La Dirección General de Tráfico ha aprobado un real decreto que modifica el Reglamento General de Circulación y legaliza la circulación de motocicletas por el arcén en retenciones, a la vez que impone el uso de guantes de protección. La mayoría de las medidas entrarán en vigor el 1 de octubre de 2026, aunque la obligación de los guantes homologados necesitará un desarrollo posterior y la homologación de cascos para ciclomotores se retrasa hasta octubre de 2027.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: La norma regula una práctica habitual de los motoristas y añade requisitos de seguridad para reducir lesiones.
- Cómo te afecta: Si conduces moto, tendrás que equipar guantes homologados y calzado cerrado; si circulas por el arcén, deberás respetar el límite de 30 km/h y ceder el paso.
- Puntos clave y plazos: La circulación por el arcén y la mayoría de las obligaciones entran en vigor el 1 de octubre de 2026. Los guantes homologados serán exigibles tras una orden ministerial, y la homologación de cascos de ciclomotores llega el 1 de octubre de 2027.
Cómo circular por el arcén con la nueva normativa
La reforma del artículo 36.3 del Reglamento General de Circulación permite que las motocicletas utilicen el arcén derecho de cualquier vía cuando exista congestión de tráfico. La maniobra, hasta ahora sancionada con 200 euros, pasará a ser legal siempre que se cumplan tres condiciones: velocidad máxima de 30 km/h, respeto a la prioridad de los vehículos que ya circulan obligatoriamente por el arcén (bicicletas, maquinaria agrícola) y, lo más polémico, que el tramo esté previa señalización. Es decir, la vía debe contar con una señal que autorice expresamente el uso del arcén en caso de atasco.
Esta última condición ha generado críticas: el director de Seguridad Vial de la Unión Internacional para la Defensa de los Motociclistas (IMU), Juan Carlos Toribio, considera que el requisito de la señalización previa supone “un lastre importante para la práctica de la descongestión y la reducción del riesgo en retenciones”, ya que muchos tramos no dispondrán de esa indicación específica. Por tanto, la efectividad de la medida dependerá de la instalación de señales en las rutas con mayor congestión.

Guantes, calzado cerrado y otras obligaciones para motoristas
Junto a la circulación por el arcén, el real decreto incorpora otras normas orientadas a la protección del motorista. En vías interurbanas será obligatorio el uso de guantes de protección homologados para conductor y pasajero, mientras que en todo tipo de vías se exigirá calzado cerrado. Ambas infracciones se califican como graves y conllevan una multa de 200 euros.
Sin embargo, la entrada en vigor de la obligación de los guantes no será inmediata. La DGT ha indicado que se necesita una orden ministerial posterior que fije las especificaciones técnicas de los guantes; mientras tanto, los agentes no denunciarán por este concepto. En cambio, la prohibición de conducir con chanclas o sandalias abiertas sí será efectiva desde el 1 de octubre de 2026, al no requerir desarrollo reglamentario.
Otras novedades para los usuarios de motocicleta son:
- Los cascos de los ciclomotores deberán estar homologados y no solo certificados; esta exigencia se retrasa hasta el 1 de octubre de 2027.
- Los repartidores profesionales (riders) tendrán que llevar un chaleco reflectante en todo momento, también bajo sanción de 200 euros a partir del 1 de octubre de 2026.
Sin la orden ministerial que defina qué guantes son válidos, la obligación queda suspendida, pero la multa de 200 euros ya está escrita.
Críticas del sector y cabos sueltos de la reforma
La reacción del colectivo motociclista ha sido agridulce. Aunque se celebra la legalización del uso del arcén, la IMU lamenta que la condición de la señalización previa reste operatividad. Toribio reclama que se aclare o se reforme: sin una implantación masiva de señales, circular por el arcén seguirá estando prohibido en la práctica en la mayoría de los atascos.
Respecto a los guantes, la organización considera que la DGT persigue más la recaudación que la seguridad. “El Ministerio de Interior y su DGT no tienen como fin último la reducción de las lesiones incompatibles con la vida, sino un incremento de las denuncias”, declaró Toribio a Europa Press. La propia DGT admite que la infracción está tipificada pero no será perseguible hasta que exista un reglamento técnico, lo que abre un período de transición.
Otra incógnita es la homologación de cascos para ciclomotores: hasta 2027 seguirán siendo válidos los cascos certificados, por lo que el cambio tendrá que ser planificado por los usuarios. Para los riders, en cambio, el chaleco reflectante será exigible desde octubre de 2026 sin dilación.
En cualquier caso, la reforma supone un paso hacia una movilidad más adaptada a la realidad urbana, aunque algunos detalles deberán afinarse en los próximos meses para evitar confusiones y sanciones injustas.

