Piaggio celebra 25 años de la Beverly con una edición especial que llega a los concesionarios españoles a partir de 6.050 euros. El scooter que combinó rueda alta con carrocería deportiva ha vendido más de 500.000 unidades desde 2001 y esta versión conmemorativa no solo es un homenaje: es la prueba de que la fórmula sigue plenamente vigente.
La Beverly 25 Aniversario se distingue por una pintura gris metalizado mate, detalles en dorado, molduras negras y una cúpula ahumada. El asiento recibe un tapizado especial y las insignias conmemorativas recuerdan que no es una Beverly cualquiera. Pero el paquete va más allá del color: mantiene la plataforma técnica de la última generación, con dos motorizaciones monocilíndricas de la familia HPE.
La versión de acceso monta un bloque de 310 cc que entrega 28 CV, suficiente para moverse con soltura en autovía y cargar con pasajero. Quienes busquen más respuesta pueden optar por el motor de 400 cc, que alcanza los 36 CV. Piaggio bautiza el propulsor como 300 HPE, aunque la cilindrada real supera ligeramente los 300 cc, una estrategia de nomenclatura habitual en el segmento.

Lo interesante es que estos números se combinan con un chasis de ruedas grandes —16 pulgadas delante y 14 detrás— y una parte ciclo de inspiración motociclista. La Beverly siempre ha sido un scooter de paso bajo con alma de moto: estable en carretera, ágil en ciudad y capaz de afrontar desplazamientos interurbanos sin despeinarse.
La edición 25 aniversario arranca en 6.050 euros para la variante 310, mientras que la 400 se va a 7.050 euros. Ese precio la sitúa en la franja media-alta de los scooters GT, pero con un argumento histórico que pocos rivales pueden exhibir: la Beverly inventó el crossover sobre ruedas altas dos décadas antes de que el marketing convirtiera esa palabra en un cliché.
Piaggio combinó ruedas grandes y carrocería deportiva en 2001, mucho antes de que la palabra crossover invadiera los catálogos
Por qué la fórmula de la Beverly sigue siendo relevante en 2026
Cuando la Beverly llegó al mercado, los scooters eran vistos como electrodomésticos urbanos: prácticos pero sin pretensiones dinámicas. Piaggio rompió el molde al ofrecer un scooter que se comportaba como una moto en carretera sin renunciar a la comodidad del paso bajo. Aquel concepto, que entonces llamaban simplemente ‘Beverly’, es hoy la base de los maxiscooters crossover que todas las marcas persiguen.
La competencia actual incluye modelos como el Honda Forza 350 o el Yamaha XMAX 300, pero ninguno puede alegar 25 años de evolución continua en este nicho. La Beverly ha ido refinando su electrónica, el tacto del acelerador y la eficiencia, sin perder el carácter polivalente que la hizo famosa. Como recuerda la entrada de Wikipedia del modelo, la Beverly ha sido un pilar de la marca desde principios de siglo.
Para el motorista que busca un scooter que no limite su radio de acción, la propuesta sigue siendo sólida. La protección aerodinámica, el espacio bajo el asiento para dos cascos integrales y un consumo ajustado redondean un conjunto que, 25 años después, entiende lo urbano como algo más que moverse entre semáforos.
Tu Mecánico de Confianza
La Beverly original de 2001 ya ofrecía un motor de 125 cc con refrigeración líquida y un bastidor de doble cuna —cosas de moto grande— que la convirtieron en la favorita de repartidores y viajeros urbanos. El hecho de que Piaggio haya mantenido vivo el concepto durante un cuarto de siglo dice mucho de su acierto: no fue una moda, fue una idea que se adelantó a su tiempo.
Puntuación
Nota: 8,5/10. La Beverly 25 Aniversario no es una revolución, pero la base mecánica sigue siendo excelente y la estética conmemorativa le da un plus de exclusividad. La relación precio-prestaciones es competitiva dentro del segmento GT, y el legado que arrastra la convierte en una opción con personalidad propia.


