El padre de Lewis Hamilton subasta sus clásicos Hamilton y recauda 2,9 millones por 27 coches

El lote más destacado fue un Jaguar XJ220 con apenas 3.277 millas que marcó un nuevo récord nacional al superar el medio millón de libras. La colección de 27 vehículos, entre los que figuran recreaciones y restauraciones de alto nivel, atrajo a coleccionistas de todo el mundo.

Silverstone, la catedral británica del motor, vivió el pasado domingo 26 de julio una subasta de coches clásicos con un protagonista inesperado: Anthony Hamilton, padre del heptacampeón de Fórmula 1 Lewis Hamilton. En una sesión organizada por Iconic Auctioneers dentro de la Classic Sale del British Racing Drivers’ Club, el coleccionista de 66 años se deshizo de 27 vehículos de su garaje particular. El resultado fue un imponente remate total de 2,9 millones de libras esterlinas —unos 3,4 millones de euros al cambio actual—, una cifra que refleja la solidez del mercado británico de clásicos de competición y gran turismo cuando la procedencia es impecable.

Más de dos docenas de lotes cambiaron de manos en una jornada que congregó a coleccionistas internacionales interesados en un catálogo con de marcado sabor británico. La venta, sin embargo, tuvo un líder absoluto que dejó una huella histórica: un Jaguar XJ220 de 1993 que, con apenas 3.277 millas desde nuevo, batió el récord de subasta en el Reino Unido para este modelo al alcanzar 506.250 libras (incluyendo la comisión del comprador).

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: el Jaguar XJ220 con solo 3.277 millas y especificación británica (una de las 69 unidades con volante a la derecha suministradas en el Reino Unido) estableció un nuevo récord nacional al rematarse en 506.250 libras, superando el precio de cualquier XJ220 subastado anteriormente en tierras británicas.
  • No te lo puedes perder: el David Brown Mini Remastered número 29, un restomod del clásico Mini que apenas suma 354 millas —en realidad millas desde la transformación—, también firmó un récord mundial para estos ejemplares al adjudicarse por 92.250 libras.
  • Cifras y cotización: la colección sumó 2,9 millones de libras con otros lotes de peso: la recreación del Jaguar XKSS (400.000 £), un David Brown Speedback GT (202.500 £), un Mercedes-Benz 190 SL de 1961 (104.625 £) y un E-Type Series I Roadster (119.250 £). Fuente: Iconic Auctioneers.

El Jaguar XJ220 que batió el récord nacional

El Jaguar XJ220 que capitaneó la puja no es un ejemplar cualquiera. Pertenece a la serie final de producción —en la que apenas 69 unidades llegaron al canal británico con volante a la derecha— y, con solo 3.277 millas (5.274 km), conserva una pátina de uso casi nula. Durante casi 25 años estuvo en manos de un único propietario que lo mantuvo con un servicio meticuloso, con el respaldo periódico de Jaguar Classic y una documentación exhaustiva que incluye un historial de mantenimiento impecable. Acabado en Silverstone Green Metallic con interior de cuero en tono canela, el coche presentaba un estado de conservación que rara vez se ve en un superdeportivo que, en los años noventa, ya rozaba los 350 km/h de velocidad máxima.

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La cifra final de 506.250 libras, incluida la comisión del comprador, representa el nuevo récord británico para un XJ220 en subasta. No es casualidad: los ejemplares de bajo kilometraje, con procedencia documentada y especificación local, han ido escalando posiciones en un mercado que valora cada vez más la numbers-matching y la originalidad frente a restauraciones integrales. La puja, abierta a compradores de todo el mundo, se cerró a martillo con un coleccionista presente en la sala.

Los otros lotes con pedigrí: de las recreaciones al Mini récord

2026 antony hamilton jaguar xj220 subasta Motor16

La colección de Anthony Hamilton no se limitaba al XJ220. El Jaguar XKSS recreation de 2007, una de las copias artesanales del mítico road-runner de 1957 construidas por Jaguar, se disparó hasta las 400.000 libras, superando en 25.000 libras su estimación más optimista. Estas recreaciones, realizadas con utillaje original y con la bendición de la marca, cotizan con fuerza desde que la propia fábrica anunció el fin de la producción de estos tool‑room copies hace ya dos décadas.

Dos Jaguar C‑Type recreation de 2016, emulando las barchettas ganadoras en Le Mans de 1951, alcanzaron 192.000 y 190.000 libras respectivamente. La pareja subraya el apetito por recreaciones de calidad que permiten disfrutar de la estética y las sensaciones de un coche de carreras sin la responsabilidad —y el coste— de un original de época, cuyo valor puede superar los diez millones de euros.

La originalidad documentada, cuando se acompaña de un vínculo con la élite de la competición, se ha convertido en el activo más seguro del coleccionismo contemporáneo.

Pero quizá el lote más singular fue el David Brown Automotive Speedback GT, un gran turismo de espíritu británico y mecánica moderna que apenas había recorrido 354 millas. Se adjudicó por 202.500 libras, una cifra notable para un coche que reinterpreta el clasicismo con producción limitada a 100 unidades. Y, cerrando el círculo de los récords, el David Brown Mini Remastered número 29 —un restomod del Mini clásico con motor revisado y equipamiento contemporáneo— estableció un nuevo techo mundial para estos peculiares restomod al venderse por 92.250 libras.

Completaban la sesión un Mercedes‑Benz 190 SL de 1961 con volante a la derecha, restaurado y en blanco sobre cuero azul marino, que rozó las 105.000 libras, y un Jaguar E‑Type Serie I Roadster de 1967 con motor 4,2 litros, meticulosamente restaurado y convertido a volante a la derecha desde su configuración original para el mercado estadounidense, que alcanzó las 119.250 libras.

Lo que la subasta desvela sobre el coleccionismo de clásicos de competición

Más allá de las cifras, la sesión de Silverstone refleja varias tendencias afianzadas en el mercado británico. La primera, la valoración del estado de conservación original frente a restauraciones invasivas: tanto el XJ220 como el 190 SL confirman que un mantenimiento documentado por especialistas genera un sobreprecio significativo en puja pública. La segunda, el tirón de las recreaciones oficiales (Jaguar XKSS y C-Type) que, al ser construidas por el fabricante original, gozan de una legitimidad que las distingue de las réplicas artesanales y empujan sus precios hacia cotas cercanas a los 200.000‑400.000 euros.

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Conviene recordar que el apellido Hamilton añade una capa de procedencia intangible pero valiosa: aunque los coches no han sido pilotados por Lewis, el vínculo familiar con el heptacampeón dota a la colección de un aura mediática que atrae a postores de todo el globo. De hecho, según el director general de Iconic Auctioneers, Rob Hubbard, parte del éxito radicó en una estrategia de comercialización meticulosa, con asesoramiento individualizado a cada lote y una segmentación precisa de los compradores potenciales.

El resultado —un 100% de los lotes vendidos, sin reservas insatisfechas— es también un espaldarazo al formato de las subastas presenciales en recintos emblemáticos como Silverstone, que combinan la liturgia del martillo con una audiencia conocedora del contexto histórico. Para un coleccionista, comprar un XJ220 que establece un récord nacional no es solo una adquisición: es una declaración de pertenencia a una clase de inversión cada vez más cosmopolita.

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