Recorrer Portugal, desde las playas del Algarve hasta la histórica Lisboa o el norte verde de Oporto, es un plan que miles de españoles eligen cada año para sus escapadas. Sin embargo, lo que empieza como un viaje de desconexión puede torcerse por un detalle que muchos pasan por alto. No se trata de un exceso de velocidad intencionado ni de una maniobra temeraria, sino de una confusión administrativa que la Hacienda lusa no perdona.
Muchos conductores españoles confían en que las normas son idénticas a las nuestras, pero hay matices importantes en el país vecino. Portugal ha digitalizado sus infraestructuras de una forma mucho más agresiva que España, y eso ha creado una trampa invisible para los que no van bien informados.
El gran error de los conductores españoles en las autovías de Portugal

El fallo más común que cometen los conductores españoles al entrar en Portugal es pensar que todos los peajes son iguales. En España estamos acostumbrados a las cabinas donde te detienes, pagas y sigues. Pero en Portugal existe un sistema llamado SCUT, autovías con peajes electrónicos. Estas carreteras no tienen barreras ni empleados, solo pasas por debajo de unos pórticos metálicos llenos de cámaras y sensores que leen tu matrícula al vuelo.
El error se produce cuando un conductor entra en una de estas vías sin haber vinculado su matrícula a un método de pago. Muchos piensan que, al no haber barreras, la carretera es gratuita o que ya recibirán una factura en casa para pagar más tarde. Pero si pasas por debajo de un pórtico sin un sistema activo, estás cometiendo una infracción de forma automática. Lo que para ti es un trayecto fluido, para el sistema portugués es un impago que genera una sanción inmediata.
Este descuido es peligroso porque en Portugal el impago de un peaje no se gestiona como una simple multa de tráfico de la policía. Se considera una infracción tributaria, lo que significa que la deuda pasa a manos de la administración de impuestos y complica mucho más las cosas. En este 2026, la comunicación entre las autoridades de España y Portugal es total. Ya no sirve aquello de pensar que, por ser un coche extranjero, la multa nunca llegará. Ahora las reclamaciones llegan a tu domicilio y suelen incluir recargos que multiplican el precio original del peaje.
Cómo evitar la multa si no tienes telepeaje

Si tienes un dispositivo Via-T o Bip&Drive en tu coche, puedes estar tranquilo. La gran mayoría de estos aparatos españoles funcionan en Portugal. Solo tienes que colocarlos en el parabrisas y el sistema los detectará tanto en las barreras de Vía Verde como en los pórticos electrónicos. Es, sin ninguna duda, la forma más cómoda de viajar. Te olvidas de registros, de parar en cabinas y de colas. El cargo te llegará directamente a tu cuenta bancaria como si estuvieras circulando por cualquier vía española.
Pero, ¿qué pasa si no tienes uno de estos dispositivos? Tienes varias alternativas legales para no caer en la infracción. La más popular para estancias cortas es el sistema EasyToll. Al cruzar la frontera por las autovías principales, encontrarás unos terminales donde puedes asociar tu tarjeta bancaria a la matrícula de tu coche. Es como dar de alta una suscripción temporal que dura 30 días. Cada vez que pases por un pórtico, el sistema leerá tu matrícula y cobrará el importe en tu tarjeta de forma automática.
Otra opción son las TollCard, tarjetas prepago que puedes comprar en gasolineras o en oficinas de correos portuguesas (CTT). Tienen importes fijos de entre cinco y cuarenta euros. Una vez que la compras, debes activarla mediante un SMS vinculándola a tu matrícula. Es un sistema algo más engorroso pero muy seguro si prefieres controlar el gasto de antemano. También existe el TollService, que es una tarifa plana de tres días para viajes ilimitados, ideal para un fin de semana rápido visitando ciudades cercanas a la frontera.
Qué hacer si ya has cometido el error

Si te acabas de dar cuenta de que ayer pasaste por un pórtico electrónico y no tenías ningún sistema de pago activo, todavía tienes una oportunidad de arreglarlo antes de que se convierta en una infracción tributaria grave. Existe un periodo de gracia para regularizar estos pagos. Puedes acudir a cualquier oficina de correos de Portugal un par de días después del paso por el peaje para abonar la cantidad pendiente.
También puedes entrar en el portal oficial de peajes de Portugal y consultar tu deuda introduciendo la matrícula. Es importante que lo hagas lo antes posible. Si dejas pasar el tiempo, el sistema cerrará el expediente de cobro voluntario y lo enviará a la vía ejecutiva. Una vez que la maquinaria de Hacienda se pone en marcha, el coste original del peaje, que seguro que eran solo unos pocos euros, se infla con tasas de gestión y multas que pueden superar los cien.
Portugal es un país hermano con paisajes increíbles y una gastronomía espectacular que merece la pena disfrutar sin preocupaciones. No dejes que un pórtico metálico invisible arruine tus vacaciones.

