Mercedes montará la IA de Wayve: coches con conducción autónoma en dos años

El acuerdo con la británica Wayve lleva la arquitectura AV2.0 a los coches de producción en serie en los próximos dos años. El sistema funciona sin mapas de alta definición y se adapta a nuevas ciudades sin reentrenamiento.

Mercedes-Benz montará la inteligencia artificial de Wayve en sus coches de serie en los próximos dos años. El acuerdo convierte a la marca alemana en el primer fabricante premium que integra el Wayve AI Driver en vehículos de producción.

La alianza no parte de cero. Mercedes-Benz ya había entrado en la ronda de financiación Serie D de Wayve a principios de este año, y ahora ese movimiento se traduce en ingeniería pura. La conducción inteligente cubrirá entornos urbanos y autopista, con vocación de escalar a nivel global.

Wayve tampoco es un actor menor. La web oficial de Wayve detalla el funcionamiento de su arquitectura AV2.0, una generación de software que aprende del entorno en lugar de memorizarlo.

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Qué han firmado exactamente Mercedes y Wayve

El pacto es estratégico y afecta a toda la gama. La arquitectura de inteligencia artificial se instalará en coches de producción en serie, no en prototipos de laboratorio. Lo que hasta ahora era una demostración técnica pasa a ser un producto que podrás comprar.

Jörg Burzer, director de Tecnología de Mercedes-Benz, ha subrayado que la operación supone la primera integración mundial del Wayve AI Driver en el segmento premium. En su lectura, esto ampliará la disponibilidad de la asistencia avanzada tanto en ciudad como en carretera.

Por parte de Wayve, su cofundador y consejero delegado, Alex Kendall, ha puesto el acento en la sintonía técnica entre los dos equipos: la inteligencia artificial de la firma británica, por un lado, y la experiencia en seguridad e ingeniería vehicular de la casa alemana, por otro.

La diferencia entre un coche que memoriza calles y uno que entiende lo que ve es la misma que hay entre repetir de memoria y saber improvisar.

Cómo funciona: IA que razona sin mapas de alta definición

El núcleo del sistema es el enfoque AV2.0. En lugar de depender de mapas de alta definición, carísimos de mantener y caducos en cuanto se abre una obra, el controlador razona y se adapta al entorno de forma parecida a como lo haría una persona al volante.

El modelo se ha entrenado sobre la infraestructura de inteligencia artificial de Nvidia alojada en Microsoft Azure. Esa arquitectura permite generalizar a nuevas ciudades sin geocercas y sin reentrenamientos específicos para cada localización.

Para el conductor, la consecuencia es directa: si el sistema no necesita un mapa nuevo cada vez que cambia una calle, se puede desplegar en muchos más sitios y en mucho menos tiempo.

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conduccion autonoma Mercedes

De la asistencia al robotaxi: qué te cambia a ti

La plataforma está pensada para escalar en todo el espectro de la conducción automatizada. Abarca desde los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) en turismos privados hasta el despliegue de vehículos totalmente autónomos y robotaxis.

Para el fabricante, esto se traduce en una solución única y evolutiva para toda su gama. Para ti, la lectura es más terrenal: el coche que compres hoy podrá recibir mejoras de software mañana sin cambiar de hardware.

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  • Asistencia en ciudad: gestión de cruces, peatones, y tráfico denso.
  • Autopista: conducción asistida continua, con menos intervenciones al volante.
  • Escalado: la misma base técnica sirve para un turismo y para un robotaxi.

Qué falta por resolver antes de que llegue

El calendario es ambicioso y conviene ponerlo en contexto. Que la tecnología funcione en pruebas no significa que llegue al concesionario con la misma libertad que en un vídeo de laboratorio.

Primero está la homologación. En Europa, la conducción automatizada de nivel 3 se apoya en el Reglamento UNECE R157, que cubre los sistemas de mantenimiento de carril automatizado. Cualquier función por encima de ese umbral exige marcos nuevos y, sobre todo, definir quién responde si algo sale mal.

Segundo, la responsabilidad legal. Mientras el conductor siga siendo el responsable último, la marca puede escudarse en la supervisión humana. Cuando el sistema conduzca de verdad, la factura de un accidente cambia de titular.

Tercero, la infraestructura de datos. Entrenar y ejecutar este tipo de modelos exige una potencia de cómputo en la nube que no todos los fabricantes pueden pagar. Ahí es donde entra Nvidia.

La letra pequeña que conviene vigilar

El anuncio habla de dos años. En el sector del automóvil, ese plazo es justo el que tarda una plataforma en pasar de la mesa de diseño a la línea de montaje, así que la fecha hay que tomarla con pinzas.

Mercedes ya ha demostrado que no le asusta ir por delante en conducción automatizada. La pregunta no es si llegará, sino a qué precio y con cuántas funciones activadas de serie.

Spoiler: no todas. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.

Información útil para el conductor

  • Sistema evaluado: Wayve AI Driver, la arquitectura AV2.0 de la británica Wayve para asistencia y conducción autónoma.
  • Puntuación: sin nota de EuroNCAP por ahora, porque el sistema todavía no está homologado para producción en serie.
  • Comparativa: frente a las soluciones que dependen de mapas de alta definición, la propuesta de Wayve generaliza a nuevas ciudades sin reentrenamiento.
  • Consejo de Motor16.com: si compras un Mercedes en los próximos años, revisa qué nivel de conducción autónoma trae de serie y si se puede ampliar por software.
  • Curiosidad: la inversión de Mercedes en la ronda Serie D de Wayve fue el primer paso; el acuerdo de producción en serie es el segundo.