El Ayuntamiento de Vigo ha aprobado inicialmente la ordenanza que pone en marcha su Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una medida que afectará a 62 100 vehículos sin etiqueta ambiental, con etiqueta B o con etiqueta C. Pero no entrará en vigor de golpe: el primer año solo habrá avisos informativos y, después, quienes incumplan la restricción se enfrentarán a multas de hasta 200 euros.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: Vigo implanta su ZBE con un modelo propio que combina restricciones progresivas y un amplio catálogo de excepciones para minimizar el impacto en la movilidad cotidiana.
- Cómo te afecta: Si tu coche no tiene distintivo ambiental serás el primero en notar los límites; más adelante les tocará a los vehículos con etiqueta B y C, aunque residentes, trabajadores y servicios esenciales podrán seguir accediendo.
- Puntos clave y plazos: Ahora se abre un periodo de exposición pública de 30 días. Después se aprobará definitivamente y, una vez en vigor, un año completo sin sanciones. Las multas de 200 euros llegarán en una fase posterior.
Así afecta la nueva ZBE a los conductores de Vigo
El texto aprobado inicialmente delimita cuatro áreas donde se aplicarán las restricciones: Centro, Plaza de Portugal, Bouzas y O Calvario. Lo singular es que todas ellas ya contaban con limitaciones al tráfico o eran de carácter peatonal, de modo que el cambio real sobre la rutina diaria será menor del que cabría esperar.
La ordenanza fija tres escalones progresivos. En la primera fase quedarán excluidos los vehículos sin distintivo ambiental de la DGT. Después se incorporarán los que lucen la etiqueta B y, finalmente, los de etiqueta C. Según los datos que maneja el consistorio, 62 100 coches censados en Vigo encajan en alguno de esos grupos, lo que da idea de la magnitud de la medida.
Un calendario gradual y sin sanciones durante el primer año
El Ayuntamiento no quiere que nadie se vea obligado a cambiar de coche de un día para otro. Por eso ha diseñado una implantación pausada que comienza con un periodo pedagógico de doce meses en el que solo se enviarán avisos informativos. Durante esa etapa no habrá multas, sino advertencias para que los conductores conozcan cómo funciona el sistema y puedan adaptarse sin prisas.
Superado ese año, el régimen sancionador se activará y circular por una ZBE con un vehículo no autorizado costará 200 euros, una cifra que se reduce a la mitad si se abona en los 20 días siguientes al pronto pago. La cuantía es similar a la que ya aplican otras ciudades con zonas de bajas emisiones consolidadas.
Excepciones amplias: quién podrá moverse sin problemas
Junto a la gradualidad, el otro gran pilar del modelo vigués es un catalogo de excepciones que permite el acceso a la mayoría de usuarios habituales. Podrán entrar en las áreas restringidas, sin importar la etiqueta de su vehículo, los residentes, las personas empadronadas en el municipio y los vehículos vinculados a una actividad económica.
También están exentos los taxis, los VTC, el transporte público colectivo, los vehículos históricos y los que transporten a personas con movilidad reducida, además de los servicios públicos esenciales. De esta forma, el Ayuntamiento busca proteger el tejido económico y evitar que la medida penalice a quienes dependen del coche para trabajar o residen dentro del perímetro.
¿Qué va a pasar ahora y cuándo se aplicarán las multas?
La aprobación inicial es solo el primer paso. El documento se publicará oficialmente y se abrirá un plazo de 30 días de exposición pública para que ciudadanos, colectivos y grupos políticos presenten alegaciones. Solo después de analizar esas aportaciones y de resolver los posibles cambios se podrá proceder a la aprobación definitiva.
Una vez que la ordenanza entre en vigor, el año de carencia sin sanciones empezará a contar a partir de ese momento. Mientras tanto, en ciudades como Madrid o Barcelona las ZBE llevan ya varios ejercicios sancionando, lo que sitúa a Vigo en una posición más flexible y orientada a la adaptación del usuario. Con este calendario, las primeras multas no se verán en las calles, como pronto, hasta bien avanzado el próximo ejercicio, cuando la fase pedagógica haya cumplido su función.
Vigo apuesta por un año sin multas y un amplio sistema de excepciones para que ningún conductor se vea forzado a cambiar de coche de inmediato.

