Travis Pastrana sucumbe ante la receta extrema del McMurtry Spéirling

Son ya varios los pilotos que han podido deleitarse con las prestaciones del McMurtry Spéirling. Y ahora le ha tocado el turno a Travis Pastrana, quien ha caído rendido a los encantos de este eléctrico con 1.000 CV y capaz de generar 2.000 kilos de carga aerodinámica.

Travis Pastrana ha construido su vida alrededor de los límites, siempre buscando ese punto en el que la lógica empieza a tambalearse. Ha saltado desde aviones sin paracaídas, ha firmado acrobacias que parecían imposibles y ha domado máquinas que no perdonan errores. Pero ninguna de esas hazañas lo preparó para el encuentro con el McMurtry Spéirling, un prototipo eléctrico que lleva la adherencia a un territorio casi abstracto. El vídeo publicado por la compañía británica el 10 de septiembre de 2026 en el aeródromo de Dunsfold, el mítico escenario de Top Gear, captura ese choque entre un piloto acostumbrado a lo imposible y un automóvil que redefine lo que significa interactuar con el asfalto. Antes de liberar toda la potencia, Pastrana se tomó unos minutos para entender la dirección, los frenos y el comportamiento del Spéirling, consciente de que estaba ante algo que no se parecía a nada que hubiera conducido antes.

La cautela inicial tenía sentido. El Spéirling equipa dos motores eléctricos que suman 1.000 CV y un sistema de doble ventilador capaz de girar a 23.000 rpm para generar unos 2.000 kilos de carga aerodinámica. Es una cifra tan extrema que, en teoría, el coche podría mantenerse pegado al techo sin moverse. Esa adherencia descomunal no es solo un dato técnico: es la clave de una experiencia de conducción que desafía la intuición. Cuando Pastrana decidió pisar a fondo, el vídeo cambió de tono. McMurtry preparó una comparación tan absurda como efectiva: el prototipo enfrentado a un quad y a un monociclo motorizado. No hubo suspense. La aceleración del Spéirling era tan brutal que los otros vehículos parecían moverse en cámara lenta, una forma casi humorística de demostrar que este coche juega en otra liga.

Pastrana quedó fascinado con las artes del Spéirling, del que se van a fabricar 100 unidades, exclusivas para circuito

Youtube video

Las palabras de Pastrana reflejan esa mezcla de incredulidad y fascinación. “Madre mía. A esto es a lo que me refiero”, dice mientras intenta procesar lo que acaba de vivir. “Voy más rápido de lo que he ido jamás en cualquier vehículo que haya conducido en toda mi vida”. Y lo dice alguien que ha pilotado auténticas bestias mecánicas, como su Subaru “Brataroo” de 670 caballos. Thomas Yates, cofundador de McMurtry, compartió pista con él a los mandos de su quad, y también describió la escena como surrealista. Ambos se conocieron en Goodwood en 2021 y volvieron a coincidir en 2022, el año en que Max Chilton marcó el récord de la subida con el Spéirling, una marca que sigue imbatida y que convierte cada aparición del prototipo en un pequeño acontecimiento.

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Ese aura que ha deleitado a Pastrana está a punto de transformarse en algo más tangible con el Spéirling Pure, la versión de producción destinada exclusivamente a circuito. Fabricado con un 95 % de componentes nuevos y limitado a 100 unidades, promete cifras tan contundentes como las del prototipo: de 0 a 96 km/h en 1,55 segundos, 305 km/h de velocidad punta y unos 1.350 kilos de peso con una batería de 100 kWh. El Spéirling ya ostenta el récord de la pista de Top Gear en Dunsfold, con un tiempo de 55,9 segundos marcado en 2025, más de tres segundos por delante del registro de un Fórmula 1 de 2004. La participación de Pastrana no hace más que reforzar la idea de que este coche no es solo rápido: es una nueva forma de entender lo que puede ser un eléctrico cuando la adherencia deja de ser un límite y pasa a ser un arma.