La Guardia Civil de Tráfico ha sancionado con 800 euros a un conductor de Ciutadella (Menorca) por alertar a través de una aplicación de internet de un control de alcoholemia y drogas. La infracción, considerada grave, se ampara en la Ley de Seguridad Ciudadana y puede llegar hasta los 30.000 euros.
El caso: un aviso de control en una app de mensajería
Los hechos ocurrieron el pasado mes de febrero en las inmediaciones de Ciutadella. Según ha informado la Guardia Civil, los agentes detectaron en una aplicación de mensajería instantánea la publicación de un aviso que informaba de la presencia policial en tiempo real.
El autor, un hombre de 34 años residente en Menorca, compartía la ubicación exacta del punto de control. Los agentes intensificaron el seguimiento de esa app y lograron identificar al responsable, que ahora se enfrenta a una sanción económica de 800 euros.
La Guardia Civil recuerda que los controles de tráfico tienen como finalidad principal detectar y retirar de la circulación a conductores ebrios o drogados. «Avisar de su ubicación no es solidaridad: es permitir que un peligro inminente escape y ponga en riesgo a personas inocentes», señalaron fuentes del instituto armado.
Base legal y cuantía de la sanción
La multa se impone con arreglo al artículo 36.23 de la Ley Orgánica 4/2015 de Seguridad Ciudadana, que considera infracción grave el uso no autorizado de imágenes o datos de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando ponga en riesgo su seguridad, la de sus familias o el éxito de una operación.
Las sanciones previstas en ese artículo oscilan entre 601 y 30.000 euros, en función de la gravedad y del perjuicio causado. En este caso, el conductor denunciado deberá abonar 800 euros. No implica pérdida de puntos del carnet, al no tratarse de una infracción de tráfico recogida en el Reglamento General de Conductores, sino de una falta contra la seguridad ciudadana.
Como ocurre con la mayoría de sanciones administrativas, el conductor podría beneficiarse de una reducción del 50 % si paga de forma voluntaria y sin recurrir en los plazos que se indican en la notificación; en ese caso, la multa se quedaría en 400 euros.
¿Se pueden usar apps para alertar de controles? La diferencia con los radares
El caso de Ciutadella abre una duda recurrente: ¿es legal utilizar aplicaciones que informan de la presencia policial? La normativa es clara. La reciente reforma del Reglamento General de Circulación, aprobada por el Consejo de Ministros y publicada en el BOE, prohíbe expresamente los inhibidores de radar y los detectores de cinemómetros, pero sí autoriza los mecanismos de aviso que informan de la posición de los sistemas de vigilancia del tráfico, es decir, las apps que señalan radares fijos.
Sin embargo, eso no ampara la difusión de la ubicación concreta de un control policial activo de alcoholemia o drogas. El Reglamento General de Circulación ya sanciona con 100 euros el uso indebido de las luces de ráfagas para alertar a otros conductores. Pero cuando el aviso se realiza por redes sociales o aplicaciones de mensajería con datos que pueden identificar a los agentes o comprometer una operación, la infracción salta a la Ley de Seguridad Ciudadana y la cuantía económica se multiplica.
Avisar de un control de alcoholemia no es un gesto de solidaridad; es facilitar que un conductor ebrio siga al volante y puede costarte 800 euros o más.
Un precedente que deja claro el mensaje
La sanción de Ciutadella no es un caso aislado. En los últimos años, la Guardia Civil ha intensificado la persecución de quienes difunden en tiempo real la ubicación de los puntos de verificación. La tecnología permite a los agentes monitorizar estas plataformas y, en colaboración con las operadoras, llegar a identificar a los usuarios.
El consejo para cualquier conductor es sencillo: si usas una app de aviso de radares fijos, estás dentro de la legalidad; si compartes la posición exacta de un control policial que está en marcha, te expones a una multa que arranca en 601 euros. Con la reforma del Reglamento General de Circulación recién publicada, la línea entre lo permitido y lo sancionable queda aún más nítida.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: cualquier conductor que difunda en tiempo real la ubicación de controles policiales activos, ya sea por aplicaciones de mensajería, redes sociales o incluso mediante ráfagas de luz.
- Cifras a tener en cuenta: sanción de 800 euros en este caso concreto; la ley prevé un rango de 601 a 30.000 euros. Posibilidad de reducción al 50 % por pronto pago. Sin detracción de puntos del carnet.
- Consejo para evitarlo: no compartas la ubicación de un control de alcoholemia o drogas. Las aplicaciones que solo informan de radares fijos son legales, pero cualquier dato que comprometa operativos policiales supone un riesgo económico serio.

