Triumph ha decidido exprimir aún más su plataforma de la Street Triple 765 con una versión RX que se sitúa por encima de la ya radical RS. La gran novedad es que se trata de una serie limitada a un solo año de producción, y aunque ahora mismo solo está confirmada para Brasil, no sería extraño que cruce el charco si la demanda acompaña. El precio en el país carioca es de 79.990 reales, lo que al cambio actual equivale a unos 15.800 dólares.
La RX toma la base mecánica de la RS, pero añade componentes directamente enfocados al uso en circuito. Eso sí, mantiene la homologación para circular por carretera, lo que la convierte en una herramienta ideal para quien disfruta de las tandas libres sin renunciar a llegar por su propio pie al box.
El detalle que más llama la atención es la incorporación de una horquilla delantera Öhlins NIX30 y un amortiguador trasero Öhlins STX40, ambos completamente regulables. Frente a la Showa de la RS, este conjunto eleva la precisión en frenadas y apoyos, sobre todo cuando se rueda al límite en asfalto seco.
Cambios mecánicos y parte ciclo
El motor tricilíndrico de 765 cc que conocemos del Mundial de Moto2 entrega en esta RX los mismos 130 CV y 80 Nm de par que en la RS, pero la puesta a punto de la centralita se ha revisado para ofrecer una respuesta más instantánea en la apertura del acelerador. Eso, unido al quickshifter bidireccional Triumph Shift Assist de serie, permite cambios de marcha rapidísimos sin cortar gas ni tocar el embrague.
La ergonomía también se ha modificado: los semimanillares son ahora más bajos y adelantados, lo que carga más peso sobre el tren delantero y favorece una conducción más agresiva. La tija superior, mecanizada en aluminio, lleva grabado el logotipo RX para que no quede duda de qué versión montas.
El equipo de frenos sigue a la altura de las exigencias de circuito, con pinzas Brembo Stylema, bomba radial MCS y un ABS optimizado para inclinación. El paquete electrónico hereda los cinco modos de conducción, incluido el modo Track, y una pantalla TFT a color desde la que se gestiona el control de tracción sensible al ángulo de la moto.

¿Vale la pena respecto a la RS? Análisis y contexto
Colocar una naked de más de 15.000 euros en el mercado latinoamericano y limitarla a un año tiene más de golpe de imagen que de estrategia de ventas masiva. Triumph sabe que la RX nunca será un superventas, pero cumple un papel importante: reforzar el vínculo emocional con su herencia en Moto2 y ofrecer un producto de coleccionista a los clientes más fieles.
Con una receta que mezcla el motor de Moto2 y la suspensión Öhlins heredada de la RS, esta RX es, sin discusión, la Street Triple más deportiva que Triumph haya vendido nunca.
Para el mercado español, donde la Street Triple RS ya es un referente entre las naked de media cilindrada con aspiraciones deportivas, la RX representaría un escalón más para quienes buscan acercarse al tiempo por vuelta sin pasar por una deportiva pura. No obstante, la ausencia de confirmación oficial para Europa invita a la cautela: con las normativas de emisiones y la presión fiscal, no todas las versiones especiales llegan a nuestro continente.
Si algo deja claro este movimiento es que la firma de Hinckley no se conforma con el éxito de la RS y sigue buscando fórmulas para mantener viva la llama de las naked de altas prestaciones, un segmento que en los últimos años ha ganado adeptos entre motoristas que valoran la versatilidad pero no quieren renunciar a las sensaciones fuertes.
Ficha técnica
- Motor: tricilíndrico en línea, 765 cc, refrigeración líquida
- Potencia máxima: 130 CV a 12.000 rpm
- Par máximo: 80 Nm a 9.500 rpm
- Cambio: 6 velocidades con quickshifter bidireccional
- Suspensión delantera: horquilla invertida Öhlins NIX30, totalmente ajustable
- Suspensión trasera: amortiguador Öhlins STX40, totalmente ajustable
- Freno delantero: doble disco con pinzas Brembo Stylema y bomba radial MCS
- Freno trasero: disco simple
- Electrónica: modos de conducción, control de tracción con IMU, ABS en curva, pantalla TFT
- Peso en orden de marcha: no declarado (aprox. 166 kg seco)
- Altura del asiento: no declarada
- Capacidad del depósito: 17,4 litros
Tu Mecánico de Confianza
Las suspensiones Öhlins de la RX son componentes de alta competición y, como todo elemento regulable, requieren un mantenimiento meticuloso. Cada 10.000 km conviene revisar retenes y aceite, sobre todo si se utiliza en circuito con frecuencia. Además, al tratarse de una serie limitada, cualquier reparación o sustitución de piezas específicas (como la tija grabada o los gráficos) puede suponer un coste extra respecto a una RS convencional. Si estás pensando en hacerte con una, calcula un plus de entre 300 y 500 euros anuales en mantenimiento extra frente a una naked estándar.

