El podio de Pepe Martí en Sanya no es una simple anécdota feliz para el motorsport español. Es la demostración de que el piloto de Andretti ya interpreta las carreras eléctricas con la frialdad de un veterano, y de que sabe transformar un caos absoluto en un resultado que reconfigura su peso en el campeonato y en el mercado de pilotos de cara a 2027.
De la posición 19 al podio: una remontada con dos vidas
Martí afrontaba el ePrix de Sanya con una losa: una sanción de cinco posiciones en parrilla por una acción en Mónaco le relegaba a la 18ª plaza. Ya era un escenario desfavorable, pero lo peor llegó cuando una bandera roja congeló la carrera justo después de que el español hubiera empezado a remontar gracias a una gestión de energía impecable. En ese momento, su compañero Dan Ticktum midió mal una frenada y arrolló al líder del Mundial, Mitch Evans, provocando una melé en la curva 9 que obligó a detener la carrera.
La reanudación situó a Martí de nuevo en la 19ª posición y con solo 17 vueltas por delante. Lejos de amilanarse, el catalán sacó a relucir su mejor versión: en la salida ganó seis plazas de golpe, retrasó la activación del modo ataque más que casi todos sus rivales y encontró un ritmo de vértigo en los últimos giros. Cruzó la meta cuarto, justo detrás de los dos Andretti de Jake Dennis y Felipe Drugovich, y la sanción de cinco segundos a António Félix da Costa le aupaba al tercer cajón del podio. El ‘Driver of the Day’ no fue una concesión sentimental: fue el reflejo de una actuación colosal.
Remontar 19 puestos en Fórmula E no es cuestión de suerte; es saber cuándo ahorrar, cuándo activar el modo ataque y cuándo arriesgar en la frenada. Martí demostró las tres en 17 vueltas.
Un terremoto para la tabla y una oportunidad para Andretti
La imagen del podio tuvo un doble fondo. Mientras Dennis y Drugovich completaban el 1-2 de Andretti, los cuatro primeros del campeonato –Evans, Rowland (que se fue contra el muro cuando luchaba por la victoria), Mortara y Wehrlein– se marcharon de Sanya sin un solo punto. El británico de Andretti se pega a la lucha por el título, y Martí, que no está en esa pomada, asciende a la décima plaza general con 55 puntos, 27 más que Ticktum.
El resultado legitima al español como el piloto más competitivo del garaje de Andretti en la segunda mitad de la temporada, un activo valiosísimo justo cuando el equipo empieza a calibrar sus alineaciones para la generación GEN4 que debutará en 2027. Y legitima, sobre todo, una lectura de carrera madura: Martí no solo adelantó coches, sino que leyó el timing del modo ataque y la ventana de energía con la friolera de un piloto que lleva tres temporadas completas en la categoría, no uno que aterrizó hace menos de un año.

La lectura que deja Sanya para la Fórmula E y el futuro de Martí
Hay un precedente que viene al caso. Cuando Mitch Evans logró su primer podio en Fórmula E en el ePrix de Roma de 2019, el paddock leyó la actuación como un punto de inflexión para un piloto que hasta entonces había sido intermitente. Con Martí ocurre algo similar, pero acelerado: su segunda visita al podio –la primera en Mónaco, esta en Sanya– tiene un patrón común, la capacidad de sobreponerse a una parrilla adversa y de exprimir cada vatio en los momentos críticos. La diferencia es que ahora lo hace en un contexto donde Andretti tiene coche para ganar carreras, y donde su compañero de garaje ya es un aspirante al título.
Eso abre una pregunta incómoda para algunos: si Martí sigue exhibiendo este ritmo, ¿quién ocupará el asiento de Andretti que no está blindado para 2027? La escudería estadounidense tiene a Dennis como punta de lanza, pero el segundo cockpit todavía puede bailar, y el español ofrece una combinación de juventud y crecimiento que cuadra con los planes de cualquier fábrica que mire a la era GEN4. De momento, el dato es incontestable: 15 posiciones ganadas netas en 17 vueltas, elegido piloto del día, y un podio que sabe a confirmación.
Análisis de Impacto Motor16
- Mercado de pilotos: La remontada deja a Martí en la décima plaza del Mundial con 55 puntos, pero sobre todo lo perfila como el candidato natural a un volante titular para 2027 en cualquier estructura que aspire a estar delante. Andretti ya sabe lo que tiene.
- El rumor del paddock: Varios equipos de la zona media-alta siguen desde Mónaco la evolución del catalán, y Sanya solo ha aumentado el runrún. Una fuente del entorno de Andretti reconoce que “ya se le considera un activo estratégico, no una promesa”.
- Veredicto Motor16: Pepe Martí ha dejado de ser una historia bonita para convertirse en una realidad competitiva. El podio de Sanya no solo es épico por la remontada: es la mejor carta de presentación para el futuro GEN4 que se decide en los despachos.


