El separador de aceite es un “mal necesario” porque los motores térmicos no son una máquina perfecta. Durante el funcionamiento del motor, los gases de combustión se filtran por los segmentos de los pistones (blow-by). Estos gases calientan y agitan el aceite del cárter, creando una “neblina de aceite” compuesta por gotitas microscópicas en suspensión.
Si esta neblina entra directamente en la admisión, se quema, genera carbonilla en válvulas, colector de admisión e inyectores (especialmente en motores de inyección directa), y contamina el aceite. El separador evita o minimiza este fenómeno devolviendo el aceite al cárter y dejando pasar solo los gases hacia la admisión.
Cómo funciona el separador de aceite
Existen diferentes diseños (ciclónicos, de laberinto, de filtros, centrífugos), pero muchos motores modernos usan separadores con membranas, como en el caso del motor Puretech de Peugeot, y estas membranas suelen ser el talón de Aquiles del sistema.
Las membranas (o diafragmas) son piezas de goma o elastómero flexible resistentes al aceite y al calor. Actúan como una válvula reguladora de presión. Se deforman según la diferencia de presión entre el cárter y el colector de admisión. Cuando hay vacío en la admisión (motor en carga baja o deceleración), la membrana se abre y permite que los gases salgan del cárter. Asimismo, las membranas evitan el flujo inverso (que los gases de admisión entren al cárter).
Adicionalmente, en algunos diseños, las membranas del separador de aceite ayudan a crear turbulencia o cambios de dirección que favorecen la condensación del aceite. En separadores más avanzados (como los de VAG 1.8/2.0 TSI, o motores Mercedes OM651), el separador de aceite integra laberintos o ciclones para separación inicial por inercia, membranas que regulan el flujo y filtros o mallas adicionales.

Así, en los sistemas ciclónicos los gases giran y las gotas de aceite chocan contra paredes y caen. Por su parte, las membranas o diafragmas regulan el flujo y ayudan en la condensación, mientras que en los separadores más avanzados se integran filtros que provocan que las gotitas pequeñas se juntan en gotas mayores y caigan.
Fallos habituales de las membranas en el separador de aceite
Como todo componente mecánico basado en la elasticidad, con el tiempo las membranas acaban deteriorándose, se endurecen, se agrietan o se perforan, proceso inevitable que puede acelerarse con el calor y las reacciones químicas con los compuestos del aceite.
Si las membranas del separador de aceite se rompen, el motor aspira aire sin filtrar, pierde rendimiento, aumenta el consumo, quema aceite, genera humos, ralentí inestable, problemas en los filtros de partículas y el catalizador, consumo excesivo de aceite…
Si las membranas se obstruyen, aumenta la presión en el cárter, lo que puede provocar posibles fugas de aceite por juntas, manchas en el suelo, fallos de lubricación y nuevamente un consumo excesivo de aceite.
Por eso, en muchos motores es común reemplazar solo la membrana del separador/PCV cada 80.000-150.000 km, en lugar de toda la pieza, que es más cara. Si se diagnostica a tiempo o si se hace coincidir con un servicio de mantenimiento, no tiene por qué ser una intervención muy costosa, ya que basta con retirar la tapa de balancines, reemplazar la membrana, la junta y reponer el aceite y el filtro.
La membrana y el separador de aceite de los motores Puretech de Peugeot
En los motores PureTech de Peugeot (código interno EB), el separador de aceite y la membrana PCV forman parte del sistema de ventilación del cárter. Este componente es especialmente relevante porque estos motores son conocidos por ciertos problemas relacionados con el consumo de aceite, en los que la PCV juega un rol importante.

El separador de aceite suele estar integrado en la tapa de válvulas o tapa de balancines. El separador incluye laberintos internos para separar la neblina de aceite por inercia y cambios de dirección, así como la membrana, que es el elemento regulador clave. Además, en algunas versiones cuenta con dos circuitos: uno para baja carga y otro para alta carga/turbo.
En caso de problemas, la solución aportada por Peugeot suele pasar por cambiar el separador al completo, lo que pasa por reemplazar la tapa de balancines al completo. No obstante, el mercado ofrece kits de membrana compatibles, por lo que los mecánicos “tradicionales” pueden reemplazar solamente la membrana, reduciendo notablemente el coste de la operación y el impacto para el medio ambiente, en una intervención que, como comentábamos, es relativamente sencilla y puede ser practicada por cualquier mecánico medianamente habilidoso sin una formación específica.
En el caso concreto de los motores PureTech, para compensar a los clientes afectados Peugeot creó una plataforma oficial de reclamaciones para clientes que pagaron reparaciones entre 2022-2024 en servicios oficiales. Adjuntando la documentación requerida (los comprobantes del mantenimiento programado, incluso en talleres externos a la red oficial, y las facturas de la reparación practicadas en talleres autorizados), Peugeot se compromete a abonar el coste de las reparaciones.
Asimismo, desde 2024 se aplica una cobertura oficial de hasta 10 años o 180.000 km para problemas de consumo excesivo de aceite y/o degradación prematura de la correa, que incluye piezas y mano de obra y requiere, eso sí, haber pasado al menos la última revisión en un servicio oficial.
Consejos para minimizar la degradación de la membrana del separador de aceite
No obstante, como siempre es mejor prevenir que curar, vamos a recopilar algunas indicaciones que pueden ser de ayuda para que el separador de aceite y la membrana del motor Puretech y, por extensión, de otros motores, minimice su degradación.
Usa siempre aceite de especificación adecuada (normalmente 0W-30 o 5W-30, según el manual) y reemplázalo en intervalos cortos (10.000-15.000 km) para alargar la vida de la membrana y de la correa húmeda. Gastarás más en mantenimiento pero puedes ahorrar en reparaciones; considéralo una inversión a largo plazo.
Revisa periódicamente el nivel de aceite y, en caso de consumos superiores a los 0,5 litros cada 1.000 km, pide a un mecánico de confianza o al servicio oficial que revise el estado de la membrana y que limpie los conductos y laberintos del separador de aceite.
Si el problema se manifiesta, pregunta en el taller si hay campañas de reemplazo gratuito/bonificado de ese componente y ponte en contacto con el servicio de atención al cliente para solicitar una atención comercial. En el caso de optar por la reparación en un taller privado, elige uno especializado en reparar sistemas de lubricación o con experiencia en este tipo de reparaciones.

