania), Montecarlo (Mónaco), las 24 Horas de Le Mans (Francia) y Riverside (California, EE. UU.). El Porsche-Sauter fue readquirido por la fábrica de Porsche en Stuttgart (Alemania) para desarrollar el motor Type 528 Super y posteriormente empleado en el America Roadster. A día de hoy no sólo es una joya con un brillante historial, sino que es candidato a participar en los eventos históricos más prestigiosos del mundo.

Igualmente histórico resulta un Maserati A6GCS de Fiandri & Malagoli fabricado en 1954, chasis número 2078. Este ejemplar fue empleado por la propia Maserati en Modena (Italia) para competir oficialmente en la temporada de 1954, cuando fue pilotado por la leyenda Luigi Musso. El vehículo registra victorias en su categoría en el Giro delle Calabrie, Circuito di Senigallia y RAC Tourist Trophy, además de haber participado en la Mille Miglia Storica y en el Colorado Grand durante sus tres últimas décadas en manos del propietario actual. Su valor estimado alcanza los 2.280.000-2.755.000 euros.
Completa esta trilogía de máquinas de competición un Porsche 924 Carrera GTR Brumos de 1981, ganador de la clase IMSA GTO en las 24 Horas de Le Mans de 1982. Se trata de uno de solo diecisiete ejemplares de competición fabricados por Porsche en su sede de Weissach (Alemania). Pilotado por leyendas como Doc Bundy y Jim Busby, el vehículo compitió tres veces en las 24 Horas de Daytona (Florida, EE. UU.) y Sebring 12 Hours. Ahora que los Porsche transaxle están comenzando a reivindicar su valor, la tasación del 924 más brutal que pueda conducirse se sitúa entre 570.000 y 760.000 euros.
Los clásicos que cierran el círculo en la subasta de Monterrey
Una de las 44 unidades fabricadas del Nissan NISMO 400R (1996) aporta la perspectiva del coleccionismo JDM. Este ejemplar, el vigésimo construido, monta el motor RBX-GT2 derivado de Le Mans: un hexacilíndrico en línea turbo que produce 400 CV. Recientemente importado a Estados Unidos después de casi tres décadas en Japón, es sin duda uno de los coches de colección japoneses más buscados en América, con una tasación entre 760.000 y 902.500 euros.
Finalmente, no podía faltar un Mercedes-Benz 300 SL Gullwing Coupe. Se trata de una unidad de 1955 acabada en negro con cuero verde cuyo número de chasis original coincide con carrocería, motor, transmisión, caja de dirección, crucetas y eje trasero. Su presencia es tan excepcional que será un auténtico objeto de deseo en los eventos de conducción y concurso más exclusivos del planeta. La estimación de precio alcanza 1.757.500-2.090.000 euros. Está claro que la guerra de Broad Arrow contra el resto de casas de subastas de coches no ha hecho sino comenzar.

Las claves de la subasta de coches de Broad Arrow en The Quail
- Broad Arrow Auctions debuta como socio oficial de The Quail con 175 automóviles de colección excepcionales en agosto de 2026.
- El Lamborghini Sián FKP 37 de 2020 encabeza la subasta como ejemplar híbrido único con potencia de 797 CV.
- Máquinas de competición históricas como el Porsche 924 Carrera GTR Brumos ganador de Le Mans abren oportunidades para coleccionistas que busquen rarezas con valor histórico y cotizaciones al alza.
- El Porsche-Sauter 356 Pre-A de 1951 representa el eslabón evolutivo entre los orígenes de Porsche y sus posteriores roadsters.
- El Maserati A6GCS de 1954 conserva documentación exhaustiva como monoplaza oficial con victoria de Luigi Musso.
- El Nissan NISMO 400R cubre la perspectiva de coleccionismo JDM con apenas 44 unidades jamás producidas.
- Todos los vehículos son idóneos para eventos históricos y de concurso internacionales de máximo nivel.



