Airbags falsificados: condena histórica de 603 millones por un fraude que causó una muerte

Un jurado de Florida condena al fabricante chino DTN tras demostrar que sus infladores defectuosos actuaron como metralla y mataron a una conductora de 22 años. La NHTSA ya había vinculado estos componentes a una decena de fallecimientos en Estados Unidos.

Un airbag que en lugar de proteger se convirtió en una granada de metralla. Esa es la imagen que describe lo ocurrido en 2023 a Destiny Byassee, una joven de 22 años que murió tras un accidente de tráfico en Florida. La culpa no fue del coche, sino de una pieza falsificada que se le instaló durante una reparación. Ahora, un jurado ha dictado una condena histórica de 603 millones de dólares (unos 526 millones de euros) contra el fabricante chino Jilin Province Detiannuo Safety Technology, conocido como DTN.

Te lo cuento porque esto no es una historia aislada. La Agencia Nacional de Seguridad Vial estadounidense (NHTSA) ya había vinculado estos mismos infladores DTN60DB a al menos diez muertes. Y la pregunta que muchos conductores se hacen es: ¿cómo pudo llegar una pieza así a un coche que ya había pasado por un taller?

Qué ocurrió en el accidente de Destiny Byassee

El Chevrolet Malibu de Byassee sufrió un primer siniestro en el que los airbags originales saltaron. Durante la reparación, alguien —posiblemente un taller de chapa o un suministrador— instaló componentes falsificados de DTN en lugar de piezas homologadas. Meses después, en junio de 2023, el coche volvió a chocar. Pero esta vez el airbag no amortiguó el golpe: el inflador DTN60DB explotó como metralla, proyectando fragmentos metálicos directamente al cuello de la conductora. La joven, madre de dos hijos, falleció por una hemorragia masiva.

Publicidad

Los abogados de la familia demostraron ante el jurado que DTN fabricaba piezas tan baratas como peligrosas. Según el Wall Street Journal, el precio de estos infladores era una décima parte del original. La calidad, lógicamente, también.

El jurado no se anduvo con medias tintas: 243 millones en daños compensatorios y 360 millones en punitivos. Es decir, una cifra pensada no solo para indemnizar, sino para castigar y disuadir. Una de las mayores indemnizaciones jamás vistas en un caso individual de este tipo.

603 millones de dólares por un solo airbag falso. Una cifra que deja claro que la seguridad no se puede piratear.

Diez muertes y un mercado inundado de piezas fraudulentas

La NHTSA ya había alertado sobre los infladores DTN60DB en 2024. Según sus investigaciones, al menos diez personas han muerto y otras dos han resultado heridas graves en Estados Unidos por idéntico motivo. Todos ellos llevaban infladores importados ilegalmente, fuera de los canales oficiales de recambios. La agencia pidió a talleres y profesionales que extremaran las precauciones y no compraran componentes de seguridad sin trazabilidad.

Esto es especialmente grave en un mercado, el de la reparación de vehículos siniestrados, donde los precios aprietan. Un airbag original puede costar cientos de euros, mientras que una falsificación de DTN apenas supera los veinte o treinta. La tentación es enorme para talleres con poco control o para particulares que buscan el recambio más barato en internet.

El caso recuerda inevitablemente al escándalo de los airbags Takata, pero con una diferencia clave: allí era un defecto de fábrica en un proveedor oficial; aquí estamos ante piezas falsificadas, construidas sin ningún control de calidad y que lograron colarse en la cadena de suministro posventa.

DTN

¿Conseguirá la familia cobrar los 603 millones?

DTN negó las acusaciones y contrató abogados, pero no envió representantes al juicio. Ahora, la ejecución de la sentencia es otra batalla judicial. Los abogados de la familia afirman que existen activos de la compañía en varios países y que intentarán embargarlos. Pero no será fácil: muchas empresas chinas operan con estructuras opacas y mover la maquinaria judicial internacional lleva años.

Publicidad

Con todo, el veredicto sienta un precedente importante. La industria lleva años advirtiendo de la proliferación de componentes de seguridad falsos, sobre todo airbags, pretensores de cinturón y sistemas de retención. Una sentencia tan contundente puede disuadir a otros fabricantes de seguir el mismo camino.

Lo que debes saber si tu coche ha sufrido un accidente y necesita un airbag nuevo

En España, los talleres de chapa y pintura están obligados a utilizar recambios originales o equivalentes homologados, especialmente en sistemas de seguridad. Sin embargo, el mercado de piezas de segunda mano o de importación paralela puede ser un coladero. Mi consejo, después de años viendo chapuzas en los talleres, es que nunca aceptes un airbag sin trazabilidad.

Publicidad

Pide siempre la factura de la pieza con número de bastidor y verifica que el taller está autorizado por la marca. Los airbags, aunque parezcan un simple globo, llevan un inflador pirotécnico que, si está mal fabricado, puede convertirse en un arma. Y ojo, porque en portales de venta online todavía se pueden encontrar gangas que son una trampa mortal.

Información útil para el conductor

  • Caso relacionado: el escándalo Takata, el mayor recall de la historia, obligó a sustituir más de 100 millones de airbags en todo el mundo.
  • Normativa de referencia: la NHTSA emitió varias alertas para profesionales del motor (disponibles en su web) prohibiendo la instalación de infladores DTN60DB.
  • Consejo de Motor16.com: exige siempre la documentación de la pieza de seguridad; un airbag nuevo original ronda los 400-800 euros según modelo, cualquier oferta muy por debajo debe hacerte sospechar.
  • Curiosidad: en Estados Unidos, las indemnizaciones punitivas pueden multiplicar por diez los daños compensatorios, algo que en España no existe como tal.