Cómo ahorrar en el seguro de un coche eléctrico de ocasión tras el subidón del combustible

El interés por los eléctricos de segunda mano se disparó un 106,7% tras los máximos de la gasolina en marzo. Asegurar estos vehículos puede ser más caro que un térmico, pero con las coberturas adecuadas y el buen uso del bonus malus se pueden ahorrar hasta 200 euros al año.

La gasolina marcó en marzo su máximo histórico en España al alcanzar los 1,629 euros por litro, según los datos de coches.net y la patronal GANVAM. La respuesta no se hizo esperar: en abril, el interés por el coche eléctrico de ocasión se disparó un 106,7%. Este giro masivo hacia la movilidad sin emisiones de segunda mano abre una pregunta práctica: ¿cómo ahorrar en el seguro de un vehículo que aún cuesta de media 31.661 euros y que arrastra las dudas propias de una tecnología relativamente joven?

Las coberturas que no pueden faltar en un eléctrico de segunda mano

Un coche eléctrico no es un térmico y su seguro debe adaptarse. La batería de tracción es el elemento más caro del vehículo y su reparación puede superar los 10.000 euros. Por eso, al contratar una póliza para un eléctrico de ocasión conviene verificar si la cobertura de daños propios incluye expresamente la batería y el sistema de carga, algo que no siempre aparece en las pólizas estándar. Además, la asistencia en carretera gana importancia: una grúa que remolca el coche hasta un punto de carga específico evita el coste de un traslado de larga distancia. La mayoría de las aseguradoras ya ofrecen paquetes adaptados, pero la letra pequeña difiere.

Ahorrar hasta 200 euros al año con un seguro bien ajustado

La prima de un eléctrico de ocasión suele ser algo más elevada que la de un térmico equivalente, en parte por el mayor valor de los repuestos. Sin embargo, el bonus malus —el sistema que premia con descuentos a los conductores que no dan partes y penaliza a quienes los acumulan— puede marcar la diferencia. Si el comprador ya tiene una dilatada trayectoria sin siniestros, la prima se reduce de forma notable. Igualmente, elegir una franquicia (la cantidad que asume el asegurado en cada parte) de entre 300 y 600 euros abarata la prima anual entre un 15% y un 25% respecto a un todo riesgo sin franquicia, según datos sectoriales. Para quienes recorren pocos kilómetros, las pólizas PAYD (pago por uso) permiten pagar solo por los kilómetros reales, con ahorros que pueden superar los 200 euros al año.

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Un eléctrico usado es más barato que uno nuevo, pero una avería en la batería puede costar más que el coche; revisar la letra pequeña del seguro evita disgustos de miles de euros.

Otro punto de ahorro es la comparación entre las modalidades de seguro. Un seguro a terceros ampliado —que incluye lunas y robo— puede ser suficiente si el coche ya tiene varios años y su valor venal es bajo, mientras que un todo riesgo con franquicia resulta más interesante para unidades seminuevas de alto precio. La clave está en ajustar la cobertura al valor real del vehículo y al uso diario.

Además, los conductores noveles con coche eléctrico de ocasión pueden ver reducida su prima si acreditan haber realizado cursos de conducción eficiente, una práctica que algunas aseguradoras ya bonifican.

Lo que el comprador debe vigilar antes de firmar la póliza

El mercado de los eléctricos de segunda mano ha dado un salto: casi la mitad de las unidades disponibles tienen entre uno y tres años, y los modelos más vendidos son el Tesla Model 3, el Tesla Model Y y el Renault Zoe. Este perfil de vehículo —joven, tecnológico y con batería todavía en buena forma— atrae tanto a compradores particulares como a flotas. Sin embargo, antes de elegir una póliza conviene leer con lupa las exclusiones. Algunas pólizas limitan la indemnización por daños en la batería si esta ha sufrido una descarga completa repetida o si se ha utilizado un cargador no homologado. La DGSFP supervisa estas cláusulas, pero no está de más preguntar al asesor si la cobertura de la batería es a valor de reposición o a valor de uso, porque la diferencia puede ser de miles de euros.

Otro aspecto a vigilar es la evolución de las primas: el sector asegurador ajusta sus tarifas en función de la siniestralidad de cada modelo. El Tesla Model 3, por ejemplo, tiene un coste medio de reparación superior al de un utilitario convencional, lo que puede encarecer la prima entre un 5% y un 10%. Por tanto, comparar precios entre dos o tres aseguradoras sigue siendo la medida más eficaz, y los comparadores en línea ayudan a obtener una horquilla orientativa en pocos minutos.

📌 El seguro al detalle

  • Qué ofrece este seguro: coberturas específicas para eléctricos de ocasión —daños propios con batería, asistencia en carretera adaptada, franquicia ajustable— y la posibilidad de ahorrar mediante bonus malus, pago por uso o modalidades a terceros ampliado.
  • A quién va dirigido: conductores jóvenes y adultos jóvenes que dan el salto a un eléctrico de segunda mano (Tesla Model 3, Model Y, Renault Zoe y modelos afines) y que buscan proteger la inversión sin disparar la prima anual.
  • Cuánto cuesta: la prima media de un todo riesgo con franquicia para un eléctrico de ocasión ronda los 450-550 euros anuales, mientras que un pago por uso puede quedar por debajo de los 350 euros al año en perfiles de bajo kilometraje. El ahorro estimado respecto a un térmico equivalente oscila entre un 10% y un 15% al combinar descuentos de bonus, según datos sectoriales.