La Dirección General de Tráfico ha activado 33 nuevos radares repartidos por las carreteras convencionales este verano, justo cuando los desplazamientos de largo recorrido crecen un 3 % respecto al año pasado. Con más controles llegan más multas, pero también la oportunidad de evitar que una sanción mal fundamentada dispare la prima del seguro de coche. Recurrir con éxito una multa puede suponer un ahorro de hasta 300 euros anuales, la diferencia entre mantener un bonus limpio o ver cómo la aseguradora recalcula el riesgo.
Los nuevos radares y tu seguro: por qué conviene conocer las opciones de recurso
Una multa por exceso de velocidad no solo duele por los 100 o 300 euros que se abonan en el acto. En el momento en que la sanción se convierte en firme y computa, la mayoría de las compañías la interpretan como un factor de riesgo adicional. Según estimaciones del sector, la prima puede encarecerse entre un 15 % y un 30 %, lo que traducido a euros supone entre 200 y 300 euros más al año para un conductor medio. Por eso, anular la multa antes de que entre en vigor es la forma más directa de proteger el historial de conducción y, con él, la póliza del coche.
La Administración está obligada a respetar las garantías legales del procedimiento sancionador, y varios defectos habituales dan al conductor argumentos sólidos para recurrir. El primero y más evidente es la prueba insuficiente: la normativa exige que el expediente incorpore dos fotografías tomadas desde ángulos distintos para identificar el vehículo y contextualizar la infracción. Una única imagen recortada no basta, y los tribunales ya han anulado sanciones por este motivo.
Un defecto de forma en la notificación o unas fotografías insuficientes pueden ser la diferencia entre pagar la sanción y ver cómo tu seguro se encarece durante años.
Cuándo puedes recurrir una multa y evitar que afecte a tu seguro
Los márgenes de error de los cinemómetros son otro frente decisivo. Todos los radares homologados están sujetos a un margen técnico establecido por la normativa metrológica. Si la velocidad registrada se sitúa en el filo del límite sancionable y no se ha aplicado correctamente ese margen, la sanción puede caerse con una alegación bien documentada.
Además, las irregularidades en la tramitación administrativa también permiten anular la multa. Por ejemplo, cuando la Administración intenta incorporar pruebas fuera de plazo o no notifica correctamente la denuncia, el conductor queda en situación de indefensión. La jurisprudencia exige que el expediente sancionador esté completo desde el inicio y que el ciudadano pueda conocer todos los elementos de prueba durante la vía administrativa. Cualquier intento de ampliar el expediente más tarde, cuando ya se ha iniciado el recurso, puede viciar el procedimiento.
Cómo actuar para que la multa no llegue a tu histórico de conducción
El plazo para recurrir una vez recibida la notificación suele ser de 20 días naturales, por lo que conviene revisar el expediente sin demora. Un asesoramiento jurídico especializado ayuda a identificar el defecto (prueba insuficiente, margen de error mal calculado o vicio de procedimiento) y a presentar la alegación con los argumentos técnicos adecuados.
Mientras el recurso está en trámite, la sanción no se considera firme, por lo que la aseguradora no puede tenerla en cuenta en la siguiente renovación de la prima. Si se gana, la multa desaparece sin dejar rastro. Si se desestima, habrá que pagarla, pero al menos se habrá agotado la vía administrativa sin renunciar a la defensa. En cualquier caso, la clave para el bolsillo del conductor está en evitar que una infracción menor se convierta en un recargo de 200 a 300 euros en el recibo del seguro durante varios ejercicios.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: la información práctica para recurrir una multa de tráfico basada en defectos de prueba o de procedimiento, evitando que la sanción se refleje en el histórico del conductor y, con ello, que la prima del seguro de coche se encarezca hasta 300 euros al año.
- A quién va dirigido: a cualquier conductor que haya recibido una denuncia por exceso de velocidad y quiera proteger su bonus de siniestralidad, especialmente a aquellos con partes o sanciones previas que ya pagan primas más altas.
- Cuánto cuesta: recurrir una multa exitosamente puede suponer un ahorro estimado de entre 200 y 300 euros anuales en la prima del seguro, además de evitar la pérdida de puntos del carné. El coste de la asesoría jurídica varía, pero suele ser inferior a la sanción y al sobrecoste asegurador.


