La esperada vuelta del Gran Circo a la capital de España se cierra con un balance más que positivo. Madring, convertido ya en un nombre reconocible ha tomado el testigo del Circuito del Jarama 45 años después. La cita ha dejado un balance con varias caras: un trazado que ha conquistado a buena parte de los pilotos de la parrilla, un impacto económico que la organización cifra en cientos de millones de euros, un dispositivo de movilidad puesto a prueba por la gran afluencia de público y una proyección internacional que sitúa a Madrid como referencia junto a otras sedes urbanas del calendario.
Como gran protagonista de estos tres días de pruebas, Madring ha tomado protagonismo con una fórmula similar a la empleada en el Autódromo Internacional de Miami, utilizando instalaciones de la ciudad para acercar el automovilismo a los aficionados, que han podido llegar al trazado en un enorme porcentaje, en transporte público. El circuito, con poco menos de 5 kilómetros y medio y 22 curvas de perfiles variados ha sido un reto para los pilotos. Entre sus elementos más singulares, sin duda, La Monumental, la curva peraltada de mayor radio del calendario, así como varios tramos donde los monoplazas alcanzan los 340 km/h.
Madring recibe más de 300.000 espectadores durante el fin de semana

Un trazado que ha sido ponderado por los pilotos por su nivel técnico; y también por las complicaciones para adelantar en un trazado urbano que ha acogido a más de 120.000 aficionados diarios. De esa cifra se calcula que unos 80.000 procedían de fuera de la Comunidad de Madrid, incluidos aproximadamente 45.000 visitantes internacionales. Una cifra que habla de la relevancia internacional que puede empezar a tomar la ciudad de Madrid en el mundo de la Fórmula 1.
Un informe de PwC cifra el impacto económico en 467 millones de euros y en 8.850 los empleos asociados al evento, con efecto sobre hoteles, restauración, comercio y transporte. Estas cifras confirman que se trata de un buen negocio para la economía de la región.

También ha sido un reto la prueba en términos de movilidad. Un reto que tanto la Comunidad de Madrid como el Ayuntamiento se han tomado muy en serio desplegando un dispositivo especial de transporte público para los tres días de competición. En estos días el Metro de Madrid ha reforzado la frecuencia de las líneas afectadas hasta un 250% en los momentos de mayor demanda; Renfe amplió el servicio de Cercanías hacia Valdebebas, con intervalos de entre cinco y siete minutos en las franjas de mayor afluencia y se habilitaron lanzaderas gratuitas de la EMT desde puntos estratégicos. Para quienes optaron por el vehículo privado, la organización reservó el aparcamiento oficial en el Estadio Metropolitano. Se trataba de demostrar que se podía celebrar un evento de estas dimensiones con un peso importante del transporte público y se ha conseguido.

Y por supuesto, el éxito de Madring también tiene que ver con lo que pase en la pista. Y los protagonistas de la pista han sido bastante vehementes valorando el trazado y la organización de este Gran Premio. Carlos Sainz, piloto de Williams y embajador de Madring, ya había calificado el trazado de «espectacular» y afirmado que Madrid puede convertirse en «la mejor carrera de Europa«, comparando su exigencia con la de Jeddah, Bakú y Macao. Fernando Alonso, que destacó el carácter «especial» de correr en España en dos ocasiones esta temporada ha descrito el circuito como «muy técnico, con muchos tramos cerca de los bordillos».
Buena acogida de los pilotos

Seguramente las opiniones de los españoles puedan ser más benevolentes. Pero otros pilotos no han ido a la zaga. Oscar Piastri lo definió como «más difícil que algunos circuitos» pero «bastante divertido», mientras que George Russell valoró la dificultas del trazado diciendo que se trata de «un circuito de riesgo muy alto». Max Verstappen, más crítico con la exigencia del trazado, felicitó no obstante a la organización tras la prueba.
Por cierto, todo ese riesgo que parecía se iba a concretar en muchos accidentes, safety cars y banderas rojas se ha limitado durante toda la prueba a un único safety car virtual.

Para los amantes de las estadísticas, decir que la historia de Madring ya tiene en su palmarés a Kimi Antonelli como primer vencedor, por delante de Max Verstappen y Lando Norris. No pasarán a la historia las actuaciones de los dos españoles, con Fernando Alonso decimoséptimo y Carlos Sainz que no pudo terminar.
Pero la historia de Madring no ha hecho más que empezar. La celebración de la prueba sitúa a Madrid en el grupo de ciudades que combinan Fórmula 1 y oferta turística urbana, en una línea similar a la seguida por Miami, Las Vegas y Abu Dabi dentro del calendario actual del campeonato. Ese era el objetivo de Liberty Media, la empresa propietaria de la F-1 y todo indica que Madring les ha dado lo que buscaban.
La Fórmula 1 ha vuelto a Madrid por la puerta grande.
Imágenes GP de España de F-1 2026
Fotos: Madring




















