La multa por usar el móvil como GPS con soporte te puede costar 200 euros y varios puntos del carnet si tocas la pantalla con el coche en marcha. El soporte no te blinda: la DGT y la Guardia Civil de Tráfico consideran manipulación cualquier gesto sobre el dispositivo mientras conduces.
Y no hace falta que vayas mirando la pantalla durante kilómetros. Basta un segundo para cambiar de ruta, comprobar un aviso de tráfico o leer el mensaje que acaba de entrar. Ese gesto, con el vehículo circulando, ya es una infracción grave.
Lo que se sanciona no es que uses una aplicación de navegación, sino cómo y cuándo la manipulas. Da igual el modelo de soporte, el coche que lleves o lo corto que sea el trayecto: lo que cuenta es el toque de pantalla en marcha y la colocación del aparato dentro del campo de visión.
Qué dice la DGT sobre el móvil con soporte
El punto de partida está en el artículo 19 del Reglamento General de Circulación (RGC): la superficie acristalada del vehículo debe permitir la visibilidad diáfana del conductor sobre toda la vía por la que circula. Traducido al día a día, nada puede taparte la carretera, y eso incluye el soporte del teléfono. Puedes consultar el texto completo en el Reglamento General de Circulación publicado en el BOE.
Si un agente entiende que el soporte te resta campo de visión —el caso típico es el que va pegado en el centro del parabrisas—, la multa ronda los 100 euros y no resta puntos. Es la más leve de todo este paquete, pero también la más fácil de evitar.
Llevar el móvil en el soporte no te libra de la sanción: el problema no es dónde va el aparato, sino si lo tocas con el coche en marcha.
La cosa cambia cuando el móvil se utiliza de verdad. Manipularlo es infracción grave y ahí ya entran los puntos. Vale para consultar una ruta, para contestar una llamada o para buscar una canción. La DGT lo mete en el mismo saco que cualquier otra distracción al volante y no distingue entre un uso rapidito y uno prolongado: lo que se mide es el gesto.
Cuánto cuesta en euros y cuántos puntos pierdes
Aquí está el detalle que más se repite en los controles de la Dirección General de Tráfico y que mucha gente desconoce. La horquilla de sanciones depende de cómo cojas el terminal, no solo de si llevas soporte o no:
- Tocar la pantalla con el móvil anclado en el soporte: 200 euros y tres puntos del carnet.
- Llevar el móvil en una mano y manipularlo: 200 euros y seis puntos, el tramo más duro de la tabla.
- Soporte que tapa parte del campo de visión: 100 euros, sin detracción de puntos, por el artículo 19 del RGC.
Las dos primeras son infracción grave y llevan aparejada la detracción de puntos, es decir, el descuento sobre tu saldo del carnet. Si no recurres y pagas dentro de los 20 días siguientes a la notificación, el importe se queda a la mitad: 100 euros. A cambio, renuncias a alegar.

Dónde colocar el soporte sin arriesgarte una multa
La colocación es la parte que más se descuida y la que evita más disgustos. Los soportes de rejilla de ventilación son los que mejor encajan, porque quedan fuera del eje de visión y no obligan a apartar la mirada de la carretera. Los de ventosa también se aceptan, siempre que no acaben en el centro del parabrisas.
Los que van anclados al retrovisor o al propio volante están desaconsejados por completo: interfieren directamente en la conducción y son la vía más rápida a la sanción. Y hay un detalle que se pasa por alto: el soporte tiene que estar bien fijado. Un apaño que se suelta en mitad de una maniobra es una distracción en sí mismo.
La distracción que no sale en los titulares
Merece la pena mirar el cuadro completo. La DGT lleva años insistiendo en que las distracciones están detrás de buena parte de los siniestros, y el teléfono es la distracción más fácil de medir y la más difícil de reconocer por quien la comete. Nadie cree que el problema sea él.
Por eso el marco sancionador se ha ido afinando: ya no se trata solo de que el móvil esté o no en la mano, sino del uso real que hagas de él con el vehículo en marcha. La consecuencia práctica es muy sencilla. Antes de arrancar, programa el destino y revisa la ruta. Si a mitad de camino tienes que cambiarla, aparta el coche en un lugar seguro, con el motor parado. Perder dos minutos cuesta mucho menos que 200 euros y varios puntos menos en el saldo.
También conviene distinguir lo que sí está permitido. Hablar a través del manos libres o de los mandos integrados en el volante no conlleva sanción, siempre que no impliques las manos en el manejo del dispositivo. La frontera no está en hablar: está en tocar.
Mientras no cambie el RGC, las cifras seguirán donde están. Lo que también se mantiene es el foco: las campañas de vigilancia que la DGT programa a lo largo del año siguen poniendo el punto de mira en las distracciones, y el móvil encabeza la lista.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: a cualquier conductor que use el móvil como navegador, aunque el terminal vaya sujeto en un soporte.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros y 6 puntos si manipulas el teléfono con la mano; 200 euros y 3 puntos si tocas la pantalla con el móvil en el soporte; 100 euros sin puntos si el soporte tapa campo de visión. Con pronto pago en 20 días, la multa se reduce al 50%.
- Consejo para evitarlo: programa la ruta antes de arrancar, ancla el soporte en la rejilla de ventilación y, si necesitas tocar el móvil, aparca en un lugar seguro con el motor parado.


