Así reduce Volvo la huella de carbono con su gama eléctrica

El Volvo EX60 nace con un objetivo que va más allá de la electrificación. El nuevo SUV de la firma sueca combina una batería de 83 kWh, nuevos procesos de fabricación, un mayor uso de materiales reciclados y soluciones estructurales innovadoras para situar su huella de carbono entre las más bajas de su categoría. Una estrategia que toma como referencia el trabajo realizado previamente con el Volvo EX30.

En un vehículo eléctrico, las emisiones asociadas al tubo de escape desaparecen, pero la sostenibilidad depende de muchos más factores que del sistema de propulsión. Volvo Cars lleva años defendiendo esta idea y acompaña el lanzamiento de cada uno de sus modelos eléctricos con un estudio completo sobre su huella de carbono. Entre ellos el EX30 y el nuevo EX60.

Este análisis no se limita al uso diario del automóvil. Evalúa todo el ciclo de vida del vehículo a lo largo de 200.000 kilómetros, incluyendo la extracción y el refinado de materias primas, la fabricación de los componentes, el ensamblaje, la generación de la electricidad utilizada durante las recargas y las posibilidades de reciclaje cuando el vehículo alcanza el final de su vida útil.

Según la marca, los mayores porcentajes de emisiones se concentran precisamente en las primeras fases del proceso productivo, especialmente en la fabricación de materiales como el aluminio, el acero, el hierro y los polímeros, además de la producción de los distintos componentes del vehículo.

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El Volvo EX30 marcó el primer gran hito

Volvo EX30 Cloud Blue Exterior Motor16
Foto: Volvo.

La estrategia de descarbonización de Volvo comenzó a materializarse con el EX30, un modelo que se convirtió en el primer eléctrico de la marca capaz de situar la huella de carbono de todo su ciclo de vida por debajo de las 30 toneladas de CO₂.

La versión equipada con batería LFP (litio, fosfato de hierro) alcanza un total de 23 toneladas de CO₂, mientras que la variante Long Range con batería NMC (litio, níquel, manganeso y cobalto) registra 28 toneladas.

La marca sueca atribuye estos resultados a la optimización del proceso de fabricación, a una selección más eficiente de los materiales y al menor consumo energético del vehículo. En conjunto, el EX30 reduce aproximadamente un 35 por ciento las emisiones generadas durante todo su ciclo de vida frente a modelos equivalentes de generaciones anteriores.

El EX60 mejora las cifras pese a pertenecer a un segmento superior

Fotos Volvo EX60 2 Motor16
Foto: Volvo.

El reto era especialmente complejo. El nuevo EX60 (más información) pertenece a una categoría superior y presenta unas dimensiones mayores que el EX30, circunstancias que normalmente implican un incremento de materiales y, por tanto, de emisiones asociadas a su fabricación.

Sin embargo, la versión equipada con batería de 83 kWh mantiene una huella de carbono total de 23 toneladas de CO₂ durante su ciclo de vida completo, equivalente a 117 gramos de CO₂ por kilómetro considerando el actual mix eléctrico europeo.

La cifra puede reducirse aún más cuando la recarga se realiza mediante electricidad procedente de energía eólica. En ese escenario, Volvo estima una disminución adicional del 21 por ciento, hasta situarse en 92 gramos de CO₂ por kilómetro.

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Innovaciones estructurales para reducir emisiones

Buena parte de esta mejora responde a soluciones introducidas específicamente en el desarrollo del EX60.

Entre ellas destaca el empleo de un gran componente de aluminio para la estructura posterior mediante la tecnología de mega casting, una solución que reduce el número de piezas necesarias y optimiza los procesos de fabricación.

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A ello se suma la integración estructural de la batería mediante un diseño cell-to-body, el incremento del uso de energías renovables durante la producción y una mayor incorporación de materiales reciclados y de bajo impacto ambiental.

Según los datos facilitados por Volvo, estas innovaciones permiten disminuir la huella de carbono del vehículo en un 26 por ciento respecto a un escenario equivalente sin estas soluciones, lo que representa aproximadamente ocho toneladas de CO₂ evitadas durante los 200.000 kilómetros considerados en el estudio.

Más materiales reciclados para avanzar hacia la economía circular

Fotos Volvo EX30 1 Motor16
Foto: Volvo.

La reducción del impacto ambiental también se apoya en una utilización más amplia de materiales reciclados. En el caso del aluminio, que representa el 22 por ciento del vehículo, el porcentaje de material reciclado aumenta desde el 31 por ciento presente en el EX30 hasta el 49 por ciento en el EX60. Paralelamente, el aluminio producido con procesos de bajas emisiones pasa del 32 al 34 por ciento.

El acero y el hierro, responsables del 38 por ciento de los materiales del automóvil, incrementan igualmente el contenido reciclado desde el 17,5 hasta el 29 por ciento.

Los polímeros incorporan un 13 por ciento de material reciclado y un 7 por ciento de origen biológico. Por su parte, la batería utiliza materiales reciclados tanto en cátodos como en ánodos, con un contenido del 30 por ciento, mientras que el cobre empleado en el vehículo incorpora un 17 por ciento de material reciclado.

La colaboración será clave para alcanzar las emisiones netas cero

Fotos Volvo 2 Motor16

Volvo considera que el futuro de la descarbonización no depende únicamente del desarrollo de nuevos vehículos eléctricos. La compañía sostiene que avanzar hacia el objetivo de emisiones netas cero de gases de efecto invernadero en 2040 exigirá actuar sobre toda la cadena de valor, desde los proveedores de materias primas hasta las empresas energéticas y los fabricantes de tecnologías industriales.

En este contexto, la recopilación de datos ambientales específicos de cada proveedor adquiere un papel estratégico, ya que permite identificar dónde es posible reducir aún más las emisiones asociadas a la fabricación de materiales tan determinantes como el acero, el hierro o el aluminio.

Con el EX60, Volvo no presenta únicamente un nuevo SUV eléctrico. También utiliza este modelo como una demostración de cómo la sostenibilidad puede abordarse desde una perspectiva integral, donde el diseño, la ingeniería, la producción y el reciclaje forman parte de una misma estrategia destinada a disminuir el impacto ambiental de cada vehículo durante toda su vida útil.

Fotos: Volvo.