El seguro de incendio del coche es una de las coberturas más malinterpretadas del automóvil. Solo las pólizas a todo riesgo y las de terceros ampliado suelen incluir el fuego del propio vehículo, y en ambos casos entran dos figuras clave: el peritaje y la franquicia.
Las altas temperaturas, el aumento de los desplazamientos y los descuidos en la puesta a punto del vehículo elevan la exposición a un siniestro por fuego. Las fugas de fluidos, los fallos eléctricos o el sobrecalentamiento del motor pueden desencadenar una emergencia en pocos minutos, según advierte Northgate Renting Flexible, compañía especializada en gestión de flotas y movilidad.
Qué cubre el seguro de incendio del coche
En la práctica, un seguro a terceros básico solo responde de los daños que causas a otras personas o vehículos. El fuego que daña tu propio coche queda fuera salvo que la póliza incluya daños propios por incendio, una cobertura propia del todo riesgo y, con límites variables, del terceros ampliado.
No todas las pólizas de terceros ampliado incluyen el mismo alcance. Algunas limitan la cobertura de incendio a determinadas causas, por lo que conviene pedir que el condicionado detalle si entran los daños por fallo eléctrico o por sobrecalentamiento del motor.
Cómo prevenir un incendio en el coche y qué hacer si aparece humo
La primera barrera es el mantenimiento periódico en el taller. Hay que comprobar fugas de aceite, combustible o líquido refrigerante y revisar cables, conexiones eléctricas y conductos de goma. Tampoco conviene mantener mecheros, aerosoles o dispositivos con batería expuestos al sol; el calor del habitáculo puede convertirlos en un riesgo.
Al estacionar, es preferible evitar hierba alta o vegetación seca: el calor del sistema de escape puede prender el suelo. También conviene prestar atención a olores a quemado o combustible, humo, pérdida de líquidos o un aumento anómalo de la temperatura; cualquiera de estas señales justifica detenerse en una zona segura y pedir asistencia.
La prevención reduce la probabilidad, pero no sustituye una póliza que especifique por escrito qué incendios cubre y con qué franquicia.
Si el humo o el fuego aparece durante la marcha, lo primero es apartar el coche de la calzada, apagar el contacto y evacuar a los ocupantes. Después se debe llamar al 112 e indicar la ubicación exacta. Los expertos de Northgate subrayan una regla básica: no abrir el capó si hay llamas visibles, porque la entrada de oxígeno avivará el fuego.
Cómo reclamar el peritaje tras un siniestro por fuego
Cuando el incendio ya se ha producido, el primer paso es comunicar el siniestro a la aseguradora y documentar los daños con fotografías. El parte de bomberos o la constancia de la intervención de emergencias es una prueba relevante para acreditar el origen del fuego.
Después, la compañía envía un perito para analizar la causa y valorar la reparación o la indemnización. El conductor tiene derecho a revisar ese informe y, si no está de acuerdo, puede presentar un peritaje contradictorio. Antes de aceptar una oferta conviene comprobar que se descuenta correctamente la franquicia y que la causa del fuego no queda excluida por falta de mantenimiento. Comparar el informe del perito con un taller de confianza ayuda a no dejar dinero sobre la mesa.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: la cobertura de incendio del propio vehículo incluida en el todo riesgo y, con distintos límites, en el terceros ampliado. El peritaje determina el origen y la indemnización, y la franquicia se descuenta del importe final.
- A quién va dirigido: a conductores que quieren proteger su coche ante un riesgo poco frecuente pero costoso, especialmente si el vehículo es nuevo o tiene un valor elevado.
- Cuánto cuesta: no hay una prima única: depende del valor del vehículo, la modalidad contratada y el historial del conductor. Antes de firmar conviene comparar el recargo de la cobertura de incendio y el importe de la franquicia.

