La compañía de Woking podría estar preparando uno de los lanzamientos más importantes de su historia reciente. Y, aunque todavía no ha confirmado oficialmente la identidad de su próximo superdeportivo, McLaren ha dejado una pista bastante reveladora en pleno corazón de Londres. Una enorme escultura de un kiwi, instalada en Covent Garden, ha aparecido con una inscripción que no ha pasado inadvertida para los aficionados: McL 820.
Detrás de esta peculiar acción promocional podría esconderse el nombre del sucesor del sensacional 750S, un modelo que se acerca al final de su trayectoria comercial y que necesita un relevo a la altura de las expectativas. Si las cifras que acompañan a esta misteriosa denominación responden a la potencia del futuro automóvil, estaríamos hablando de un superdeportivo con aproximadamente 820 CV.
No sería una evolución menor. La cifra supondría un incremento considerable respecto al modelo actual y podría anticipar una nueva etapa para McLaren, marcada por el desarrollo de sistemas de propulsión propios y una apuesta cada vez más decidida por la tecnología híbrida.
McL 820: ¿el nombre del sucesor del McLaren 750S?
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La inscripción que ha despertado todas las especulaciones es relativamente sencilla: McL 820. Pintada en colores negro y naranja sobre uno de los costados de la escultura, parece esconder algo más que una simple referencia publicitaria.
La clave está en la forma en que McLaren ha utilizado tradicionalmente las cifras para identificar sus superdeportivos. La numeración suele hacer referencia a la potencia expresada en caballos métricos (CV), por lo que un hipotético McL 820 apuntaría directamente a un vehículo con 820 CV.
Eso sí, conviene mantener cierta prudencia. McLaren no ha confirmado que McL 820 sea la denominación definitiva de un futuro modelo de producción, ni tampoco ha anunciado oficialmente sus características técnicas. Por ahora, la escultura constituye una pista que invita a interpretar los próximos movimientos de la marca británica.
El kiwi más famoso de McLaren vuelve a ser protagonista

La elección de una escultura gigante de un kiwi tampoco parece fruto de la casualidad. Esta peculiar ave es conocida dentro de la identidad de McLaren como el Speedy Kiwi, una mascota estrechamente relacionada con los orígenes de la compañía y con la figura de su fundador, Bruce McLaren.
Nacido en Nueva Zelanda, Bruce McLaren incorporó diferentes referencias a su país de origen a lo largo de su trayectoria deportiva y empresarial. El kiwi terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de aquella identidad, y la marca ha recuperado su protagonismo en distintas acciones promocionales durante los últimos meses.
Hay otro detalle interesante. El prefijo McL ya había aparecido anteriormente en el McL 6GT, un hiperdeportivo de inspiración retro y transmisión manual presentado durante la Monterey Car Week del pasado verano. Aquel automóvil apuntaba a una posible evolución en la identidad comercial de la compañía de Woking, aunque todavía no estaba claro si esa nomenclatura acabaría trasladándose a los modelos de producción en serie.
La nueva pista londinense podría indicar precisamente que esa estrategia empieza a extenderse a la gama principal.
Un nuevo motor híbrido desarrollado por McLaren

Más allá del nombre y de la potencia estimada, el aspecto verdaderamente importante del futuro sucesor del 750S podría encontrarse bajo su carrocería.
Las informaciones disponibles apuntan a que McLaren está trabajando en dos nuevos sistemas de propulsión híbridos desarrollados internamente. Una decisión especialmente relevante para un fabricante que, históricamente, ha recurrido a proveedores externos para buena parte del desarrollo de sus motores.
Michael Straughan, director de operaciones de McLaren, ha explicado que las nuevas mecánicas tomarán como punto de partida los actuales motores V8 o sus próximas generaciones. Una declaración que permite anticipar la continuidad de esta arquitectura, aunque acompañada de importantes avances tecnológicos.
La electrificación no sería, por tanto, un simple recurso destinado a reducir consumos o emisiones. También permitiría mejorar las prestaciones, optimizar la entrega de potencia y ofrecer una respuesta más inmediata, aspectos fundamentales en un superdeportivo que aspira a situarse en la parte más alta de su categoría.
McLaren quiere fabricar sus propios motores y ampliar su gama

El desarrollo de estos nuevos sistemas de propulsión está relacionado con una transformación industrial de mayor alcance. La compañía británica está construyendo una segunda planta de producción en Reino Unido, donde tiene previsto ensamblar sus propios motores por primera vez.
Este movimiento representa un cambio estratégico importante. No se trata únicamente de disponer de una nueva mecánica para sustituir al V8 actual, sino de controlar una parte fundamental de la tecnología que utilizarán sus futuros automóviles.
La estrategia también contempla una ampliación de la oferta de modelos. Entre los proyectos que se han relacionado con los planes de crecimiento de McLaren figura el desarrollo de un SUV, además de una progresiva incorporación de tecnologías electrificadas en diferentes segmentos.
El final del McLaren 750S se acerca

La producción del McLaren 750S tiene previsto finalizar en 2027, poniendo punto final a una familia de superdeportivos que ha desempeñado un papel fundamental en la historia reciente de la marca.
Su sucesor tendrá la difícil tarea de mantener el carácter deportivo que ha definido a estos modelos, pero incorporando una evolución tecnológica que justifique el cambio generacional.
Si finalmente se confirma la cifra de 820 CV, el nuevo automóvil dispondrá de argumentos suficientes para situarse un escalón por encima de su predecesor. La combinación de un motor V8 de nueva generación, tecnología híbrida y desarrollo interno podría marcar un antes y un después en la estrategia de McLaren..
McLaren McL 820: las 5 claves de su posible llegada
- Una nueva denominación: la inscripción McL 820 ha aparecido en una escultura gigante del Speedy Kiwi instalada en Covent Garden.
- Potencia estimada de 820 CV: la cifra 820 haría referencia a caballos métricos, lo que supondría un incremento notable frente a los 750 CV del McLaren 750S.
- Tecnología híbrida: el futuro modelo podría utilizar uno de los dos nuevos sistemas de propulsión electrificados que McLaren desarrolla internamente.
- Fabricación propia de motores: la marca está construyendo una segunda planta en Reino Unido para ensamblar sus propias mecánicas.
- El relevo del 750S: la producción de este superdeportivo finalizará previsiblemente en 2027, abriendo paso a una nueva generación de modelos.
Fotos: Pistonheads






