Las nuevas normas de la DGT para proteger a los usuarios vulnerables entran en vigor el próximo 1 de octubre. Ese día cambia la forma de circular a pie, en bici, en patinete, en ciclomotor y en moto por las calles de cualquier ciudad española.
La reforma del Reglamento General de Circulación llega después de dos décadas de trámite y sitúa por primera vez a los usuarios vulnerables en el centro de la norma. Ahora bien, la letra pequeña deja en manos de cada ayuntamiento buena parte de las decisiones.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: es la reforma más profunda del Reglamento de Circulación en veinte años y coloca a los usuarios vulnerables, ya mayoría entre los fallecidos, en el centro de la norma.
- Cómo te afecta: cambia el casco de los patinetes, el adelantamiento a ciclistas, el uso de las aceras y la circulación urbana, aunque varias medidas dependerán de la ordenanza de tu ciudad.
- Puntos clave y plazos: la norma entra en vigor el 1 de octubre de 2026; el alumbrado obligatorio de los VMP y el casco homologado de motoristas y ciclomotores se aplazan doce meses.
Qué cambia exactamente el 1 de octubre
El reglamento define por primera vez qué es un usuario vulnerable: quien se desplaza a pie, en bici, en patinete, en ciclomotor o en moto, y también quienes son más frágiles por su edad o sus características físicas, como las personas mayores y los niños. Según los datos del INE que cita la propia DGT, el 21,1% de la población española tiene 65 años o más —unos 10 millones de personas— y en 2050 esa proporción llegará al 30%.
Las cifras de siniestralidad explican el giro. Los usuarios vulnerables ya son mayoría entre los fallecidos: en 2024 representaron el 50,8% de las víctimas mortales, frente al 44,5% de una década antes. Más de cuatro de cada diez de esos fallecidos pierden la vida en ciudad y, de ellos, más de la mitad son peatones.
Entre las medidas que entran en vigor el 1 de octubre destacan cinco:
- Las aceras quedan reservadas en exclusiva a los peatones.
- El casco pasa a ser obligatorio para los usuarios de VMP, es decir, los patinetes eléctricos.
- Los caminos escolares seguros obtienen reconocimiento jurídico.
- Se modifican los semáforos considerados conflictivos para evitar atropellos.
- Al adelantar a un ciclista en carretera habrá que bajar la velocidad al menos 20 km/h por debajo del límite de la vía.
El paquete ha recibido un apoyo mayoritario entre asociaciones de víctimas, automovilistas y fundaciones de seguridad vial, pero con matices que van del exceso de regulación sobre los patinetes a la falta de medios de los municipios pequeños.
La norma protege por primera vez a quien va a pie, en bici o en patinete, pero cada ciudad decide cómo aplicarlo.
A quién afecta y qué decidirá tu ayuntamiento
Aquí está el matiz que más va a notar el conductor. La DGT ha dado libertad a los ayuntamientos para decidir cómo aplican muchas de las medidas nuevas: el uso de la bicicleta, la circulación de los patinetes y el estacionamiento, entre otras, dependerán de la ordenanza de cada ciudad. Lo que está permitido en una localidad puede no estarlo en la de al lado. En la web oficial de la DGT se irán publicando las novedades de la reforma.
En el caso de los VMP, el reglamento permite que circulen a 25 km/h compartiendo la calzada con los coches. No se les exige, en cambio, acreditar ningún conocimiento de las normas mediante un permiso mínimo, una exigencia que sí ha reclamado la patronal de las autoescuelas.
La FEMP, que agrupa a los municipios, ha advertido de que esas nuevas responsabilidades deben ir acompañadas de capacidad técnica y de medios suficientes, sobre todo en los ayuntamientos más pequeños.
Las dos normas que aún tardarán un año
No todo entra en vigor el 1 de octubre. Dos medidas se aplazan doce meses: el alumbrado obligatorio de los patinetes y el uso de cascos homologados para motoristas y usuarios de ciclomotores. El resto del paquete arranca en la fecha prevista, según lo anunciado por Tráfico.
Lo que dicen los expertos y qué queda por concretar
El director de la DGT, Pere Navarro, resumió el sentido de la reforma en su presentación: ‘Es mucho más importante de lo que parece. La protección de los más débiles es la esencia de nuestra civilización’. Sobre las peticiones de cursos y permisos para los patinetes, su respuesta fue otra: ‘Preferimos concienciar antes que obligar’.
No todos los expertos leen el resultado igual. Mario Arnaldo, de Automovilistas Europeos Asociados, habla de un ‘hito histórico’ por el cambio de paradigma, pero avisa de que el cheque en blanco a los ayuntamientos puede acabar creando un ‘Reino de Taifas’ vial que despiste al ciudadano. Ignacio Fernández, de la Fundación RACE, reclama más homogeneización y pide que la transición no se apoye en restricciones al vehículo privado, sino en alternativas.
Desde DVuelta, Pedro Javaloyes sostiene que las calles limitadas a 30 km/h pueden convertirse en ‘embudos adaptados a la velocidad del ciclista’. Las asociaciones de víctimas y la Fundación Línea Directa, en cambio, respaldan el texto sin reservas.
La medida del adelantamiento a ciclistas es la que genera más dudas: sus críticos creen que obliga a pasar más tiempo en el carril contrario. Algo parecido ocurrió cuando Tráfico suprimió los 20 km/h extra para adelantar en vías secundarias y prometió evaluar los resultados: solo publicó datos una vez, escasos y sin respaldar la decisión.
Queda por ver cómo aterrizan las reglas en cada municipio, que es donde el usuario las va a notar de verdad. El primer hito llega el 1 de octubre; un año después, el turno del alumbrado de los patinetes y del casco homologado.


