Toyota volvió a pisar lo más alto en Le Mans con una victoria que se cimentó en los boxes más que en el asfalto. La estrategia de paradas tempranas y la lectura impecable de las neutralizaciones desarbolaron a BMW y Cadillac, y le dieron a la marca japonesa su sexto triunfo en La Sarthe, el primero desde 2022.
El golpe maestro llegó a los 30 minutos de carrera. Toyota decidió meter a los dos GR010 Hybrid en boxes para un repostaje corto mientras el resto de la parrilla aún rodaba. La jugada era arriesgada, pero el undercut funcionó a la perfección: el coche #8, que había salido 15º, se puso líder al final de la primera hora, y el #7 de Kobayashi, Conway y De Vries escaló al top 10 de un solo movimiento.
La noche trajo contratiempos para ambos coches. Hartley sufrió una salida de pista y una sanción por infracción bajo FCY, y el #8 perdió tiempo valioso por un cambio de soporte del tambor de freno a la mañana siguiente. Ese contratiempo dejó la puerta abierta para el #7, que heredó el liderato justo antes de una nueva neutralización que volvió a barajar las cartas.
El momento decisivo llegó con otra bandera amarilla. De Vries entró en boxes por un repostaje de emergencia durante el FCY y, acto seguido, realizó una parada completa. Cuando la carrera se relanzó, el Toyota #7 disponía de una ventaja cómoda que ya no soltó. La investigación por cortar el circuito en la penúltima hora mantuvo la tensión, pero los comisarios dieron luz verde a la maniobra. Kobayashi cruzó la meta con 11 segundos de margen sobre el BMW.
BMW y Cadillac se quedan con la miel en los labios
La actuación de BMW fue su mejor resultado en Le Mans desde su regreso. El M Hybrid V8 #20, pilotado por Frijns, Rast y Van der Linde, lideró buena parte de la noche y se mantuvo en la lucha cuando el pelotón se reagrupó. Pero un error en la vuelta de entrada de Frijns y un trompo en las curvas Porsche en la última hora le robaron la primera plaza. Aun así, el segundo escalón del podio sabe a revancha para la marca alemana.
Cadillac tuvo vela en este entierro. El coche #12 de Nato, Stevens y Deletraz estuvo en cabeza en varios tramos, pero la misma bandera amarilla que alteró la estrategia del Toyota #8 le dejó sin opciones de victoria. La ventaja construida durante la noche se desvaneció en en la mañana, y terminó cuarto a 32 segundos. El otro Cadillac, el #38, se retiró por un fallo en la dirección asistida cuando también peleaba por los puestos de honor.
El factor diferencial no fue la velocidad punta, sino la lectura de carrera desde el muro.
Ferrari y las secuelas del BoP: un quinto puesto que escuece
El defensor del título, Ferrari, vivió una edición amarga. El 499P #51 de Pier Guidi, Calado y Giovinazzi nunca tuvo ritmo para plantar cara a los de delante. La lectura más dura la dejó el BoP, que claramente les restó prestaciones. Una colisión del italiano con un Proton y el consiguiente drive-through agravaron la situación. El quinto puesto final es un jarro de agua fría para la Scuderia, que ve frenada su racha de victorias consecutivas desde su retorno a la categoría reina.
El 499P #50 se retiró por la mañana con problemas mecánicos, otro síntoma de una jornada para olvidar. Cosas que pasan cuando el BoP no te sonríe. Alpine mostró destellos pero perdió vueltas con una rotura de la barra estabilizadora, y Aston Martin completó una participación sin brillo con el Valkyrie LMH. En LMP2, Inter Europol firmó un doblete, y en LMGT3, el Corvette de TF Sport dominó con mano de hierro.
Análisis de impacto
- Dato: Toyota recupera el liderato del campeonato WEC tras esta victoria, y demuestra que la fórmula híbrida japonesa sigue siendo competitiva pese a la creciente presión de los LMDh.
- El rumor: En el paddock se comenta que la FIA podría revisar el BoP antes de la próxima cita de Monza, después de que varias marcas hayan mostrado su descontento con las restricciones actuales.
- Veredicto: La inteligencia desde el muro de boxes, más que la velocidad pura, fue lo que decantó la balanza. Toyota asestó un golpe de autoridad en una edición donde los favoritos iniciales se diluyeron bajo las neutralizaciones.

