La casa de subastas Bonhams vendió el pasado 15 de junio una Yamaha XT500 de 1981 que apenas había rodado. Con solo 47 kilómetros en el marcador, la enduro clásica se fue por 13.800 libras, el equivalente a unos 16.000 euros, un precio notable pero no disparatado para una moto que roza la condición de museo.
No es una XT500 cualquiera. Esta unidad, fabricada en 1981, conserva la pintura original, los neumáticos de época y la misma pátina de almacén que tendría hace cuatro décadas. Las cifras coinciden: chasis y motor comparten el número 5R1-000806, según los datos aportados por Bonhams. Sudáfrica fue su primer destino, donde permaneció expuesta en un concesionario durante años antes de que un coleccionista la adquiriera y apenas la moviera dos kilómetros.
El historial es tan escueto como impecable. El segundo propietario la condujo unos 40 kilómetros más y el tercero, un coleccionista británico, la mantuvo en su garaje sin apenas uso desde 2017, arrancándola y revisándola periódicamente. La última puesta a punto, en marzo de 2026, incluyó batería nueva, limpieza de carburador y adaptación de la configuración del motor al clima británico. Nada más.
El resultado: una moto con 47 kilómetros originales que, salvo por el adaptador del carburador, es como abrir una cápsula del tiempo de 1981.
La subasta y el precio final
Bonhams había estimado un precio de salida de 8.000 libras (9.250 euros), pero la puja más alta se detuvo en 13.800 libras. Unos 16.000 euros por una XT500 casi a estrenar puede parecer poco si se compara con la unidad que Sotheby’s vendió en octubre de 2025 en Múnich: una XT500 nueva dentro de su caja original, con cero kilómetros, que alcanzó 84.000 euros. ¿Por qué la diferencia? La explicación es sencilla: Yamaha produjo más de 125.000 XT500 entre 1976 y 1989, así que encontrar una en buen estado no es complicado. Lo realmente escaso es una unidad que nunca haya salido de su embalaje. Esta, con 47 kilómetros, es una joya, pero no única.

El monocilíndrico de cuatro tiempos, 499 cc y refrigeración por aire sigue siendo el corazón de cualquier aficionado a las clásicas. Con encendido a patada, carburador y una potencia declarada de entre 27 y 33 CV según el mercado, la XT500 no necesita presentación. Las llantas de radios, los frenos de tambor y los neumáticos estrechos (3.25-21 delante y 4.00-18 detrás) son pura esencia trail de los ochenta.
Lo que dice el mercado de las clásicas con poco uso
Una XT500 con 47 kilómetros es una joya, pero la producción masiva de Yamaha explica que el precio se mantenga alejado de las cifras astronómicas.
La subasta confirma una tendencia que llevamos viendo varios años: las motos de los setenta y ochenta en estado excepcional se han convertido en un activo coleccionable, pero no todas alcanzan precios desorbitados. La diferencia entre una moto nueva en caja y una con apenas rodaje es enorme. Mientras que la unidad de Sotheby’s se fue a 84.000 euros, esta se quedó en 16.000 porque los 47 kilómetros, aunque mínimos, ya rompen el hechizo del “kilómetro cero”.
Además, la mayoría de los coleccionistas piensa que una moto guardada necesita más mantenimiento preventivo del que parece: retenes resecos, neumáticos cristalizados, aceite envejecido. No basta con tenerla en un salón; hay que arrancarla, cambiar fluidos y vigilar el estado del depósito y el carburador. Eso, precisamente, es lo que había hecho el último propietario de esta XT500, y eso explica que el precio haya sido sólido pero contenido.
Para el comprador, la moto supone una oportunidad de tener una trail icónica casi sin estrenar, ahora que lo retro está de moda. Para el mercado, es un recordatorio de que los verdaderos récords se reservan para las piezas que nunca han rodado.
Tu Mecánico de Confianza: conservar una moto clásica como inversión
Si estás pensando en una clásica como esta, hay tres reglas de conservación que te pueden ahorrar disgustos. Primero, no dejes la gasolina vieja en el depósito: se degrada, forma lacas y atasca el carburador. Segundo, los neumáticos con más de diez años, aunque tengan dibujo, pierden adherencia y se pueden agrietar; cámbialos aunque la moto apenas ruede. Y tercero, la batería siempre a carga lenta y desconectada si la moto va a estar parada más de un mes. La mayoría de los problemas en clásicas vienen de largas invernadas sin mantenimiento.
En cuanto a la XT500 subastada, su precio contenido es síntoma de que el mercado de clásicas no perdona ni el más mínimo uso, pero también de que todavía se pueden encontrar joyas por menos de 20.000 euros si se busca con paciencia.

