El Volkswagen Beetle Volksrod de 1972 gana la ronda británica del Hot Wheels Legends Tour y aspira a convertirse en el próximo modelo oficial de la colección. El coche, construido por el preparador británico Ray Ramsay, fue elegido en el festival CarFest, celebrado en el circuito de Silverstone, según la información oficial del certamen.
De Beetle de serie a ‘Volksrod’ radical
Ramsay partió de un Beetle de 1972 para crear un Volksrod radical, con el techo rebajado 35,5 centímetros, el eje delantero adelantado 25,4 centímetros y el motor elevado 15,2 centímetros. A pesar de la transformación, el propulsor original de 1,3 litros twin-port se mantiene prácticamente de serie, lo que convierte al conjunto en un ejercicio de estilo tan extremo como respetuoso con la base mecánica.
La construcción responde a una filosofía que el propio Ramsay resume como ‘no rules, no limits’, algo así como sin reglas y sin límites. El preparador, que acumula más de 150 proyectos personalizados a sus espaldas, mantuvo el coche en secreto hasta su presentación en el evento Volksworld 2025, un año antes de ganar el certamen en el Reino Unido.
El encanto está en los detalles imposibles
Donde el Beetle marca la diferencia es en los detalles. Un cubo de champán sirve como alojamiento para el faro y el velocímetro; una cámara de cine antigua, comprada por menos de 1,80 euros (en torno a 2 dólares), forma parte del habitáculo; un colador de araña de freidora se ha convertido en parte del asiento del conductor. El volante está hecho con eslabones de cadena, la antena procede de un batidor de huevos y las ruedas delanteras son de ahorro de espacio de Porsche, mientras que las traseras llegaron desde un camión de 1951.
Solo construí este coche para hacer sonreír a la gente‘, declaró Ramsay. El jurado del Reino Unido, con nombres como Richard Hammond y el diseñador de Hot Wheels Dwayne Vance, valoró precisamente ese espíritu junto a la capacidad técnica del proyecto. No fue una victoria fácil: en la final británica se impuso a un Fiat Panda de 1989 apodado ‘Flying Washing Machine’ y a un Tempo Matador de 1951 que repartía patatas en Australia.
Lo que en España se ve como una rareza de taller, en el circuito internacional de la personalización es un pasaporte: quien gana aquí se convierte en un coche de juguete para millones de coleccionistas.
Qué le espera al Beetle ganador y por qué importa desde España
Tras la victoria, el Beetle se medirá a los ganadores regionales de otros 19 países antes de avanzar a la gran final de noviembre. El elegido absoluto será inmortalizado como modelo a escala 1:64 de la colección Hot Wheels, una oportunidad que la organización lleva repitiendo desde hace nueve años en su certamen y que ha convertido a anteriores ganadores en miniaturas reales para coleccionistas y niños. Para el aficionado español, la historia resume cómo el espíritu de garaje más creativo puede terminar en las estanterías de medio mundo.

El proyecto también tiene una dimensión solidaria. Ramsay, que lucha contra el cáncer de próstata, construyó el Volksrod para recaudar fondos para la investigación y donará lo que obtenga de su futura venta. Ese motor emocional añade otra capa a una historia que, desde el Reino Unido, conecta con la cultura del automóvil personalizado que también crece en España, donde citas como el mundo de las concentraciones y los talleres artesanos mantienen viva la afición por dar una segunda vida a coches singulares. Si la proyección internacional del coche se mantiene, el próximo paso será verlo mantener la atención en la fase de 19 países.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 1:64, la escala del modelo oficial de Hot Wheels que recibirá el ganador global.
- Consejo práctico: Si quieres seguir la resolución, la final global de este certamen tiene lugar en noviembre; la ronda británica ya cerró con este Beetle como vencedor.
- Así te afecta: Muestra cómo la cultura del coche personalizado y el coleccionismo global conectan con aficionados españoles que pueden ver en este Volkswagen una rareza con alma de juguete.

