El fichaje de Bulega por VR46 para 2027 le da a Ducati el único estandarte italiano que necesitaba en MotoGP.
Pertamina Enduro VR46 Racing Team confirmó este 9 de septiembre la incorporación de Nicolò Bulega para la próxima temporada. Compartirá garaje con Fermín Aldeguer y ocupará la plaza que deja Franco Morbidelli, que hará el camino inverso hacia el WorldSBK de Ducati.
El acuerdo, por una temporada, deja una lectura inmediata: Bulega correrá bajo contrato de Ducati con moto y material de fábrica, igual que Marc Márquez, Pedro Acosta y el propio Aldeguer. Por primera vez, el equipo de Valentino Rossi tendrá dos motos full factory en la parrilla.
‘No quiero fijarme objetivos concretos; quiero intentar hacerlo bien, ir carrera a carrera y realizar el mejor trabajo posible’, explicó Bulega. La frase es prudente. El dato de WorldSBK no lo es: 26 victorias de 27 posibles este curso.
Con 26 años, el italiano cierra un círculo que parecía roto en 2021. Debutó en Moto3 con 16 años bajo la estructura de VR46, se perdió en Moto2, y tuvo que recomenzar desde el WorldSSP en 2022.
En WorldSSP se proclamó campeón en 2023 con 16 victorias antes de dar el salto al WorldSBK. Aquel descenso voluntario fue la mejor decisión de su carrera: recuperó la confianza y se convirtió en un piloto con autoridad.
Bulega no vuelve a MotoGP para tapar huecos: llega con moto de fábrica y la vitola de líder absoluto de WorldSBK.
El regreso no es un capricho de marketing. Bulega probó la Ducati de MotoGP el año pasado como sustituto de Márquez en Portimao y Valencia, y participó en el test de pretemporada 2026. Esa experiencia, junto con su adaptación a los Pirelli, puede cotizar alto en el nuevo reglamento técnico.
El movimiento deja a Morbidelli fuera de la clase reina tras trece temporadas en el Mundial, nueve de ellas en MotoGP. Fue subcampeón en 2020 a 13 puntos del título y ahora buscará victorias en el equipo oficial Ducati de WorldSBK junto a Iker Lecuona.
Nada de sorpresas, en realidad.
Por qué Bulega encaja en el nuevo reglamento de 2027
La normativa que entrará en vigor en 2027 reduce la potencia aerodinámica y desplaza parte del rendimiento hacia el pilotaje y la gestión de neumáticos. Haber competido con motos de menor peso y con compuestos Pirelli le da a Bulega una referencia distinta a la de quienes llegan desde Moto2. De hecho, el propio equipo confía en que esa adaptación sea una ventaja competitiva.
La propia decisión de Ducati de mantener a Bulega bajo contrato oficial, en lugar de cederlo a un equipo satélite externo, refuerza la tesis de que ven en él a un activo estratégico para 2027. No es un fichaje de relleno. Es una pieza con lógica industrial dentro del organigrama de Borgo Panigale.
Una apuesta con lógica.
El espejo de Morbidelli y la lógica del intercambio
La salida de Morbidelli no es anecdótica. El que fuera subcampeón del mundo en 2020 con una Yamaha satélite perdió gas en las últimas campañas, y Ducati le ofrece ahora una salida digna en el WorldSBK oficial, donde tendría opciones reales de pelear por el título.
Para VR46, la operación tiene doble recompensa. El equipo gana dos Ducati de fábrica, algo que hasta ahora no había conseguido, y se asegura un piloto italiano con proyección para una parrilla en la que las motos italianas vuelven a jugar un papel central.
Bulega será, además, el único piloto italiano que competirá en 2027 con una Ducati en MotoGP. El resto de la alineación del fabricante, incluida la pareja Gresini con Joan Mir y Dani Holgado, es española. Ese dato revela hasta qué punto Ducati quería retener un referente local en la parrilla.

Análisis de Impacto
- Mercado de pilotos: VR46 cierra su alineación 2027 con un italiano de academia y un español joven. Ducati mantiene el control de ambos contratos y despeja la transición de Morbidelli a WorldSBK sin dejarlo fuera de la órbita oficial.
- Rendimiento deportivo: el salto de Bulega es directo desde el liderazgo de WorldSBK, no desde una necesidad de última hora. Habrá que medirlo en el primer tercio de 2027, cuando se verá si el nuevo reglamento compensa su falta de experiencia reciente en MotoGP.
- Veredicto: el movimiento es coherente. Ducati refuerza su estructura, VR46 sube de estatus con dos motos full factory y Bulega obtiene la oportunidad que se le escapó en Moto2. La duda no es si podrá ser rápido, sino cuánto tardará en adaptarse a los Michelin y al ritmo de la parrilla.
El próximo hito será el título de WorldSBK, que Bulega puede sellar en las próximas citas antes de centrarse en el test de postemporada de MotoGP. Ese test medirá la temperatura real del salto, lejos de los focos del mercado.

