Con la operación salida de agosto en pleno apogeo, los talleres recuerdan que el mantenimiento del coche antes de viajar no es un capricho. Según los estudios recogidos por la patronal del metal y los talleres, un mantenimiento preventivo reduce casi en 20 puntos porcentuales la incidencia de averías. En cambio, los conductores que postergan las revisiones sufren un 42% más de averías. La diferencia es brutal: entre quedarse tirado en una autovía a las tres de la tarde o llegar al destino sin sobresaltos.
El envejecimiento del parque automovilístico agrava el riesgo. Extremadura tiene el segundo parque más antiguo del país, y los coches de más de diez años son los que más descuidan la revisión de elementos de seguridad, recuerda Aspremetal. Pero el factor decisivo no es la edad del coche, sino su historial de mantenimiento: un coche con diez años bien cuidado es más fiable que uno de cinco que nunca ha pasado por el taller.
Qué revisar antes de salir de viaje
La asociación de talleres insiste en que frenos, neumáticos y niveles son los pilares de cualquier inspección previa a un desplazamiento largo. No hace falta ser mecánico: basta con dedicar quince minutos en el garaje.
Checklist rápida
| # | Qué revisar | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Neumáticos | Profundidad del dibujo al menos de 1,6 milímetros en toda la banda de rodadura. La presión debe ajustarse según la carga. Una rueda por debajo del mínimo cuesta una multa de hasta 200 euros por neumático y, además, no pasarás la ITV. |
| 2 | Frenos | Vibraciones en el pedal, chirridos o una distancia de frenado alargada exigen acudir al taller. El sistema de frenado es crítico para la seguridad: nunca lo manipules si no eres profesional. |
| 3 | Niveles y líquidos | Aceite, refrigerante, líquido de frenos y limpiaparabrisas. Revisión en frío, con el coche en llano. El nivel de aceite entre marcas de la varilla, el refrigerante entre mínimo y máximo. Un motor sin refrigerante suficiente puede gripar en minutos. |
Además de estos puntos críticos, conviene revisar el sistema de climatización y las luces. Circular con una luz fundida no solo es motivo de multa de entre 80 y 200 euros, sino que te convierte en invisible para otros conductores en un túnel o de noche. Y con las temperaturas estivales, un aire acondicionado que no enfría puede ser un suplicio en un atasco.
Cuánto te cuesta no hacerlo
No revisar a tiempo sale caro. Más allá de las multas, una avería en ruta puede disparar el gasto: una grúa cuesta entre 80 y 150 euros solo por el arrastre; si además hay que reparar un sobrecalentamiento por falta de refrigerante, la factura puede superar los 400 euros. En el caso de los neumáticos, la sanción por desgaste se suma al precio de un juego nuevo: entre 200 y 600 euros según la medida. Por eso, la patronal del metal insiste: “una revisión preventiva siempre será más económica y mucho menos preocupante que tener que afrontar una avería durante las vacaciones”, declaró Francisco Pantín, presidente de Aspremetal.
Una simple comprobación de neumáticos, frenos y niveles antes del viaje puede ahorrarte una multa, una grúa y un día de vacaciones tirado en el arcén.
Los datos oficiales de la ITV apuntan a que neumáticos, luces y frenos son los tres defectos que más rechazos provocan. Si tu coche tiene la revisión caducada o arrastra algún defecto grave, circular con él puede suponer una multa de hasta 500 euros y la inmovilización del vehículo. La ITV es la primera línea de defensa: antes de viajar, comprueba que no tienes ningún defecto pendiente de subsanar.
Por qué el verano castiga más a los coches antiguos
El calor extremo, los trayectos largos y el exceso de carga (maleteros a rebosar, portaequipajes, remolques) multiplican la exigencia sobre componentes como la batería, el sistema de refrigeración, los neumáticos y los frenos. Un coche que en ciudad no da problemas puede fallar en un puerto de montaña con 40 grados a la sombra. De hecho, según los estudios de CETRAA y GIPA, los vehículos de más de diez años que no reciben mantenimiento preventivo son los que más incidentes sufren en estas fechas.
No es casualidad que el presidente de Aspremetal ponga el foco en el mantenimiento como la mejor herramienta para viajar tranquilo. “Hay que tener el mantenimiento al día para evitar incidentes”, recalcó. La recomendación es clara: acudir a un taller de confianza para una revisión completa. Los coches modernos llevan sensores y testigos que avisan, pero en los más veteranos toca revisar manualmente. La inversión media de una revisión preventiva oscila entre 50 y 120 euros, según el taller y el alcance. Comparado con el coste de una avería grave en plena operación salida, no hay color.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: neumáticos (dibujo y presión), frenos (ruidos o vibraciones), líquidos (aceite, refrigerante, líquido de frenos) y luces.
- Cómo hacerlo: la mayoría de las comprobaciones son sencillas y puedes hacerlas tú mismo en el garaje. Si detectas algo raro en los frenos o el motor, acude a un taller de confianza; no improvises.
- Cuánto cuesta: una revisión básica en taller ronda los 50-120 euros. La multa por neumáticos desgastados puede llegar a 200 euros por rueda (100 euros con pronto pago). Una avería por falta de mantenimiento fácilmente pasa de 400 euros.


