El Geely Starray EM-i llega a España con credenciales que merecen atención. Se trata de un SUV de 4,74 metros de longitud concebido desde cero como híbrido enchufable (PHEV) sobre la plataforma GEA (Global new Energy Architecture) de Geely Auto, con sede en Hangzhou (China).
El sistema de propulsión combina un motor de gasolina de cuatro cilindros y 1,5 litros que rinde 73 kW (100 CV) y 125 Nm con un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes de 160 kW (218 CV) y 262 Nm. La potencia combinada del sistema asciende a 192 kW (262 CV). Con la batería de 18,4 kWh, el 0-100 km/h se resuelve en 8,0 segundos; con la de 29,8 kWh, que añade peso extra al conjunto, en 8,2 segundos. La velocidad máxima se limita a 170 km/h en ambos casos.
La autonomía eléctrica en ciclo combinado WLTP es de 83 km con la batería menor y de 136 km con la mayor, llegando hasta 184 km en ciclo urbano. La autonomía total combinada alcanza los 1.002 km, y los 1.055 km, respectivamente. El consumo ponderado parte de 1,4 l/100 km en la versión de mayor batería, si bien sabemos que este dato, en los híbridos enchufables, no es demasiado útil, ya que los primeros kilómetros se hacen sin gastar combustible, por lo que dependiendo de la longitud del recorrido, el consumo puede ser de cero litros, uno, dos, tres, cuatro…
Al volante del Geely Starray EM-i: Confort ante todo
Las sensaciones al volante del Geely Starray EM-i dejan claro desde los primeros kilómetros cuál ha sido la prioridad de sus diseñadores e ingenieros: el confort. La dirección, con tres modos de funcionamiento, está siempre muy asistida y resulta poco informativa, algo que casa perfectamente con la vocación del vehículo.

Las suspensiones trabajan bien en general y absorben con soltura las irregularidades habituales de la calzada. Si hay baches pronunciados, sin embargo, los muelles devuelven con intensidad la energía que acumulan al comprimirse, y los amortiguadores, tarados para actuar con suavidad, no siempre contienen esa energía con la contundencia deseable. No es nada que comprometa el comportamiento, que es bueno en líneas generales, pero sí define el carácter “comodón” del Geely Starray, que no invita a circular deprisa aunque sea capaz de hacerlo.
En cuanto al rendimiento del sistema motriz, es más que suficiente. Hay potencia de sobra para adelantar con decisión incluso cuando la batería aparenta estar agotada. Se echan en falta, eso sí, unas levas tras el volante para regular la intensidad de la frenada regenerativa, que sí se puede gestionar desde un menú de la pantalla central, algo que no resulta funcional durante la conducción; además, las diferencias entre modos son casi inexistentes.
El aislamiento acústico es notable. Los kilómetros pasan sin fatiga, y la sensación de calidad percibida en el habitáculo —materiales, tacto de superficies y acabados— está muy por encima de lo que sería esperable en el rango de precio en el que se mueve el Geely Starray.
Tecnología, espacio y oferta comercial del Geely Starray EM-i
El interior del Geely Starray EM-i está presidido por una pantalla central de 15,4 pulgadas (39,1 cm) con resolución 2.5K y un brillo perfecto en el soleado ambiente que disfrutamos durante nuestra toma de contacto, por los alrededores de Oropesa del Mar (Castellón). La interfaz es de gran calidad y responde con fluidez. La consola central incluye soporte para dos teléfonos móviles, carga inalámbrica en las versiones superiores y un hueco bajo aquella donde se encuentran, además, las conexiones USB.

Los asientos —con función de masaje en el acabado MAX+— parecen muy mullidos de entrada, pero tras dos horas de rodaje no se acusa fatiga, lo que indica un buen diseño ergonómico. El equipo de sonido Flyme Sound de 16 altavoces y 1.000 W de la versión probada —la más alta de la gama— es uno de los puntos más destacados del conjunto y un gran argumento de ventas para audiófilos o para quienes simplemente disfruten escuchando a bordo su música favorita, ya que no encontrarán nada remotamente parecido en el mercado por el precio de este Geely Starray.
Curiosamente, Geely no ha recurrido a marcas reconocidas para crear el equipo de audio premium de su vehículo, sino que ha desarrollado su propio sistema (hardware y software) y ha creado su propia marca (Flyme Sound), con un resultado que podríamos situar en la zona media de los equipos de audio de gama alta. No es tan brillante como los Mark Levinson o los Bang & Olufsen de los Lexus y Audi de gama más alta, respectivamente, pero sí puede estar al nivel de los JBL de Toyota o ser incluso preferible a algunos sistemas firmados por otras marcas de renombre.
A todo esto, el habitáculo ofrece abundante espacio para las piernas en las plazas traseras, una luminosidad destacable gracias a su amplia superficie acristalada y un maletero de 528 litros ampliable a 2.065 litros, que le sitúa en buena posición frente a sus competidores.
La gama se estructura en tres acabados: PRO (con batería de 18,4 kWh), PRO+ y MAX+ (ambos con la batería de 29,8 kWh). El primero, dirigido especialmente a flotas y empresas, ofrece ya un buen equipamiento y un precio de partida muy atractivo, mientras que los otros dos están más orientados al público particular.

Los precios de tarifa son de 33.490, 35.990 y 37.990 euros, respectivamente. Con las campañas promocionales y el Plan Auto+, el precio de lanzamiento del Starray EM-i PRO se reduce a 26.215 euros (impuestos incluidos). Además, las 1.000 primeras unidades cuentan con financiación al 0 % gracias a un acuerdo con Cetelem, lo que convierte la oferta en especialmente atractiva para quienes buscan combinar viajes de largo recorrido con el uso diario sin necesidad de recargar con frecuencia, todo ello con la codiciada etiqueta Cero.
En conclusión, el Geely Starray EM-i es un SUV familiar que hace extraordinariamente bien su trabajo principal: ofrecer autonomía, confort y espacio a un precio accesible. Y para quienes desconfíen de “una nueva marca china” en el mercado, baste recordar que Geely es hoy la matriz de Volvo, Lotus, Smart, Polestar y Link & Co, entre muchas otras y sin olvidar la joint-venture Horse, así que parece que de esto de hacer coches algo saben.
Las claves del Geely Starray EM-i
- SUV PHEV del segmento C con 262 CV de potencia combinada y hasta 1.055 km de autonomía total WLTP.
- Batería de hasta 29,8 kWh.
- Etiqueta medioambiental Cero.
- Autonomía eléctrica de hasta 136 km en ciclo combinado WLTP (184 km en ciclo urbano).
- Precio de lanzamiento desde 26.215 euros; las 1.000 primeras unidades, con financiación al 0 % vía Cetelem.
- Maletero de 528 litros ampliables a 2.065 litros; destacada habitabilidad trasera con suelo plano.
- Cinco estrellas EuroNCAP y sistemas ADAS completos de serie desde el acabado de entrada.
- Vehículo orientado al confort y la habitabilidad.





























