Multa etiqueta B Málaga: 35.000 denuncias y el radar R-120 ya controla la ZBE

La Zona de Bajas Emisiones de Málaga acumula más de 35.000 sanciones de 200 euros desde diciembre y el nuevo radar R-120 refuerza la vigilancia. La oposición pide suspender el régimen sancionador hasta que se construyan aparcamientos disuasorios.

Málaga ha impuesto más de 35.000 multas de 200 euros a coches con etiqueta B desde que activó su Zona de Bajas Emisiones, según los datos oficiales de la Policía Local. La vigilancia, que se apoya en el nuevo radar vertical R-120, ha disparado las sanciones hasta convertir la capital de la Costa del Sol en una de las ciudades con la ZBE más activa de España.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: La ZBE de Málaga ya acumula una media de 5.800 denuncias al mes, lo que la sitúa como una de las restricciones de tráfico con mayor repercusión en el parque móvil con etiqueta B.
  • Cómo te afecta: Si tu coche tiene la pegatina B de la DGT, no puedes circular por el perímetro delimitado por el Ayuntamiento. Entrar sin autorización supone una multa de 200 euros.
  • Puntos clave y plazos: La sanción se reduce a 100 euros si pagas en los 20 días siguientes a la notificación. La vigilancia se realiza mediante cámaras lectoras de matrículas que detectan la entrada a la zona restringida.

35.000 denuncias en seis meses: el balance de la ZBE de Málaga

Los datos, hechos públicos por la portavoz adjunta de Con Málaga, Toni Morillas, muestran que en apenas seis meses se han tramitado más de 35.000 expedientes sancionadores contra vehículos sin el distintivo ambiental requerido. La mayoría de los infractores son coches con etiqueta B, la categoría que engloba a los diésel matriculados a partir de 2006 y a los gasolina desde 2001.

Las denuncias se concentraron especialmente en diciembre de 2025 y marzo de 2026, los dos meses con mayor actividad sancionadora, según las mismas fuentes. La recaudación estimada por estas multas oscila entre 3,5 y 7 millones de euros, una cifra que ha avivado el debate político sobre el destino de esos fondos.

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La Zona de Bajas Emisiones de Málaga entró en vigor a finales de 2025 y desde el primer día ha contado con un sistema automatizado de control basado en la señal vertical R-120, que prohíbe el paso a los vehículos que no cuenten con el distintivo ambiental exigido. A diferencia de otras ciudades que han optado por moratorias o periodos de aviso, Málaga aplicó las sanciones desde el inicio.

La ZBE de Málaga ha puesto 35.000 multas en seis meses, una cifra que evidencia el impacto real de la restricción sobre los coches con etiqueta B.

El radar R-120: cómo funciona y qué significa para los conductores

La señal R-120 es un panel vertical con una cámara integrada que lee las matrículas de todos los vehículos que acceden al perímetro restringido. El sistema cruza los datos con el registro de la DGT y, si el coche no tiene la etiqueta ambiental autorizada, genera automáticamente la denuncia. No hace falta que un agente esté presente: la infracción se capta al instante y la multa llega por correo.

Esta señal, regulada en el Catálogo Oficial de Señales de Tráfico tras la reforma del Reglamento General de Circulación, está presente en los principales accesos al centro de Málaga. Para el conductor, la única forma de evitar la sanción es no entrar en la zona delimitada si su vehículo carece del distintivo B o superior (ECO, Cero).

Las Zonas de Bajas Emisiones son áreas urbanas donde se restringe la circulación de los vehículos más contaminantes para mejorar la calidad del aire, de acuerdo con la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Puedes consultar más detalles sobre su funcionamiento en la entrada sobre ZBE en Wikipedia.

ZBE Málaga 35000 denuncias

La polémica: oposición pide suspender las multas y exige alternativas

Con Málaga ha solicitado la suspensión inmediata del régimen sancionador hasta que se construyan los aparcamientos disuasorios prometidos. La formación recuerda que el PP llevaba en su programa electoral de 2023 la creación de 5.000 plazas de estacionamiento en los accesos a la ciudad, pero tres años después ninguna se ha puesto en marcha.

Morillas ha reclamado que los entre 3,5 y 7 millones de euros recaudados se reinviertan íntegramente en movilidad sostenible: desde la renovación de la flota de la EMT hasta la conexión de los barrios periféricos con transporte público colectivo. “No puede ser que se siga esperando a alternativas reales mientras se multa a miles de conductores”, señaló.

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A esta situación se suma la incertidumbre jurídica generada por una reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, según la oposición, que podría afectar a la legalidad de algunos aspectos de la ZBE. Mientras el Ayuntamiento no modifique la ordenanza de movilidad, las multas siguen tramitándose con normalidad.

De cara a los próximos meses, el consistorio mantiene la presión sancionadora con los radares R-120, aunque no se descartan ajustes si prosperan las demandas políticas. Para los conductores con etiqueta B en Málaga, la recomendación es clara: evitar el acceso a la zona restringida o cambiar de vehículo si necesitan moverse por el centro con frecuencia.

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