Tesla Cybercab: la NHTSA le exige declarar bajo juramento y hay 139 millones en juego

La orden especial de la NHTSA obliga a Tesla a defender bajo juramento cómo homologó el Cybercab, un coche sin volante ni pedales. El plazo cierra el 30 de septiembre y la sanción civil máxima ronda los 139 millones de dólares.

La NHTSA obliga a Tesla a justificar bajo juramento un coche sin volante ni pedales: el Tesla Cybercab.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras ha emitido una orden especial con plazos muy cortos y, de fondo, una sanción capaz de frenar de golpe los planes de robotaxi. Es la primera prueba reguladora seria para un robotaxi de Tesla en circulación.

El servicio ya estuvo rodando en Austin: el lanzamiento fue el 3 de septiembre de 2026, y el servicio limitado de pago empezó el día 4, pero el regulador quiere ahora explicaciones. El Cybercab no tiene volante, pedales, ni espejos; en realidad, ni siquiera tiene freno accionado con el pie.

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En EE.UU., los fabricantes firman su propia certificación de cumplimiento; la NHTSA la comprueba después con auditorías e investigaciones. Tesla decidió auto-certificar el Cybercab en lugar de solicitar una exención temporal, y esa decisión está en el centro del expediente. No es un vacío legal: es un sistema que permite arrancar rápido y comprobar después, pero el Cybercab no encaja en las premisas de hace décadas.

Qué pide la NHTSA y cuánto está en juego

El plazo para presentar las respuestas expira el 30 de septiembre. Las respuestas van bajo juramento, así que cualquier dato falso o incompleto puede acarrear problemas por falso testimonio o declaración falsa. La sanción civil, si se concluye que la certificación fue fraudulenta, ronda los 139 millones de dólares. En estos procedimientos, las respuestas no son un trámite de prensa.

Por qué el Cybercab choca con la normativa de frenos

robotaxi Tesla

El corazón técnico de la disputa es la FMVSS No. 135, la norma federal que exige frenos de servicio accionados con el pie. El Cybercab no tiene pedales, y ahí choca con la letra de la ley. Se ha hablado de actualizaciones para permitir un actuador en lugar del pedal, pero siguen pendientes.

La jugada de Tesla ya no es una demo: es una interpretación legal de la normativa de frenos que tendrá que resistir ante el regulador.

Cualquier coche de calle tiene freno de pedal; el Cybercab no. Para cumplir, Tesla tendría que convencer al regulador de que su sistema de frenado por actuador —un componente electromecánico que aprieta los discos— encaja en una norma pensada para un pie humano.

También hay piezas temporales que no casan. Las guías de emergencia hablaban de volantes atornillados para algunas unidades, y la NHTSA también quiere examinar eso. Luego está el precedente de Zoox, que intentó encajar en las reglas y al final consiguió una exención limitada para operar en condiciones definidas.

Tesla no ha revelado una exención parecida para el Cybercab. Su apuesta es que la interpretación actual de la norma basta, sin pedir permiso. La respuesta de Tesla probablemente detallará su interpretación de la norma de frenos, y de ese texto dependerá la siguiente ronda.

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La auto-certificación y el precedente de Zoox

La doctrina está clara: la ley federal prohíbe certificar si el firmante sabe que la documentación es falsa o engañosa. Aquí, la cuestión no es si el Cybercab puede moverse con seguridad, sino si Tesla podía firmar ese papel sin pedir una exención.

Si el regulador concluye que no, el coste en efectivo es solo una parte. Tesla pierde tiempo en la carrera del robotaxi, y casos como el de Zoox demuestran que la vía de la exención existe.

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Lo que está en juego en este expediente es la definición misma de homologación por auto-certificación en la era del coche sin pedales. Por ahora, el Cybercab es una demo convertida en prueba de estrés legal.

Dicho de otro modo: el Cybercab no se juega solo una multa, sino la validez del modelo de auto-certificación que Tesla quiere escalar al resto de su flota.

Información útil para el conductor

  • Organismo: NHTSA, el regulador federal de seguridad vial de Estados Unidos.
  • Plazo: Tesla debe responder antes del 30 de septiembre de 2026.
  • Riesgo máximo: sanción civil de unos 139 millones de dólares, sin contar posibles consecuencias por declaraciones falsas.
  • Clave técnica: la norma FMVSS No. 135 exige freno accionado con el pie; el Cybercab no tiene pedales.
  • Consejo de Motor16.com: si el Cybercab llega a Europa en pruebas, aplicará la regulación europea y de la DGT; no des por sentada su legalidad solo por lo que ocurra en EE.UU.