Kalle Rovanperä ha convertido Jyväskylä, cuna del Rally de Finlandia, en un escenario de drifting con su proyecto Dream Run. El piloto finlandés ha llenado de humo algunas de las calles y carreteras que mejor conoce y que cada verano acogen al Mundial de Rallyes.
Jyväskylä no es una ciudad cualquiera para el motor. La sede universitaria se transforma cada año en el centro neurálgico del WRC, con tramos que atraviesan bosques, lagos y crestas de tierra. Ahora, durante unos días, el sonido de los motores no llegó de un tramo cronometrado, sino de un rodaje de autor.
Un proyecto personal con acento finlandés
El punto de partida fue un coche alejado del GR Yaris con el que Rovanperä compite en el Mundial. El elegido fue un Toyota GR Supra de 1.000 CV, una máquina pensada para mantener grandes derrapes y dibujar arcos de humo con precisión.
El piloto ha contado que llevaba tiempo queriendo crear un proyecto de vídeo más extenso y realmente suyo. De joven seguía los montajes del neozelandés Mad Mike, y esa estética de control sobre el asfalto le sirvió de inspiración para lo que finalmente ha presentado como Dream Run.
—Llevo mucho tiempo queriendo crear un proyecto de vídeo más extenso que sea realmente mío —explicó Rovanperä—. La rampa de Tourula y la carretera de Laukaa siempre han sido lugares con los que he soñado para derrapar.
El drifting deja de ser una rareza japonesa o estadounidense cuando Jyväskylä se convierte en plató: allí el humo también es identidad local.
El formato recuerda a la explosión de las Gymkhana que popularizó Ken Block, con montajes urbanos cada vez más ambiciosos y pilotos de disciplinas distintas compartiendo encuadre. Lo que aquí cambia es el anclaje local: no se buscó una ciudad genérica, sino los paisajes concretos que han marcado la carrera del finlandés.
La producción coincidió con su parón competitivo por problemas de salud. Lejos de quedarse solo en la recuperación, Rovanperä aprovechó para cerrar localizaciones, coordinar el equipo y rodar en los rincones que siempre había imaginado.
El reparto ayudó a elevar el proyecto. Junto a él aparecieron Juha Kankkunen, Harri Rovanperä, Roope Korhonen y Takamoto Katsuta, además del especialista japonés de drifting Hiroya Minowa.
- Un Toyota GR Supra de 1.000 CV como protagonista, lejos del GR Yaris del Mundial.
- Localizaciones reales en Jyväskylä y Laukaa, cerradas para la ocasión.
- Un reparto internacional con campeones del WRC y especialistas japoneses del drifting.
No se trata de una oportunidad habitual. Circular y derrapar por esos viales exige permisos, cortes y una coordinación que rara vez está al alcance de un piloto, por mucho palmarés que tenga.
Los emplazamientos con los que soñaba el piloto
En la elección de escenarios no hubo improvisación. Rovanperä mencionó la rampa de Tourula y la carretera de Laukaa como dos de los puntos con los que llevaba tiempo soñando para derrapar.
El lugar que más le marcó fue Järvilinnantie, en Laukaa. La carretera combina curvas, cambios de rasante y un entorno forestal que permitió al Supra rodar a fondo y mostrar la agresividad de sus 1.000 CV.
En las imágenes, el Supra aparece rodeado de vegetación y agua; los cambios de luz subrayan la doble identidad de Finlandia como laboratorio de rally y destino de naturaleza.
La ciudad de Jyväskylä facilitó los cierres y la logística. Ese apoyo, poco habitual en según qué entornos urbanos, permitió que las tomas se ejecutaran con seguridad y sin interrupciones.
Del drifting al futuro en circuitos: lectura española
El homenaje dice mucho del lugar que ocupa el drifting en Finlandia. Allí la tradición del rally ha moldeado la sensibilidad del aficionado, y la acrobacia no se percibe como una moda importada, sino como una extensión natural de la conducción sobre nieve, hielo y tierra.
Para el público español, el proyecto tiene una doble lectura. Confirma que los pilotos de primer nivel necesitan salir del formato competitivo para conectar con su territorio y su historia. Y pone en valor un tipo de rodaje urbano que en España rara vez se ve por la dificultad de cerrar viales y coordinar permisos.
El guiño de Toyota tampoco pasa desapercibido. La marca japonesa utiliza el tirón de su piloto para dar visibilidad a un modelo como el Supra, que en España se asocia más a la personalización y al drifting importado que a la competición oficial.
Mientras tanto, Rovanperä mira a largo plazo más allá del WRC. La opción de competir en GT3, con las 24 Horas de Nürburgring como posible escaparate, encaja con el desarrollo del nuevo Toyota GR GT3. Por ahora, el regreso al Mundial de Rallyes no es su prioridad inmediata.
Ese salto aún no tiene calendario cerrado, pero encaja con el movimiento de Toyota en la categoría y con las ganas del finlandés de probar nuevos formatos.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 1.000 CV de potencia en el Toyota GR Supra con el que Kalle Rovanperä firma su homenaje al drifting en Jyväskylä.
- Consejo práctico: Si viajas a Finlandia por la zona de Jyväskylä, la carretera de Laukaa y los paisajes de los lagos ofrecen una ruta escénica para entender por qué el rally es cultura local.
- Así te afecta: Muestra cómo la cultura del motor puede devolver el foco a un territorio y refuerza el interés por un formato que en España se sigue sobre todo en vídeo.

